Sin sonido y en el bolsillo

Nos falta mucha cultura de teléfono móvil. Parecemos aún nuevos ricos con juguete recién estrenado al que hay que exhibir y sacar todo su provecho caiga quien caiga.

En las celebraciones litúrgicas el teléfono móvil se puede convertir, de hecho se está convirtiendo, en una auténtica plaga. El móvil en la iglesia, sin sonido y en el bolsillo. Y no puede aceptarse otra realidad.

El móvil que suena. No hay celebración sin teléfono que interrumpa. Yo entiendo un despiste, que a todos nos puede pasar. Pero todos los días el ring ring cansa. Hay gente muy discreta: suena el cacharro, a la primera lo apagan y aquí no ha pasado nada. Los hay que lo dejan sonar tiempo y tiempo mientras tratan de localizarlo perdido en el fondo de un maxi-bolso repleto de absolutamente todo. Pero es que hay gente que hasta responde y todo: “disculpa, estoy en misa… ahora no puedo hablar… vale, quedamos luego… no, no.. si no me importa… disculpa, es que estamos en misa… todos bien..? venga, hasta luego, sí, sí, el pan ya lo compro yo. Pues no es la primera vez que me pasa. Incluso en plena consagración he tenido que asistir a conversaciones parecidas. Por tanto, primera consideración: el móvil en la iglesia siempre sin sonido. No creo que la bajada de la prima de riesgo dependa de que la señora María o el señor Juan tengan el teléfono operativo los cuarenta minutos de la misa.

La cámara integrada. Qué invento. ¿Quién no sabe hacer una foto con el teléfono? Pasa, sobre todo en celebraciones especiales como bodas, bautizos o comuniones, que empieza la cosa y de repente observas veinte, treinta, cincuenta personas haciendo fotos. Vamos, que la boda es cosa de cura y novios, porque los demás han pasado de ser participantes en la ceremonia, a reporteros gráficos. La cosa se complica aún más cuando encima de esto, deciden pasear por el templo para lograr las mejores tomas. Fácil de adivinar. Sacerdote, novios, padrinos… y una nube de espontáneos cámara en mano, que ni participan, ni responden, ni rezan porque están a otra cosa.

Cada vez que tengo una celebración de estas, aviso al principio de estas cosas: el teléfono sin sonido y fotos únicamente el fotógrafo que se haya decidido. Y nada más.

La verdad es que es algo de pura educación, sí, de pura educación que nos falta. Es inimaginable, debería serlo, el ring ring en mitad de un concierto, una obra de teatro, una conferencia, un solemne acto académico. Tampoco acertaría a explicar qué pinta Fulanita dando vueltas por el teatro para sacar sus fotos, o Menganito con el video recorriendo pasillos en medio de un concierto de la Orquesta Nacional. Pues en la iglesia pasan esas cosas y más.

A los habituales de misa y similares, un ruego por favor: en la iglesia, el móvil siempre apagado y en el bolsillo. Y a los no habituales, bien les viene el recuerdo de estas cosas tan elementales que nadie cae en la cuenta de ellas.

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8 respuestas a Sin sonido y en el bolsillo

  1. Carmen López dijo:

    Me viene bien que me lo recuerdes. Es cierto que es una falta de respeto impresionante. Menos mal que los sacerdotes tenéis una paciencia infinita.

  2. Blanca dijo:

    Saludos Jorge,
    Se ha dicho tantas veces…..Que una vez más no viene mal para los olvidadizos….Tienes razón , no hay misa en la que no suene el teléfono de alguien….Menos mal que no tengo mucha experiencia de bodas, porque en estos tiempos, sería la ruina para mí, pero…..Ahí es donde veo más difícil controlar a la gente, aunque siendo de más calidad las de una cámara fotográfica creo que no harán muchas con el móvil…..Nunca lo he utilizad para hacer fotografías….Y doy mi nº a poquísimas personas. Prácticamente a los de casa solamente….Tengo un 2º teléfono que se queda en casa y es de prepago, porque el presupuesto….En ese veo llamadas perdidas al volver a casa y llamo yo si procede. Porque hay que reconocer que quita mucha libertad el teléfono a pesar de la gran utilidad que ofrecen.

    Pon en la entrada, se me ocurre como sugerencia, un cartel que diga “Apaguen los móviles, por favor”….
    ¡¡FELIZ DÍA DE SAN JUAN!!
    Un abrazo
    http://www.isladesentimientos.es/

  3. Miguel Ángel dijo:

    Es algo costoso pero existe un aparato que se llama deshinibidor de frecuencias y borra la señal del móvil donde se conecta. No digo que sea la solución pero si se pone muy molesto el tema deja sin cobertura a todos los que se encuentran en el lugar.

    Vi el programa (Cambiando de tema) sobre la iglesia que puso en la anterior entrada y no me parece obstentoso explicar lo que hace la iglesia en estos tiempos, es más me parece beneficioso que la gente lo sepa porque los contrarios a la Iglesia ya hacen bastante propaganda en contra como para dejarles claro que lo que dicen no es más que su punto de vista y no la verdad. Si fueran civilizados no harian campaña contra nadie, solo dirían ; Yo no soy creyente y dejarían ejercer la libertad religiosa a los demás sin condicionarlos, pero claro el anticlericalismo es una fuente de votos y contra eso no se puede luchar.

    Tambien quería agradecerle a usted que haya rezado por mi, me reconforta saber que la caridad cristiana con los que sufrimos aún existe. Dios le bengiga Padre.

    Posdata; Me hizo gracia su comentario en el programa, cuando usted dijo; No voy a decir lo que nos cuesta la hipoteca para que no lloremos juntos (o algo asi) Me hizo sonreir su manera de decirlo….Bueno no me enrollo más…

    Un saludo Padre Jorge y demás lectores de este blog…

  4. Dolega dijo:

    Que razón y paciencia tienes. Me he visto reconocida con el móvil sonando y sonando y yo tratando de localizarlo en el fondo del bolso de Mary Poppins como lo llama mi marido. :(
    Saludos

  5. Son descuidos, porque no se está en la onda de lo que se hace cuando se consagra el pan y el vino siguiendo las intrucciones del Señor, y que son un privilegio inimaginable
    Todas estas cosas son a veces indiferencia, a veces pasividad.
    No sube nada la prima de riesgo, si estamos un ratico sin saber nada más que estropicios.
    En mi juventud hablar con Madrid costaba unas horas, ahora hasta los niños parecen locos, con el pinganillo en la oreja que parece que le regalan la conexión..

  6. Alvaro dijo:

    Pues sí que es cierto lo de los móviles, pero me temo que casi siempre se trata de olvido o desconocimiento (y me temo que los carteles de “apague el móvil” se pierden demasiado a menudo entre otros muchos carteles de la parroquia, lo que acaba por hacer que la gente no los perciba).

    Lo del olvido no es ninguna tontería: por lo general, casi siempre me acuerdo de quitar el sonido al entrar en misa y, cuando lo comento a quienes vienen conmigo, suele haber el típico “ah, sí, es verdad” (o sea, que se estaban olvidando de silenciarlo). Por cierto, lo que sí se me suele olvidar es volver a poner el sonido al salir de misa.

    Y del desconocimiento… mucha gente mayor lleva móvil porque se lo han encasquetado los hijos, y su conocimiento del aparatito apenas les llega para descolgar, marcar y colgar. si se apaga, necesitan la notita que tienen en casa con el PIN, y lo de quitar el sonido y dejar en vibración es algo al alcance de sólo unos pocos expertos.

    Lo de que la gente invitada a ceremonias señaladas use la cámara lo veo algo menos grave, ya que hablamos de dejar constancia de un acto que sucede una sola vez. Sí entiendo que no es de recibo que haya decenas de invitados con cámaras pululando de acá para allá, pero no me parece demasiado inconveniente que haya dos o tres personas grabando (siempre que se comporten discretamente y participen de la ceremonia), sobre todo cuando se trata de ceremonias más familiares como los bautizos, en las que a menudo no se contrata fotógrafo profesional sino que se encarga a uno de los invitados. De hecho, tengo la experiencia de un bautizo en el que la persona a la que se había encomendado la cámara no sabía manejarla, de modo que no grabó absolutamente nada. Al final, las únicas fotos que consiguieron tener del bautizo fueron las mías.

    Eso sí, hay una escena a la que he asistido alguna vez y que me parece bastante irrespetuosa: cuando unos padres, para mantener callado al niño, le tienen toda la misa jugando con la consola (o con algún juego del móvil, que tanto da). Por lo menos, le quitan el sonido, sólo faltaba.

    Un saludo.

  7. Martina dijo:

    pero debemos estár siempre localizados?
    Francamente no lo comprendo.
    Me molesta horrores cuando en la Santa Misa suena el móvil,me parece una falta de respeto.
    Personalmente lo dejo en casa,aunque existen otras alternativas para evitar que suene,por ej,ponerlo en silencio,o desconectarlo.
    Un saludo.

  8. Ana azul dijo:

    No entiendo porque no se respeta una homilia. La gente no valora que están en un templo y no le dan el valor que tiene
    Besos
    Ana

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