¿Decepcionados con el papa Francisco?

Es la impresión que tengo. Después de trece meses de pontificado de Francisco mucha gente está empezando a sentirse decepcionada.

Con este papa ocurre una cosa realmente curiosa. Su elección fue recibida con prudencia y cierto recelo por lo que la gente vulgarmente denomina “los sectores más conservadores de la Iglesia”. Eso sí, como el papa es el papa, desde ahí apenas se intuyen críticas abiertas a su ministerio. Se deja caer, algún pequeño matiz, ya veremos, hay que rezar…

Todo lo contrario en los sectores más progresistas de la Iglesia. ¿Recuerdan? El nuevo Juan XXIII, la primavera, sobre todo primavera, los aires renovados del concilio. Y como los sueños sueños son, hasta adelantaron su hoja de ruta para los próximos meses y años: sacerdocio de la mujer, mujeres cardenales, comunión a divorciados vueltos a casar, aceptación de parejas homosexuales, celibato opcional… Amén de la inmediata aceptación de la renuncia del cardenal Rouco en Madrid.

Han pasado efectivamente trece meses y los sectores más progresistas empiezan a cansarse, pero claro, a ver quien reconoce ahora que no era para tanto después de la que se lió. Hablas con la gente que siempre fue de “avanzadilla” y te cuentan tres o cuatro cosillas: que vive en Santa Marta en lugar de en los palacios vaticanos, el anillo de plata, que parece que algo hace en la banca vaticana, que cae bien a la gente y pare usted de contar. Están contentos con la canonización de Juan XXIII pero no soportan que sea con Juan Pablo II, y que este último pueda restar protagonismo al primero.

Todavía alguien me decía hace poco que claro, que el papa quiere más cosas pero es que los demás no le dejan. Pues qué quieren que les diga. Quien manda, manda. Si el papa no hace más cosas una de dos: o es que no está convencido de hacerlas o es incapaz de llevarlas a cabo. En cualquier caso, mala noticia para los más progres.

De momento los cambios son mínimos. Se cambió al secretario de estado, que no quedaba más remedio. Ahora tenemos el numerito del supuesto ático de Bertone de setecientos metros cuadrados dentro de la ciudad del Vaticano. Pues será porque se lo consiente su jefe, anda que no es fácil una llamadita de Francisco y decirle que de eso nada. Reformas en la banca vaticana que eran imprescindibles, la lucha contra la pederastia ya se inició hace años con protocolos muy serios y poquito más.

De cara a un futuro inmediato tampoco están previstas cosas muy diferentes. No ha habido cardenalas, del celibato opcional ni hablar, la doctrina sobre temas tan siempre candentes como aborto, matrimonio homosexual o comunión a divorciados vueltos a casar es la de toda la vida perfectamente reafirmada por Francisco. Doctrinalmente, jamás un papa había hablado tanto del demonio, de la confesión individual, de la adoración al Santísimo o de la obediencia del sacerdote a la jerarquía de la Iglesia.

Mi impresión personal es que se sienten un tanto desfondados. Trece meses y no saben cómo vender y demostrar el nuevo talante de Francisco. Hasta convirtieron un intercambio de saludos de frei Betto y Francisco en la plaza de San Pedro en una charla de hora y pico en Santa Marta. Otra cosa es que se atrevan a proclamarlo, aunque ya lo van haciendo.

Me da que tampoco Francisco es el papa que algunos necesitaban. Pero es que conseguir un papa que no hable de Dios, que convierta a la Iglesia en una organización meramente filantrópica y que proclame que todo vale, me temo que no va a ser fácil. En fin, en cualquier caso, la esperanza es lo último que se pierde.

Publicado en Sin categoría | 2 comentarios

La Semana Santa de Rafaela

Decidió que mejor pasaran unos días. Pero cuando el buen cura vio que Rafaela entraba en la sacristía el mismo lunes de pascua se temió lo peor. Se conocían muy bien y casi que se lo esperaba.

¿Puedo hablar con usted, don Jesús? Es que me gustaría preguntarle algunas cosas de estos días de atrás que no me han gustado, pero seguro que es cosa mía que no lo entiendo. Son cosas facilitas. Yo le suelto todo lo que me ha sonado raro y usted me dice.

Por ejemplo he echado en falta el lavatorio de los pies el jueves santo, ya ve, siempre se había hecho y nunca faltaron voluntarios. También me llamó la atención que mandara cerrar la iglesia esa noche a las once, porque siempre habíamos hecho turnos en el monumento la noche entera, aparte de que en misa, en la plegaria, yo he escuchado alguna cosa que me ha sonado rara.

Como lo de las oraciones del viernes, que yo iba siguiendo la cosa con el librito ese de la semana santa que me compré en Madrid y algunas se las comió y añadió otras. Usted sabrá.

¿Y lo de hacer la vigilia pascual a las ocho de la tarde, con un sol de justicia que eso no era ni vigilia ni nada? Yo tenía entendido que ya tenía que ser de noche. Y verá, comprendo que tiene que ir luego al otro pueblo, pero digo yo que tampoco es tanto por ejemplo si en uno se hace a las nueve o nueve y media y en el otro a las once o las doce. Aparte de que una vigilia pascual que dure menos de una hora no se entiende.

Ay Rafaela, dijo el buen cura, siempre tan pendiente de lo que hay que hacer, de lo mandado, de lo establecido. Hay que ser más flexible. ¿Más flexible? respondió Rafaela. Aquí lo que usted me vende por flexibilidad es que al final hace lo que le da la gana si contar con nadie y los demás a aguantarnos. Usted se salta las normas, nos quita el lavatorio del jueves santo, cierra el monumento porque sí, cambia las oraciones del viernes, monta una vigilia casi a media tarde, que no se puede hacer y cuando le digo que no estoy de acuerdo me llama intolerante y radical. Si yo lo único que pido es que se hagan las cosas como está mandado que se hagan. Porque lo que usted hace no es flexibilidad: es la dictadura del párroco que nos trata a los demás como si fuéramos medio bobos o bobos enteros, como si fuéramos menores de edad.

Rafaela, mujer, no se ponga así, que hay que ser más abiertos, más comprensivos… Vale, replicó Rafaela, pues compréndanos usted a mí, a Joaquina, al señor Juan, a la gente de este pueblo que siempre tuvimos lavatorio de pies, monumento, vela y vigilia como Dios manda, que aún recuerdo al bueno de don Fermín como se multiplicaba y cómo movía el incensario en los días especiales, que por cierto hace años que no se ha vuelto a hacer. Parece que aquí siempre nos toca comprender a los mismos.

Ah, y una última cosa. Que la aportación que veníamos haciendo a la parroquia mi marido y yo desde este mes la vamos a hacer llegar a la parroquia de mi sobrino en Madrid. Andan en un barracón y necesitan hacer la parroquia. Además aunque sea en un barracón da gusto ir a misa. Usted lo comprende, estoy segura.

A la salida le dice a Joaquina ¿sabes lo que he decidido? Que yo no colaboro con tonterías ni voy a andar dando limosna en parroquias que hacen lo que quieren. Cuando voy a misa en el pueblo o donde sea y hacen disparates, eso que me ahorro, lo guardo en una bolsa y el día que me encuentro una parroquia que hace las cosas bien, pues para ellos. Total siguió Rafaela, ¿no nos dice don Jesús que hay que ser libres y flexibles? Pues eso. Para libre yo.

Publicado en Sin categoría | 2 comentarios

Piedad no cree que Dios sea todopoderoso

Te quedas, como vulgarmente se dice, a cuadros. Llevaba yo creo que años y años sin ver a Piedad. Bonito encuentro de amigos, del cura con una antigua feligresa. Creo que los dos hemos cambiado. Ella cada vez más progre y liberal. Servidor, por lo visto, convertido en un radical de cuidado. Cosas de la vida.

De todo lo que hablamos en un rato hubo una cosa que me llamó poderosamente la atención. No me digan cómo surgió el asunto pero el caso es que Piedad me confesó que ella no cree que Dios sea todopoderoso. La cosa ciertamente tiene bemoles, porque si Dios no es todopoderoso directamente deja de ser Dios para convertirse en otra cosa, eso te lo explica el filósofo más elemental.

Me atreví a decirle que hombre, que eso de que Dios es todopoderoso está en el símbolo apostólico, y que la Iglesia entera lo viene proclamando desde hace casi dos mil años. Que ese credo lo han proclamado y hecho vida gente tan necia, simple y poco crítica como san Agustín, san Ambrosio, san Gregorio o san Jerónimo. Que ese es el credo de santos como Antonio Abad, Benito, Domingo y Francisco. Que también lo proclamaron y confesaron así santos como Teresa de Jesús, Juan de la Cruz, Ignacio de Loyola y Francisco Javier. Seguí alegando que eso de que creo en Dios Padre todopoderoso lo afirmaron Teresa de Calcuta, Juan XXIII, Juan Pablo II, que lo sigue haciendo el papa Francisco, y que cada domingo lo declaran millones de católicos en todo el mundo, y que si eso no le hacía pensar que tal vez su afirmación hubiera de ser revisada.

A ver, le argumenté, si la Iglesia entera lleva dos mil años con eso de que creo en Dios Padre todopoderoso… lo mismo eres tú la que necesita revisar sus afirmaciones de fe, a lo mejor lo que te pasa es que necesitas preguntar y que te expliquen, porque claro, si Dios realmente no es todopoderoso, al final va a resultar que la Iglesia entera lleva dos mil años por el camino del error. A mí me daría vértigo negar una verdad de fe de este calibre.

Su respuesta: a mí no. La Iglesia dice eso, y vale que mucha gente también, pero a lo mejor lo dice como borregos. Yo desde luego no lo creo y me da igual lo que crean los demás, ellos tienen su forma de ver las cosas y yo la mía, y como es la mía a mí me vale. Además –y aquí viene la frase de oro- tú lo que tienes que hacer es respetarme…

Es inútil. Porque el fondo siempre es el mismo: no hay maestros, no hay normas, no hay dogmas de fe, no existen los principios generales. ¿Entonces? Pues eso: adolescentes que en cada momento reaccionan con lo que se les ocurre sin más criterio que es que yo lo veo así, y como es mi forma, pues es tan válida como la de cualquier otro. Eso se llama humildad, y lo demás son bobadas. Es fantástico: no hay necesidad de estudiar, preguntar, contrastar. ¿Y si estuvieras equivocada, Piedad? Pues es mi problema, a lo mejor el equivocado eres tú.

Es igual. Piedad, mujer, que yo te digo por qué lo creo así: la historia, la tradición, la fe, la iglesia, los dogmas. Vale, Jorge, es tu forma de verlo, yo tengo otra. ¿Tú por qué lo crees de otra manera? Porque sí. Es mi forma y es lo que vale, que es lo mío, y si no lo aceptas exactamente así, es que eres un intolerante y un radical.

Triste. Pero muy abundante.

Publicado en Sin categoría | 5 comentarios

Una imagen de la Virgen Dolorosa para la parroquia

Dolorosa pequeQuisimos hacer una fe desnuda, tan desnuda, que mucha gente se quedó huérfana. Decidimos que “su” fe, apoyada en imágenes, devociones, tradición, sentimiento e incluso mucho sentimentalismo, traducida en ofrendas, promesas, penitencia era una fe que nosotros, con la boca llena del “hay que respetar” decidimos unilateralmente calificar de “falsa”, “mágica”, “preconcliliar” y “alejada de la realidad”.

A cambio intentamos ofrecer algo, según nosotros, mucho más auténtico, escueto, liberador, genuino, conciliar y moderno. La razón es que decíamos que la gente mucha imagen y mucha procesión pero luego apenas participaban de la eucaristía o de la vida de la comunidad. La solución fue arrancar sus tradiciones y ofrecer, de repente, un algo que no alcanzaban a comprender. Pasamos, en muchos casos, de una fe profunda que calificábamos alegremente de “mágica” a la nada más absoluta.

Es curioso que a la vez que andábamos reivindicando que la liturgia fuera capaz de comprender las peculiaridades de los pueblos, impedíamos a los más cercanos vivir su fe desde sus propias peculiaridades y costumbres. Eternas contradicciones de los humanos.

El tiempo nos ha ido enseñando cosas. Por ejemplo, que la denostada y despreciada como de segunda fila religiosidad popular era una fuente enorme de evangelización, y que el asunto no estaba tanto en suprimir lo imperfecto, sino de ayudar a descubrir y vivir el misterio de Cristo partiendo de su propia realidad. Hoy sabemos que, sin dejar de reconocer sus excesos y límites, la religiosidad popular es fuente de vida cristiana y base donde anunciar a Cristo muerto y resucitado por nosotros.

Tampoco es la religiosidad popular algo de segunda destinado “a los pueblos”, como si ser de pueblo llevara consigo un ser de segunda clase también en esto. Estoy convencido de que también en las ciudades, y en las parroquias nuevas, una buena imagen ayuda y puede ser fuente de devoción y evangelización.

Dios hace las cosas y marca sus caminos. Hace unos días me llega la oferta de un buen sacerdote granaíno, David Cuerva, de donar a la parroquia una bella cabeza de una Virgen Dolorosa con la intención de que nosotros pudiéramos hacernos cargo de ella, restaurarla y exponerla al culto. Pues le he dicho que sí. Creo que será una buena cosa para la parroquia y de manera especial nos ayudará a vivir la cuaresma y la semana santa en próximos años.

Ahí os he puesto la imagen. He de decir que me gusta, que creo que tiene una bella factura. A ver la gente de la parroquia qué piensa. De momento sería exponerla al culto. Luego… ya iremos viendo.

En esta mañana de sábado os dejo la imagen de esta dolorosa rota por el llanto del hijo en el sepulcro. Quién sabe si el próximo año la podamos presentar en todo su esplendor. Quién sabe…

Publicado en Sin categoría | 5 comentarios

Triduo pascual. Por encima de grupitos, todos juntos. Podemos. Debemos

Hace unas semanas me encontré de casualidad con Alberto y Arancha. Cuánto tiempo. Una pareja joven ya con dos chavalillos. Lo último que sabía de ellos es que participaban en un grupo de oración reflexión. En este tiempo ya sabes, que si la semana santa.

¿Tú Jorge a qué hora celebras el jueves santo la misa de la cena del Señor? Pues a las 18:30 h. ¿Y vosotros? Nosotros a las 21 h. Anda…. ¿y cómo tan tarde?

Bueno, la verdad es que tenemos horarios raros. El jueves la cena a las 21 h. el viernes los oficios de la pasión a las 20 h. y la vigilia pascual a la una de la mañana. Es que verás, me explicaron, nuestro cura tiene que celebrarlo en la parroquia con toda la gente, y luego ya cuando acaba nos lo celebra a nosotros. ¿Y dónde lo celebráis? En la misma parroquia, en una sala que nos dejan. Ahí tenemos todo: misa del jueves, monumento, oficios del viernes y vigilia. ¿También el monumento? Sí, nos sentimos mejor sí, para eso nos sentimos comunidad.

A mí estas cosas me cuesta entenderlas. En la misma parroquia, la mismísima, todo repetido: hasta el monumento. Los fieles del común en el templo principal abierto a todos, y el grupo que lleva el cura Pepe con todo propio y particular, hasta el monumento.

Estos días uno anda repasando orientaciones, normas, rúbricas. Ayer leía lo que aparece en el calendario litúrgico pastoral que cada año edita la conferencia episcopal española. Por ejemplo, dice en las orientaciones para el jueves santo: “Donde verdaderamente lo exija el bien pastoral, el Ordinario del lugar puede permitir la celebración de otra Misa por la tarde en la iglesia u oratorio, y en caso de verdadera necesidad, incluso por la mañana, pero solamente para los fieles que de ningún modo puedan participar en la Misa vespertina. Cuídese que estas Misas no se celebren para favorecer a personas privadas o a grupos particulares y no perjudiquen en nada a la Misa principal.

Y más de lo mismo en cuanto a la vigilia pascual: “La práctica de organizar en una misma comunidad parroquial dos Vigilias Pascuales, una abreviada y otra muy desarrollada, es incorrecta, como contraria a los más elementales principios de la celebración pascual, que requieren una única asamblea, signo de la única Iglesia que se renueva en la celebración de los Misterios Pascuales. Hay que favorecer el hecho de que los grupos particulares tomen parte en la celebración común de la Vigilia Pascual, de suerte que todos los fieles, formando una única asamblea, puedan experimentar más profundamente el sentido de pertenencia a la comunidad eclesial”.

Sé que todos somos muy distintos y que no siempre es fácil celebrar juntos. Porque claro, nos juntamos en la misma celebración uno del opus, un Kiko, la señora Rafaela, Joaquina, Manolo y Juani con los cuatro críos, una monja que pasaba por ahí, don Venerando, férreo partidario del vetus ordo, Bea, que lleva toda la vida cantando el gozo en el alma y que acude con los abuelos que vienen soñando con volver a cantar el Tantum ergo. La tentación es salir corriendo antes de que salten chispas. Pobre tentación de humanos.

Creo que necesitamos todos hacer un esfuerzo importante por la comunión, y de manera especialísima en el triduo pascual. Vivir estos días en profunda comunión y entrega que nos lleven a buscar lo común y dar todo por la comunión con el Señor y entre nosotros. Quizá don Venerando tenga que aprender a tener paciencia ante las explosiones de gozo de Bea, a la vez que esta comprender cómo lo vive su abuela. Estoy seguro de que el kiko es capaz de renunciar a alguna peculiaridad de su liturgia como el del opus de cantar una canción de Kiko Argüello, mientras Rafaela y Joaquina ponen toda su buena voluntad mientras se fijan en lo bien que quedaron planchados los manteles.

Triduo pascual. En comunión. Con Cristo, con los hermanos. Todos juntos. Creo que podemos. Debemos

Sigue leyendo

Publicado en Sin categoría | 5 comentarios

Les pido sugerencias para poner el monumento

Monumento1 monumento2Tengo comprobado que los lectores y comentaristas de este blog bien saben por dónde andan. Cada vez que he pedido sugerencias o ideas para algo las respuestas han sido siempre abundantes y sensatísimas, razonadas, con los documentos de la Iglesia en la mano. He de reconocer que muchas sugerencias después se han convertido en realidades en la parroquia, como por ejemplo la ubicación del reclinatorio para facilitar la comunión de rodillas a los que así lo deseen.
Estamos a un par de días de jueves santo. Y se me ha ocurrido ponerles a trabajar. Las fotos corresponden a la capilla del Santísimo donde celebramos las misas los días laborables. En esta capilla hemos venido colocando el monumento desde la dedicación del templo parroquial.
Lo que les pido es que miren estas fotos y nos sugieran cómo preparar el monumento de jueves santo ahí. Que nos digan qué pondrían, QUÉ NO PONDRÍAN, que también es clave, si el lugar sería el adecuado, si sería mejor poner el monumento en otro sitio, si…
Pues ahí queda eso… Y no saben cómo vamos a agradecer sus sugerencias.

 

 

 

Publicado en Sin categoría | 3 comentarios

Señores curas: menos improvisar y más empollarnos los rituales


Se me ha ocurrido escribir sobre esto a raíz de un amistoso intercambio de comentarios entre JAHC y David ayer en este blog. No sé quién es David, pero conozco muy bien a JAHC y doy fe de su eclesialidad y buena voluntad de las que tengo pruebas más que sobradas. Tampoco dudo de la buena fe y buena voluntad del amigo David.

El caso es que a mi amigo JAHC le toca las narices que el señor cura, porque sí, se permita sus pequeñas libertades especialmente cuando no vienen a cuento. Lo de ayer creo que era cambiar cáliz por copa y alguna cosilla más. La pregunta que me hago es si cambiar cáliz por copa es más evangélico, más auténtico, lleva más a la santidad a los fieles o produjo un efecto de conversiones impactante. Me temo que se quedó todo como estaba, amos que la gente ni se enteró y que cáliz o copa salieron todos sin mayor pena ni gloria.

¿Entonces? ¿Por qué? Creo que en demasiados casos somos los curas los que nos tomamos nuestras pequeñas libertades como consecuencia de un cóctel donde mezclamos una pinta de soberbia con otra de comodidad a las que añadimos, quizá como consecuencia, unas gotas de qué más da.

Nos vienen días ahora con unas celebraciones muy especiales. El triduo pascual es de una riqueza litúrgica impactante que hemos de saber aprovechar. Pues difícil será que cada uno de nosotros no decida alguna originalidad pensando que con eso descubrimos la pólvora y hacemos una semana santa más santa.

Comprendo que a mi amigo JAHC estas cosas le saquen de quicio, porque no es nada agradable, allá en su tierra vasca, y me lo ha contado él y así lo ha escrito como comentarios en el blog, encontrar el jueves santo, por ejemplo, un cura celebrando con una camiseta a favor de los presos o que reparte piedras entre los asistentes para que sientan el peso de sus pecados. Pero es que sin llegar tan lejos cosas fuera de los rituales las vamos dejando caer y aquí no pasa nada.

Jorge, ¿me estás diciendo que hay que seguir el ritual EXACTAMENTE como si fuéramos niños pequeños? A ver si nos entendemos. Lo que estoy diciendo, y no es lo mismo, es que el reto para las celebraciones de la semana santa debe pasar por estudiarse muy bien el ritual y las orientaciones AUNQUE UNO LLEVE AÑOS Y AÑOS DE CURA, preparar las celebraciones con tiempo y mimo, dedicar lo necesario a la homilía que demasiadas veces acabamos improvisando, y celebrar estos días según nos pide la Iglesia. Mi experiencia, mi impresión, es que un jueves santo, un viernes santo, la vigilia pascual, celebrados como pide la Iglesia, pero no como papagayos, sino entrando en lo que se hace, son una cosa muy seria.

Hay además otro factor a tener en cuenta y más por los que posiblemente clamen por la libertad y la democracia eclesial. Me refiero a los José Antonio que llegan a su parroquia y se encuentran lo que se encuentran sin democracia ni nada, porque ya se sabe que el cura cuanto más demócrata más hace lo que le sale de bajo el arco de Cuchilleros. Estoy seguro de que a la inmensa mayoría de los fieles si se les pregunta, les parece mucho mejor utilizar las plegarias eucarísticas como están que no andar sometiéndose cada domingo a las genialidades de Pepe, el cura. Un respeto para la gente.

Por respeto a la gente, por respeto a la liturgia, por espíritu de obediencia a la Iglesia, las celebraciones según el ritual. Eso sí, nada de obritas de teatro bien representadas. Empollarse el ritual, releer cien veces las rúbricas y orientaciones, una homilía preparada a conciencia, las cosas en su lugar, los ministros bien preparados. Con todo y eso, algo puede fallar. Pero garantizo que vale la pena.

Publicado en Celebrar la fe | 4 comentarios