Nos ha visitado la muerte

Estaba esperando la llamada. Inevitable. Edad ya avanzada, una enfermedad terminal y lo que sabíamos era el último ingreso hospitalario. Le conocí hace ahora tres meses. Sus hijos me dieron esa oportunidad un domingo en torno a la mesa. Comimos juntos y así, en ese ambiente, nos empezamos a sentir cercanos.

Pocos días después la noticia fatal:

         Han detectado a mi padre un tumor maligno, sin solución y de desarrollo rápido.

         ¿Cómo estáis?

         En las manos de Dios

Hace unos días estuve con él en casa. Y los dos sabíamos que era el momento de rezar juntos y prepararse para el final. Fue todo natural y entrañable. Su esposa y su hija nos acompañaban. Gestos profundos. La imposición de manos, el óleo deslizándose en su frente y en sus manos, la oración de los cuatro. Y la serenidad que en ese momento se reflejó en su rostro. Lo que Dios quisiera. Estaba dispuesto a todo.

Ayer, mientras me estaba preparando el café de la mañana llegó la llamada que sabía que estaba a punto de producirse.

         Anoche, a las tres, se fue al cielo.

         Ahora me acercaré para estar un rato con vosotros.

Qué expresión tan bonita y tan certera. Son creyentes, profundamente creyentes. Y saben que el final de la vida es siempre el cielo. Y así me lo dijeron. Había llegado el momento de retornar al Padre. El cielo. Ya está allí.

Hay muchas formas de afrontar el hecho de la muerte. La desesperación del que se rebela insensatamente ante lo inevitable. El estoicismo de quien no se permite que el sentimiento le pueda. Acaso la simple resignación. Para el creyente triunfa la esperanza.

Algún día esto tendrá que acabarse. Para el creyente, llegar al final, recibir los sacramentos, acoger serenamente la voluntad de Dios y confiar en el cielo, es la forma de prepararse para el fin. Para sus familiares, el mayor consuelo.

Dentro de unos días celebraremos la misa de funeral por su eterno descanso. Pediremos a Dios que perdone sus culpas y le acoja en su reino. Afianzaremos la esperanza. Y pediremos que cuando nos llegue el final, podamos vivirlo así. En la fe, la esperanza, y con aquellos que nos quieren.

Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

8 respuestas a Nos ha visitado la muerte

  1. Tita dijo:

    Pero que pedazo de cura estás hecho Jorge, con tus bautizos, tus misas, tus comuniones y hasta tus entierros…Me gustas más cuando apuntas esa venita contestataria y transgresora que te asoma de vez en cuando.jajajaja!venga! que ya estoy en marcha de nuevo, y aunque me he encarnado en un quelonio, sigo siendo la misma Tita.Un abrazo.

  2. Manuel dijo:

    Estoy totalmente de acuerdo contigo. No obstante, aunque una persona sea creyente, y tenga Fe en Dios, en muchas ocasiones es imposible sentir miedo e inquietud, ya que el salto es muy grande. Yo confio en Dios, pero no confio en mi y mis obras, y por tanto albergo la duda de ser digno de ser digno de ser salvado ¿estoy equivocado? Gracias y hasta otra.

  3. Jorge dijo:

    Pues no me parece tan raro lo que piensas. Si miras el amor infinito de Dios, todo es sencillo. Si miramos nuestra vida, lógico que nos veamos miserables. Pero no olvides que la salvación es don de Dios. Vive como cristiano. Intenta darte a Dios. Dile que no te deje de su mano, y cuando lleguen los errores, pide perdón de corazón. Lo demás ya es cosa suya. Un abrazo.

  4. Manuel dijo:

    Hola Jorge. Te parecerá una trivialidad, pero estas palabras tuyas me han llegado hondo, hondo. Me ha hecho pensar mucho eso de "Lo demás ya es cosa suya". Pues algo tan simple no se me había pasado a mi por la cabeza en las horas que le dedico a la reflexión sobre Dios y mi vida. Muchas gracias de corazón, tus palabras son un balsamo para mí. Un abrazo fuerte.

  5. José Manuel dijo:

    Don Jorge, se le ha colado un enlace en su blog que, a  mi manera de opensar debería revisar:
    http://spaces.msn.com/kepazoespacioeldelaros/
     
    No soy un cierra braguetas ni muy quisquilloso en ciertas materias, pero no es agradable de leer ciertas "historietas".
    No obstante usted opinará.
    Un saludo y agradecido por su blog. Graciñas.

  6. princesa dijo:

    hola estaba mirando espacio y entre en el suyo y me quede halada nu ca vi un espacio de un cura alo primero me crei que era broma pero luego lo li todo y vi que no bueno me seguire pasando para ver que cositas pones que este me ha gustado buenas muks

  7. Rodrigo Andres dijo:

    test

  8. Jesús dijo:

    Como he dicho en otro momento y si algún día lo lees amigo… si puedo llamarle así Padre Jorge… es que en estos momentos mi ser está con Dios pero muy lejos a su vez. Pero la muerte de mi abuela paterna hace nada me ha ayudado mucho y lo que has dicho también… su muerte ha sido un bálsamo para la muerte diaria que tengo… mi no confianza en Dios. Pero ella confío y confío hasta el fin… y además en su Madre, la Virgen María. De hecho… sus últimas palabras rezando el rosario… ya sin conscienca: María, madre… ayúdame.

Los comentarios están cerrados.