La foto de la madre

Unos buenos amigos me han hecho llegar a casa una bonita imagen de la Virgen del Espinar, patrona del pueblo del que fui párroco durante casi diez años. Me ha hecho ilusión. Bueno, casi hasta me he emocionado.

No vamos a inventar ni la pólvora ni la rueda, pero es verdad que el cariño hacia María, la madre del Señor, suele encarnarse en un título, una imagen y unas formas devocionales.

Me explico. María es siempre la misma, como la madre de cada uno. Pero de igual forma que uno puede tener en casa mil fotos de su madre –una única madre- y puede ser que algunas sean más bellas o sugerentes que otras, así ocurre con las advocaciones de la Virgen.

Los títulos de María surgen de varios motivos. Algunos tienen su origen en los mismos misterios de su vida (Anunciación, Inmaculada Concepción, Dolorosa, Asunción). Otros toman su nombre del lugar donde se venera o donde se cuenta que apareció la imagen (Espinar, Montaña, Pino, Carmelo, Cueva) y en fin también las hay que lo toman de devociones o milagros (Rosario,  Bien Aparecida, Consolación, Recuerdo).

A cada título o advocación va unida una imagen determinada. De pie o sentada. Con mantos o sin ellos. Cuadro o escultura. Y también se asocian unas formas de devoción que le son propias. Las hay más corrientes: novena, procesión, romería… y otras más digamos “singulares”: lanzamiento de cohetes, romerías impresionantes (recordamos el Rocío), pasos por el mar. Es igual. Todo son formas de venerar a la madre de Dios.

En mi antiguo pueblo se quiere de verdad a la Virgen con el título del Espinar. Y yo la he rezado mucho bajo ese nombre. Ahora veo la imagen y todo son recuerdos: la novena, la fiesta, esas procesiones nocturnas llenas de silencio y emoción. Pienso en la ermita que hicimos con el esfuerzo de todos y cada paseo que nos llevó a ponernos a sus plantas.

Puede que muchos no lo entiendan. Pero una imagen concreta ayuda a desarrollar el cariño a la madre. Y yo me acostumbré a la Virgen del Espinar y agradezco de corazón tenerla tan cerca. Así somos los humanos. Necesitados de signos, detalles y formas.

 

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4 respuestas a La foto de la madre

  1. Archibaldo dijo:

    Tienes mucha razón Jorge, los humanos necesitamos de esos pequeños signos que nos acerquen los grandes sentimientos o emociones a la que están ligados. Para uno cualquiera esa foto tal vez no le diga mucho, para ti son retazos de una vida intensa y profunda compartidas con mucha gente a la que seguro también te acerca esa foto. Un fuerte abrazo.

  2. Aurora dijo:

    Pues yo creo que me emocionaria más el hecho de que un pueblo colabore a crear una hermita, en estos tiempos en los que es dficil movilizar a nadie por causas religiosas, que la misma imagen en si… verles esa disposición, esa fe… Yo para todo en esta vida soy una persona particular, nunca he rezado a ninguna virgen en particular, sino a la virgen en general, y más que a la virgen a… "Dios" y mi forma de rezarle es hablarle.. como te hablaría a ti o a cualquiera de mi familia, a alguien cercano… pero mentalmente… creo que las formulas estan bien… pero si lo sientes asi, es más bonito interiorizarlo de una manera más cercana.

  3. Betsi dijo:

    Bendiciones Jorge !!Que cada imagen nos recuerde que la Virgen María fue un ser humano, con los trajines y apuros propios de las madres en ese constante vigilar los pasos de su criatura, que no sabe de cansancios y que disfruta el doble en las alegrías y sufre el doble en las tristezas.Para el que no tiene madre por circunstancias de la vida, en cuenta debe tener al ver representada a la Vírgen bajo cualquier forma, que muy juntito a su lado está su madre cuidandole, y tener en consideración que por ser la madre de Jesús, es muy especial para interceder por nosotros ante El, ..y le escucha!!  díganme que buen hijo se resiste al pedido de una madre!!.Tuve la fortuna de nacer el dia de la Natividad de la Virgen María, hecho que era motivo de orgullo para mi madre pues decía que yo era un regalo de la virgen y que hasta ni sintió los dolores del parto, por tal razón me pusieron por segundo nombre Natividad, que para mi es un honor y hasta sale una procesión en ese día, que por supuesto no me la pierdo… Así que crecí queriendo a dos madres una en el cielo la Mayor y otra en la tierra la Menor, ahora están juntas y cuando elevo mis ojos verás que lo veo más brillante. Están todo el tiempo a mi lado, pero confieso que aún sueño perderme en el fondo de las pupilas de la Menor, siempre pienso que mis oraciones no son suficientes así que le paso muchas misas para que todas ellas le lleguen al cielo, y hasta a veces creo que allá los tengo vuelto locos a todos.. y suave me llega en eco "si te escuchamos, déjanos trabajar por favor"… Con afecto,Betsi.P.D.: Gracias por presentarme a la Virgen del Espinar. Allí le mando un rayo de luz… no se mueva… que van directo a su corazón !!

  4. Celia dijo:

    Esta entrada es cuanto menos, entrañable.
    Verdaderamente la devoción a la Santísima Virgen María es una realidad, no importa  cual sea la advocación, siempre  es la madre de Dios y por deseo de Jesucristo, nuestra madre.
    No importa que a veces nos alejemos, porque siempre acudimos a ella, con una salve, una oración o sencillamente hablando.Ella siempre esta con los brazos abiertos para acogernos bajo su protección. Para escucharnos.
    Gracias por esta entrada que nos une a todos como hermanos.
    Abrazos
    Celia
    Yo tengo una imagen de la Virgen de los Desamparados y una placa muy bonita con la imagen de  Nuestra Señora del Rocío.Esta última, se la debo a un joven amigo que ha tenido la delicadeza de obsequiarme con ella en Semana Santa. El mejor regalo, aparte de su amistad.
     
     

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