Mi amigo Amós

Amós es un profeta simpático. Pastor y cultivador de higos de profesión. Muy lejos de un profetismo “oficial”, “de pago” que también existía. Los profetas de pago acudían a los grandes santuarios a predicar, y, evidentemente, procuraban no molestar a los fieles para garantizarse una nueva invitación y un nuevo donativo.

Pero hete aquí que un día el sacerdote Amasías, responsable del santuario de Betel, decide invitar al bueno de Amós, que no debía nada a nadie ni era profeta de profesión, sino por auténtica vocación. Y se le soltó la lengua.

Y se atrevió a decir cosas como estas: “Escuchad esto, los que exprimís al pobre, despojáis a los miserables, diciendo: «¿cuándo pasará la luna nueva, para vender el trigo, y el sábado, para ofrecer el grano?» Disminuís la medida, aumentáis el precio, usáis balanzas con trampa, compráis por dinero al pobre, al mísero por un par de sandalias, vendiendo hasta el salvado del trigo. Jura el Señor por la Gloria de Jacob que no olvidará jamás vuestras acciones”. Y otras aún más “gordas”: “Escuchad esta palabra, vacas de Basán, que oprimís a los débiles, que maltratáis a los pobres… he aquí que vienen días sobre vosotras en que se os izará con ganchos…” Y todo esto dirigido a las señoras de alcurnia.

Necesitamos traer a nuestra vida las palabras de Amós. Y plantearnos quienes son hoy esos pobres a quienes se estafa y condena a la miseria. Quiénes son hoy los abandonados, los vendidos por un par de sandalias, los estafados con las balanzas con trampa. Quiénes los que viven al margen de los débiles.

Ya sé que las cosas prácticas son de los técnicos. Pero… ¿Gente que acude al templo cada domingo a celebrar la Eucaristía no debería replantearse cada día su compromiso social empezando por su honradez y fidelidad a Dios y a la sociedad en términos económicos? Y gente que cada domingo, cada día, escucha la Palabra y celebra el pan partido… ¿puede hacerlo sin reflexionar cada día sobre su desprendimiento y generosidad en lo económico?

Acabo con una pregunta para aquellos que leéis estas líneas de un cura de Madrid.

¿QUIÉNES SON HOY LOS VENDIDOS POR UN PAR DE SANDALIAS? ¿QUIÉNES LOS ABANDONADOS DE TODOS? ¿QUIÉNES LOS POBRE DE LOS POBRES? ¿QUIÉNES LOS ESTAFADOS DE LA VIDA?

Y pensarlo entre los cercanos y también pensando en nuestro mundo.

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2 respuestas a Mi amigo Amós

  1. Lucia dijo:

    TODOS. Todos y para todas las preguntas expuestas.
    Pero solo y exclusivamente desde el punto de vista material y de esta vida física.
    Ahora bien, a mi me parece que: 
     
    No miramos más allá de lo que la vista nos permite ver con un muro de 4 metros delante de los ojos.
     
    Yo decido subirme al muro, mirar y al menos plantearme la vida de otra manera, aunque tampoco es fácil, no a todo el mundo le gusta que después del planteo venga la acción.  Pero, sin duda Dios proveerá.
    Paz y Bien, hermano
     
     
     

  2. Betsi dijo:

     
    Bendiciones Jorge !!
     
    "¿ Cuántos panes tienes ?:  Siete panes y algunos peces ". Tomó los siete panes, los bendijo y se los dio a la gente. Comieron, sobraron y el milagro obró.Compartir con amor no arruina, harás el bien y alegrarás al que vive en tristeza, con una expresión de dolor en sus labios, que resumen el evangelio entero recordándonos toda la teología del amor.
     
     
    PARA APRENDER A AMAR
     
    Señor, cuando tenga hambre, dame alguien que necesite comida;Cuando tenga sed, dame alguien que precise agua;Cuando sienta frío, dame alguien que necesite calor.Cuando sufra, dame alguien que necesita consuelo;Cuando mi cruz parezca pesada, déjame compartir la cruz del otro;Cuando me vea pobre, pon a mi lado algún necesitado.Cuando no tenga tiempo, dame alguien que precise de mis minutos;Cuando sufra humillación, dame ocasión para elogiar a alguien; Cuando esté desanimado, dame alguien para darle nuevos ánimos.Cuando quiera que los otros me comprendan, dame alguien que necesite de mi comprensión;Cuando sienta necesidad de que cuiden de mí, dame alguien a quien pueda atender;Cuando piense en mí mismo, vuelve mi atención hacia otra persona.Haznos dignos, Señor, de servir a nuestros hermanos;Dales, a través de nuestras manos, no sólo el pan de cada día, también nuestro amor misericordioso, imagen del tuyo.
     
     
    Con afecto,Betsi. 
     

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