¿Así quería Jesús la Eucaristía?

 

Teníamos, tenemos, demasiados miedos.

Y sentimos terror al pensar por nosotros mismos. Sólo nos sentimos cómodos con las cosas atadas y bien atadas.

Y fueron surgiendo el derecho, y los cánones, y los decretos, y el decreto que aclara el decreto primero.

Cristo celebró su última cena entre un grupo de amigos. Y pidió hacer “ESTO” en su memoria. (Por cierto: ESTO… es apalabra simple y mágica… ¿qué encierra? ¿Sabe alguien exactamente qué significa?

No sé si Cristo hoy vería reconocida su cena en la misa de cada día.

Y sé que los hombre necesitamos signos, y normas, y concreciones que nos ayuden a vivir y celebrar.

Y a la Cena del señor se añadieron tantas cosas. Unos vestidos curiosos y extraños que nada tienen hoy que ver con lo que cualquiera viste y calza en esta Europa nuestra.

Y un vino que apenas es vino y que nadie bebe de veras al cual le añadimos agua ¡hasta con una cucharita se medía para no pasarnos ni en más ni en menos! Y el pan no parece pan. Galleta lo llaman los niños, siempre más espontáneos.

Una cena en la que se comía y bebía, se hablaba y se mascaba el miedo de un final irremediable.

Una cena en la que el silencio gana, sólo habla uno y no se teme nada, tal vez porque los cristianos de hoy nos hemos resignado a no luchar y nos hemos resignado a que las cosas no van a cambiar, y por tanto no merece la pena el esfuerzo.

La Cena de amigos se trocó en rito perfectamente reglamentado.

Y la celebración de la Pascua –muerte, vida, resurrección, reino- en rito piadoso.

Cada día celebro la Eucaristía. Y lo hago conforme al rito y la herencia de la historia.

Pero cada día le pido a Dios: que sea tu Eucaristía, que esto sea cena de amigos, que sea impulso para la Eternidad, que nos haga arder por amor hasta quemar el mundo y dejar que brote algo nuevo.

Pero no puedo dejar de sonreírme con el peso de ¿la tradición? ¿las tradiciones? Cuando me veo vestido de no sé qué…, consagrando un pan y un vino que parecen cualquier cosa menos eso, con una “vajilla” que vaya usted a saber de dónde salió. Me hace gracia.

Claro que sé el origen de cada cosa. Y el sentido que tenía o que le hemos dado posteriormente. Claro que entiendo la celebración. No sólo la entiendo sino que así la celebro y la vivo.

Pero… ¿Y mis señoras de vida ascendente? ¿Y los críos que abarrotan la misa de las 12?  ¿Y esos hermanos que andan escasos de cultura y formación? Sé que mi obligación es explicárselo. Pero algo sucede con la celebración de la Eucaristía si para que la gente la entienda y la viva es necesario hacer un master en liturgia, otro en historia, otro en teología de los sacramentos.

Con menos lo celebró Jesús. Con mucho menos lo entendieron los apóstoles. Y fue una misa viva. Tan viva, que dio a luz a lo que nosotros hoy estamos celebrando.

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2 respuestas a ¿Así quería Jesús la Eucaristía?

  1. Lucia dijo:

    ESTO DESDE MI PUNTO DE VISTA
     
    La iglesia ha sido y es una transmisora de valores morales además de espirituales.
    Si ahora esto falta, es debido a que muchos se han separado de lo que es "la misa".
     
    A mi abuela si la dices que cambia algo, la da un telele.
    Pero al joven, lo que le ha separado ha sido todo lo que tu expresas (al menos eso dicen) y no han buscado otra vía de unión con Dios, se han unido a todo lo materialita y aparentes diversiones que duran…. pues ya sabemos cuánto duran.
     
    A mi me gustaría una misa donde se leyera unas palabras de Jesús, las analizaramos durante laaargo rato y una vez comprendidas, asimiladas, hechas mías porque las siento, porque las comprendo, porque las deseo poner en práctica, ahí, cerrar los ojos y recordar en unión con Jesús, su HASTA LUEGO HERMANOS.
     
    Así me gustaría a mi, pero bueno, como dice mi hija, "tu si disfrutas con la misa, mamá" (cuando voy, claro) y es cuestión de sentirte con Jesús.
     
    Da igual la ropa si lo que transmitimos es el amor de Dios.
    Que Dios te Bendiga
     

  2. Betsi dijo:

     
    Bendiciones Jorge !!
     
    Las reglas, normas y demás, son muy necesarias ya que con sus parámetros van marcando los "si" y los "no" de la "digna convivencia" del ser humano. Al final vamos en la vida como manada de corderos de ola en ola.. siguiendo  ¿a quién ?. Esclavos en nuestro pequeño mundo, al terminar nuestro tiempo de  vida, la muerte se encargará de despojarnos de todo, para con el alma desnuda presentarnos ante Dios. Dentro de nosotros vive un niño ansioso en construir castillos de arena.. de jugar con el barro.. tiene la ilusión de Dios depositada en su corazón mucho antes de nacer. A dejarlo salir que un corazón libre ama a Dios con libertad.
     
     
    GRACIAS SEÑOR, POR LA EUCARISTIA
     
    Gracias Señor, porque en la última cena partiste tu pan y vino en infinitos trozos, para saciar nuestra hambre y nuestra sed…Gracias Señor, porque en el pan y el vino nos entregas tu vida y nos llenas de tu presencia.Gracias Señor, porque nos amastes hasta el final, hasta el extremo que se puede amar: morir por otro, dar la vida por otro.Gracias Señor, porque quisistes celebrar tu entrega, en torno a una mesa con tus amigos, para que fuesen una comunidad de amor.Gracias Señor, porque en la eucaristía nos haces UNO contigo, nos unes a tu vida, en la medida en que estamos dispuestos a entregar la nuestra…Gracias, Señor, porque todo el día puede ser una preparación para celebrar y compartir la eucaristía…Gracias, Señor, porque todos los días puedo volver a empezar…, y continuar mi camino de fraternidad con mis hermanos, y mi camino de transformación en ti…
     
     
    Que Dios te bendiga, la Santísima Virgen te proteja y el Espíritu Santo te ilumine para que con tus enseñanzas dejemos de ser cristianos por rutina.
     
    Con afecto,
    Betsi.
     

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