A eso se le llama cachondeo

Somos así. Pero me ha llamado la atención el escaso eco de las palabras de Benedicto XVI en la audiencia general de ayer miércoles. Hablaba de San Juan Crisóstomo, y hablaba de las exigencias de la justicia y la solidaridad.

Y nos recordaba cosas tan impresionantes como que “En otras palabras, Crisóstomo comprendió que no es suficiente hacer limosna, ayudar a los pobres de vez en cuando, sino que es necesario crear una nueva estructura, un nuevo modelo de sociedad; un modelo basado en la perspectiva del Nuevo Testamento”. Es así. No basta con acallar conciencias con una limosna más o menos generosa. Obligación del cristiano será construir una nueva sociedad, lograr un cambio de estructuras tan radical que las enseñanzas del Nuevo testamento impregnen la convivencia entre los hombres. Cambio de estructuras. Y puede sonar a marxismo. Pero es que, nos lo dice el papa, no basta con la limosna. No basta en absoluto.

Y también habría que recordar otras palabras que Benedicto XVI desgranó hablando sobre san Juan Crisóstomo: “Para protestar por el aumento de los impuestos, los ciudadanos de Antioquía derribaron las estatuas del emperador Teodosio I», relató Benedicto XVI. Cuando san Juan Crisóstomo supo que el emperador romano pensaba castigar al pueblo por su revuelta, decidió intervenir personalmente y realizó su «vibrante homilía de las estatuas», con la que convenció a los ciudadanos para que volvieran a someterse a la autoridad imperial y acabaran con sus revueltas. Asi lo leo en el periódico “La Razón”. Y en el mismo artículo se recuerda cómo “ya en 1956, el entonces Papa Pío XII afirmó que los católicos debían cumplir con su «obligatoriedad fiscal», puesto que todos los ciudadanos tienen el deber de soportar una parte de los gastos públicos.”

Me sorprende el escasísimo eco que han tenido estas palabras del papa: “Hay que pagar impuestos”; “No basta con la limosna, se hace necesario crear una nueva estructura”.

Supongo que los más conservadores hubieran publicado las palabras en letras de oro si se hubieran referido al aborto, a las relaciones prematrimoniales, o a los ornamentos de la misa.

Supongo al ala progre feliz porque se habla de estas cosas.

Al final ocurre lo de siempre. Cada uno agarramos las palabras del papa por donde nos conviene.  

Y a eso se le llama cachondeo.

Si todos leyeramos y aplicáramos la doctrina íntegra, y con la misma intensidad otro gallo nos cantara. Pero el hombre es débil y acabamos con lo que nos conviene. Es práctico. Pero es muy poco serio.

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3 respuestas a A eso se le llama cachondeo

  1. Blanca dijo:


     
    Y no dejes de visitar mi página y coger presentaciones. Déjame un comentario si no te es mucha molestia. 
    Un saludo!!
    http://usuarios.lycos.es/corrientitafernandez/

  2. Betsi dijo:

     
    Bendiciones Jorge !!
     
    Todos terminamos pagando impuestos, guste o no nos guste, a ratos se nos sale "el llanero solitario", aplicar la "ley del Talión", a investigar eso de quién fue primero "¿el huevo o la gallina ?", buscando una y mil formas de justificar la poca disponibilidad de desprenderse de algo que podría ser utilizado para tal o cual cosa…  y hasta parecemos los "tontos resignados" ante tanto "cerebro ingenioso" que deambula por la corrupcíón como moscas en los mataderos. No, no… no… ni "tonta" ni "ingeniosa", al César lo que es del César, aunque andemos sobre conchas de plátano..  Al finalizar la jornada diaria no hay ropaje más mullido que una conciencia tranquila y en paz.. a Dios lo que es de Dios.
     
    A TODO HOMBRE EN SU LABOR
     
    OMNIPOTENTE Dios, nuestro Padre Celestial, que declaras tu gloria y manifiestas la obra de tus manosen los cielos y en la tierra; Líbranos, te suplicamos, en nuestras diversas vocaciones, del amor a las riquezas, para que podamos hacer el trabajo que nos has confiado, en verdad, perfección y justicia, con pureza de corazón como siervos tuyos, y para beneficio de nuestros semejantes; por amor de Aquel que vino entre nosotros como el que sirve, tu Hijo, Jesucristo nuestro Señor.
     
     
    Con afecto,Betsi.
     

  3. Roser dijo:

    Hay temas que jamás están de moda… Y hablar del dinero, del poder, de la vanidad, y de mantener las prebendas…. es algo que, curiosamente,  nunca está de moda!! 
    Los “conservadores”, están por encima de todas esas bagatelas y pequeñeces, posiblemente o sólo quizás, porque son cuestiones que tienen superados (a pesar de que no los hayan practicado)… Los “progres”, tal vez,  cansados de recibir palos callan, pensando que ya hay una sociedad civil organizada…Y ya se sabe… los unos por los otros, …. las cosas importantes, que no son solo de dinero sino de justicia, de equilibrio de solidaridad, de creación de nuevos recursos para todos…pues se quedan por decir. 
    En el fondo, digamos lo que digamos, prediquemos lo que queramos u hagamos alardes de lo que nos plazca… TODOS, estamos inmersos en la sociedad en la que vivimos, y terminamos respirando y sucumbiendo ante las presiones, las modas y los mitos de la sociedad en la que vivimos… Somos barcos navegando en este agitado mundo de contradicciones y bajezas… Y al igual que a los barcos, nos es muy necesario que de cuando en cuando nos pongan en dique seco y nos rasquen y quiten todas las impurezas que se nos han ido adhiriendo en ese navegar por la vida. 
    No es únicamente obligación de los cristianos el cambiar las estructuras de este modelo de sociedad que chirría por todos lados, es derecho y deber de todo ser humano. Algunos lo harán por Dios, otros en nombre de la justicia, pero al final en todos hay un punto de confluencia: la dignidad del ser humano que también pasa por ser respetuoso con sus obligaciones y sus semejantes.
     Al final, uno tiene la sensación de que técnicamente hemos avanzado muchísimo, pero que como seres humanos apenas si hemos salido de las cavernas.

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