Me devuelva los 1.200 euros

Menuda es la señora Rafaela. Hace no mucho estaba ella tan tranquila escuchando la homilía de su cura. Porque ella es de su parroquia, aunque con el párroco de cuando en cuando se las tenga tiesas.

Hablaba el sacerdote del final de la vida. Y su teoría, demasiada extendida por cierto, es que cuando uno se muere se va derechito al cielo. Automático. No importa cómo hayas vivido, ni lo que hayas hecho, ni tu fe o la falta de ella, ser honrado o sinvergüenza. Todos al cielo. El razonamiento simplísimo: si Dios es bueno y es misericordia está claro. No hay purgatorio, no hay pecados que expiar, no hay pena, no hay necesidad de nada. Todo es gratuito de parte de Dios. Por tanto, era la conclusión, no nos agobiemos por los difuntos porque todos sin excepción están en el cielo desde el mismo momento de su muerte.

Rafaela no tiene estudios especiales, pero sí su formación con un catecismo muy bien aprendido. Y de tonta ni un pelo.

Acaba la misa y ella a la sacristía. Y le pregunta al buen cura:

–  Así que según lo que usted acaba de predicar, ¿mis padres están en el cielo desde el día de su fallecimiento?
– Así es
– ¿Y mis suegros también?
– Naturalmente
– ¿Y todos mis parientes difuntos?
– Claro.
– ¿Todos desde el mismo instante de su fallecimiento?
– Todos desde ese mismo instante.
– Pues entonces, señor cura, vamos a hacer cuentas usted y yo. Porque yo encargo por mis difuntos dos misas al mes. Por cinco años que lleva usted en el pueblo, me salen 120 misas encargadas. A diez euros que suelo darle por misa, 1.200 € tirados a la basura, ya que si están todos en el cielo ya no necesitan misas. O sea, que usted predica que están en el cielo, pero dice misas y las cobra como si no hubieran llegado. Pues me suena a tomadura de pelo.
O están en el cielo y entonces no acepta celebrar misas por los difuntos –ni cobrarlas evidentemente- , o no lo están, en cuyo caso predique otra cosa.
– Yo creo que están en el cielo, repuso el sacerdote.
– Pues entonces señor cura me ha timado con las misas, porque si están en el cielo no las necesitan. Así que de momento me devuelve los 1.200 €, que yo sabré qué hacer con ellos. Y desde hoy buscaré otra parroquia donde eso del cielo y el purgatorio lo entiendan como siempre. Que para predicar ustedes muy modernos, pero cobran las misas como los antiguos.

Caramba con la señora Rafaela…

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Vida parroquial. Guarda el enlace permanente.

8 respuestas a Me devuelva los 1.200 euros

  1. Ana dijo:

    A ESTA SEÑORA POR MUY POCOS ESTUDIOS QUE TENGA, NO HAY QUIEN LA ENGAÑE Y ME PARECE MUY BIEN.
    SALUDOS
    ANA

  2. Blanca dijo:

    Ja, ja, qué lista es la señora Rafaela.¡¡ No necesita de un abogado, se sabe defender ella!! ¡¡Caramba con la señora Rafaela…!!
    http://corrientita.99k.org/

  3. ANA dijo:

    Ja ja ja !! exelente para reir, comentar y reflexionar. Esa señora si que es de valor!! se defiende y aunque poco conocedora utiliza los medios que pueden ¡Carámba con la señora Rafaela!

  4. Myrian dijo:

    Me encanta esta señora, su espontaneidad y su gracia. Muy bueno amigo Jorge. Un saludo.

  5. Carmen Hidalgo dijo:

    Tiene razón, la señora Rafaela. Lo que sucede es que en la actualidad hay mucha información sobre el hecho de que Jesús dio su vida por nosotros, pagó por nuestros pecados, lo que contradice aquellas enseñanzas de la Iglesia que nos hablan del purgatorio, del dolor de pecar, del arrepentimiento, de la confesión y de la penitencia. Habría que aclarar que en efecto Jesús es nuestro Cordero, pero no por eso podemos ir por la vida cometiendo atropellos, vivir como si fuésemos los únicos sobre el planeta desconociendo las enseñanzas de Jesús que nos hablan del amor al prójimo y de como manifestar ese amor al ponernos al servicio de nuestros hermanos.

  6. meriluis dijo:

    El que no sostiene con los hechos, lo que afirma cuando habla, pierde la credibilidad.
    Muy acertada y reflexiva la respuesta de la Sra.Rafaela. ¡Para pensar!!!!
    Abrazos:María Luisa

  7. Betsi dijo:

    Bendiciones Jorge !!

    A través de los siglos la Iglesia intervino muchas veces para afirmar la existencia del Purgatorio y para exhortar a los fieles aún vivos en la tierra y para sufragar y orar por los difuntos.

    En el Concilio Ecuménico Vaticano II, los Padres Conciliares, en el capítulo VII de la Constitución dogmática Lumen Gentium han afirmado:
    A. El Purgatorio es uno de los tres estados eclesiales del Cuerpo Místico de Cristo.
    B. La realidad de la Comunión de los Santos y de su intercesión a favor de todos los que aún son peregrinos en la tierra.
    C. La tradición de la Iglesia de orar por los difuntos y de ofrecer sufragios.

    La señora Rafaela lo tiene bien claro y el buen cura, como decimos por aquí, está “raspado”.

    Dios los bendiga a todos !!
    Betsi

  8. embruxo dijo:

    de tos modos, el cielo tampoco se compra a pedacitos Señora Rafaela ?no?
    besote

Los comentarios están cerrados.