Hacer el canelo -o incluso marear la perdiz-

Si lo que se busca es la santidad, el camino es más que claro. Cualquier director espiritual medio sensato lo puede orientar.

Seguro que recomienda orar sin desfallecer, celebrar los sacramentos y de forma especial la confesión frecuente y la comunión a ser posible diaria, ejercitarse en las obras de misericordia, cumplir los mandamientos de Dios y de la Iglesia, ejercitarse en las virtudes teologales y cardinales, formarse con los padres de la iglesia, los clásicos de la espiritualidad y autores de completa fidelidad al magisterio. Es camino seguro, pero arduo. Porque nos reímos de los mandamientos, pero no son moco de pavo. Y hablamos del amor en abstracto, pero anda que no es jorobado ejercitarse en las obras de misericordia. Y las virtudes. Y confesarse, y la misa, y rezar…

Estoy seguro de que el santo cura de Ars recomendaba cosas de este estilo. Que Santa Teresa era lo que quería para sus monjas. Que así se hicieron santos Ángela de la Cruz, el padre Pío, Damián de Molokai, Teresa de Calcuta, Francisco de Asís, Ignacio de Loyola o Isidro el labrador.

Pues nada. Por lo visto no sirve de nada. Pura filfa. Lo que hay que hacer es dedicarse a la psicología de lo profundo, conocer el yo interior, analizar el consciente adormecido por lo inconsciente, cultivar los ejercicios respiratorios, sentarse en posición imposible en cuanto se pasa de los cuarenta kilos, leer lo último sobre nueva espiritualidad y hacer un master sobre Tony de Mello, Khalil Gibran y Paulo Coelho. A eso se le añaden dos citas sacadas de contexto del evangelio y hale, viva el cóctel.

Fantástico. ¿Hay mandamientos? No, porque cada cual tiene que saber cómo conducirse. ¿Sacramentos? ¡Qué va! Ya se entiende uno directamente con Dios. ¿Leer lo de siempre? Para nada. Antes muerto que antiguo. ¿Obras de misericordia? Nada, nada… mejor la sonrisa universal. Es decir, la espiritualidad del nada me exigen, nada me compromete, hago lo que en cada momento considero. ¿Alguna jerarquía, alguien que oriente, que pueda decir qué es lo correcto y lo que no? Tampoco. Cada cual lo que quiera. ¿Iglesia? Por Dios, qué horror. Abajo la institución corrupta y manipuladora. A no ser para disfrutar de unos buenos locales en la parroquia cómodos, con calefacción y gratis. Para eso sí se quiere a la iglesia.

Un chollo. Un camino “espiritual” que consiste en que cada uno hace exactamente lo que le sale del moño bajo capa de camino de encuentro definitivo con el DEFINITIVO ABSOLUTO.

A ver ¿qué queremos? ¿Ser santos o hacer el canelo? Pues cada cual elija. Lo malo es que cada vez se le ve más el plumero al personal. Y ya anda uno cansado de frases bonitas que a nada conducen.

Ser santo sin sacramentos, sin oración, sin iglesia, es la cuadratura del círculo.

¿Respetar? Evidente. Pero una cosa es que yo respete a cada cual, y otra que diga que ciertos caminos en lugar de conducir a Dios conducen al abismo.

P. S. Prueba del algodón. ¿Se imaginan a Madre Teresa, de Calcuta o de Jesús, diciendo a sus hermanas que a la santidad se llega por la psicología profunda y la sonrisa universal? ¿Se las imaginan repartiendo a sus monjas “El profeta” de Gibran como libro de meditación? ¿Las imaginan criticando todo el día a la iglesia y relativizando los mandamientos? ¿Las imaginan minusvalorando los sacramentos?

Pues entonces es que eso no es camino de santidad, sino hacer el canelo. Y de pobres y vivir como pobres mucho sabían las dos Teresas.

Hacer el canelo… o marear la perdiz. Pero nada más.

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9 respuestas a Hacer el canelo -o incluso marear la perdiz-

  1. Ana dijo:

    Jorge, estás absolutamente en lo cierto. Decir que meditamos, que nos miramos en nuestro interior, y que somos espirituales queda muy bien, (cosas que yo no digo que sean malas), pero ¡ay! cuando decimos que rezamos en profundidad, que nos sentimos protegidos por Dios, y que Cristo y María su madre son nuestro camino, entonces es que somos unos beatos, unos retrógrados e incluso en algunos casos hasta nos llaman fachas, que digo yo que tendrá que ver una cosa con la otra, pero es que queda muy bien decirnos todos eso a los creyentes.
    Sólo nos queda, seguir por nuestro camino y esperar tiempos mejores, que llegarán, estoy segura.
    Saludos y feliz fiesta de la Inmaculada.
    Ana

  2. pmartimor dijo:

    pues si… lo fundamental, sigue siéndolo. Pero esto no quiere decir que la meditación o la práctica de técnicas que nos ayuden a tener una vida más sana no sirvan para nada. Creo que hay tiempo para lo uno y para lo otro. Para orar y para meditar, para practicar la caridad y para saber descansar y reponerse, …
    Es cierto que hay mucha chorrada en ese ‘mundillo de lo astral’, tanto que la mayoría de las veces, los charlatanes hacen que se pierdan o no se crea en buenas herramientas de trabajo para mantenerse bien física y psicológicamente. Todo se desvirtúa y se lleva al campo de lo crematístico, incluso la propia religión cristiana.
    Es difícil separar la paja del grano; quizá sea cuestión de tiempo y de experiencia.
    Un abrazo
    Pablo.

  3. Betsi dijo:

    A quien pueda interesar !!

    Dios quiere que seamos santos, porque quiere que seamos felices, y las personas más felices son, precisamente, los santos. Y tú ¿quieres ser feliz? ¿Y no quieres ser santo? ¿No te parece una contradicción? ¿O quieres ser feliz solamente con placeres y comodidades de este mundo, que pasa como nube mañanera? ¿No quieres ser feliz para siempre?.

    Los santos son los frutos más hermosos de la humanidad, son la riqueza de la Iglesia. Son nuestros hermanos, no son seres de otras galaxias. Nacen y viven y mueren como nosotros, pero con la diferencia de que ellos viven inmersos en Dios. Por eso, su vida es una obra maestra de la gracia divina. Ellos son los hombres de Dios por excelencia, los amigos de Dios, sus hijos predilectos.

    No seamos mediocres, demos lo mejor de nosotros, esforcémonos y hagamos de Jesús Eucaristía el centro de nuestras vidas. Digamos con San Agustín: “Señor, a Ti solo busco, a Ti solo amo y tuyo quiero ser. Mi único deseo es conocerte y amarte”.

    Cosa extraña: he encontrado a muchos que se arrepienten de no haber amado a Dios, pero no he encontrado jamás a uno solo que estuviese triste y arrepentido de amarlo. (santo cura de Ars)

    Dios los bendiga a todos !!
    Betsi.

    • Betsi dijo:

      Jesús Eucaristía es el Rey de reyes y Señor de los señores, el Rey del universo, el Señor de la historia, el amigo de los hombres, el hijo de María, el niño de Belén, el Salvador del mundo, que se ha quedado junto a nosotros para ser nuestro compañero de camino y para que podamos acudir a Él fácilmente, cuando tengamos necesidad. Y nos sigue esperando para sanarnos, bendecirnos, alegrarnos y darnos su amor y paz.

      Su consultorio es el sagrario. Él es el mejor médico, siquiatra y sicólogo del mundo. Atiende gratis las 24 horas de cada día y no necesitamos sacar cita para ser recibidos por Él. Además, Él lo sabe todo y sabe cuáles son nuestros males y necesidades antes de que se las digamos. Él nos espera. ¿Hasta cuándo? ¿Somos tan ricos que no necesitamos de su amor?.

      Dice Jesús: “Donde está vuestro tesoro, allí también estará vuestro corazón” (Mt 6, 21). ¿Cuál es nuestro tesoro más importante? ¿Qué buscamos con más ansiedad y deseo en nuestra vida? ¿Es Jesús? Pues en la Eucaristía lo encontraremos. ¿Y qué tesoro podemos desear que sea mejor y más importante que el mismo Jesús?

  4. Myrian dijo:

    Obras son amores y no buenas razones. Decir no es hacer.Eso de ser santo es ardua tarea y no me parece que la vida que llevamos nos lleve precisamente a ninguna santidad, como mucho a ser un poco buenos pero de ahí no pasamos, al menos servidora. Decía un sacerdote ya fallecido “Al Cielo no se va en coche”y que razón tenía. Vivimos demasiado inmersos en lo material como para pensar en ser santos. La vida de los santos segun yo la veo es puro sacrificio en todo y por todo, entrega, gratuidad, vivir en pobreza al lado de los más necesitados, ellos si que han entendido bien el Evangelio. Y esto lo enseña la Iglesia y no todas las modernas filosofías que nos salen al paso, o sea justo lo que has dicho Jorge, marear la perdiz, pero no ir al grano.
    Y no es fácil para uno de a pie adaptarse a llevar una vida de santo, acostumbrados a ir en coche, vivir casi con despilfarro, tener todas las comodidades..benditos los santos que han sabido renunciar a todo por amor a Dios! yo no llego…

  5. Blanca dijo:

    Saludos, Jorge: Esto ya lo has tocado más veces con distintas palabras o titulando tú entrada con otras frases, y siempre vamos a lo mismo…
    Aporto mi modesta opinión para dejarte un saludo y un abrazo.
    Solo Dios es santo….Si hemos de ser perfectos, como nuestro Padre celestial es perfecto.
    Hemos de ser conducidos y cogidos por la mano ….La Iglesia es donde vamos a encontrar el camino para dar pasitos con su Magisterio, nos conducirá por caminos de obediencia a la figura de Pedro, el Papa, y de sus representantes, los obispos y sacerdotes…Ahí y con la práctica de la vida cristiana, de oración, sacramentos, y cumpliendo todo cuanto nos ofrece la Iglesia, seremos instrumentos en manos de Dios para lo que nos pida y por donde nos lleven las circunstancias de la vida que hemos de discernir, con ayuda y la formación recibida si es CIERTO o son “literaturas añadidas, bonitas pero no son el CAMINO que nos lleva a vivir en cristiano”…Lo santos que nos citas son un ejemplo a imitar y seguir.
    Gracias por tus enseñanzas.
    No hemos de fiarnos para ser conducidos por quienes se vanaglorian de muy PASTORES, fuera del redil, que es la Iglesia. Si sus enseñanzas son buenas, aprovechémoslas, pero no nos dejemos pastorear por esas personas.
    Un abrazo
    http://corrientita.99k.org/

  6. meriluis dijo:

    Hola Jorge:siempre es bueno poner un poco de luz donde se confunde por ejemplo, la guía del Espíritu Santo por las ondas misteriosoas del cosmos y se olvida al Dios personal y Creador por el Dios , espíritu del universo.
    “Ser santo sin sacramentos, sin oración, sin iglesia, es la cuadratura del círculo “.Con esta expresión lo has dicho todo, fuera de eso “nada”.Para analizar el consciente adormecido por el inconsciente nada mejor que oir la voz de Dios como “buen despertador”, en su Palabra revelada, en los libros bíblicos,en los evangelios, en los sacramentos celebrados por la iglesia orante, donde resuena su voz y nos ofrece el mejor proyecto de vida para lograr la felicidad. En la historia del mundo,Dios elabora en su Iglesia un “magisterio” particular donde “evangelio y “mundo” dialogan.Si abrimos los ojos y los oídos veremos y escucharemos ¿Necesitamos algo más? ¡SI!!
    No olvidarnos de los ejercicios respiratorios , las posturas de relajación para armonizar el ser interior y la sonrisa universal. ¿Cómo? ¿Dónde? …..De rodillas frente al sagrario encontraremos eso y mucho más!!! Abrazos:María Luisa

  7. carmela1 dijo:

    BUENOS DÍAS JORGE, FELIZ DÍA DE LA CONSTITUCIÓN, MIRA CREO QUE PABLO LLEVA RAZÓN MEDITAR Y BUSCAR EL CAMINO DE ESPIRITUALIDAD,
    NO DEBE ESTAR REÑIDO A VECES, CON LA RELIGIÓN, OTRA COSA, SON LOS MANGANTES, QUE VAN ACAPARANDO A CANELOS CON MENTIRAS Y SACÁNDOLES LOS CUARTOS (AHÍ ME INCLUYO YO) AJAJAJAA, YO DE MOMENTO CREO
    QUE SIGO HACIENDO EL CANELO, TODAVÍA NO HE PODIDO ENCONTAR, ALGO ME LLENE DE VERDAD! QUIZÁS NO HAYA DADO CON LA PERSONA CORRECTA.
    UN ABRAZO

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