Adviento: ni corona, ni flores de pascua

Este año ninguna de las dos cosas. Ni corona, ni flores de Pascua. No ha sido ni por despiste ni por dejadez. Sino más bien algo pensado y meditado.

Cada año, al comenzar un tiempo litúrgico fuerte, me gusta repasar con tiempo los libros litúrgicos: libro de la sede, leccionarios, misal… y leer de nuevo las orientaciones básicas sobre el tiempo de adviento.

Para empezar, ni una palabra sobre la corona de adviento. Ni en orientaciones, ni en libros litúrgicos… nada de nada. Es decir, que no debe ser elemento fundamental. Desde luego servidor, de niño, jamás la vio en la parroquia. Últimamente se ha convertido en elemento imprescindible. No entiendo los motivos. Así que sin corona.

Pues aún entiendo menos lo de las flores de Pascua, que me suenan a ir al “rebufo” de puras tradiciones comerciales y paganas. Otra cosa que servidor ni conocía hasta hace algunos años. Pero parece que como todos los comercios se adornan con flores de pascua en estas fechas, no puede haber parroquia que no asuma tal cuestión.

El adviento se nota en la liturgia. El color morado de los ornamentos ya es un golpe fuerte de efecto. La ausencia de flores, no siendo a la Virgen, que destacan su fuerza especial en este tiempo. Las lecturas y oraciones. El canto apropiado. La sobriedad de los adornos. Y evidentemente la palabra, la predicación, las moniciones adecuadas.

Si el adviento es tiempo de austeridad, también de austeridad de signos, marcando fuertemente los litúrgicos.

No sé si hemos acertado. Este año nos lo hemos planteado así.

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5 respuestas a Adviento: ni corona, ni flores de pascua

  1. Blanca dijo:

    Saludos, Jorge,

    Ciertamente cuando yo era niña, el tiempo de Adviento era una preparación a la Navidad…
    Hoy hasta en los templos esta preparación es más bien festiva como si fuese ya Navidad…Hasta que no te he leído aquí no he reparado en el cambio, ha sido un acostumbrarme sin pensar más…
    Las flores de Pascua, también se han puesto de moda y se ve que en alguna parroquia y tal vez algunos otros templos, se han sumado a la moda…Te digo que no me he parado a pensar en ello, ni casi había reparado en ello.

    Coincido contigo en que.” Si el adviento es tiempo de austeridad, también de austeridad de signos, marcando fuertemente los litúrgicos”…Pero dudo que en la vida sea tiempo de austeridad, más que en las personas que SIEMPRE es tiempo de austeridad para ellas…

    Creo que cada día estamos más ajenos al significado del Adviento, en la sociedad actual, como de la Navidad, que salvo excepciones, te dirían que es tiempo de turrones y de regalos…Las amas de casa dirían que son días de mucho trabajo y de muchos gastos.
    IMPORTANTE es que los que sabemos y VIVIMOS lo que es la Navidad…No se nos olvide…Me incluyo entre ellos.
    Un abrazo
    http://corrientita.99k.org/

  2. Betsi dijo:

    Bendiciones Jorge !!

    Por estos lares, la corona de adviento y las flores de pascua son costumbres tradicionales esporádicas. La temporada del Adviento, es un tiempo que muchas veces se pierde de vista por los preparativos estresantes de la Navidad o, como dice hoy en día un paganismo moderno, “las fiestas decembrinas”, para bloquear de nuestra consciencia toda connotación cristiana.

    Adviento, uno de los tiempos de la liturgia llamado fuerte, es un tiempo de gracias especiales, que el Señor nos va a dar y que nosotros hemos de saber corresponder, para que produzcan en nuestra vida frutos de santidad.
    Aunque pueda tenerse la impresión de que sólo la cuaresma es el tiempo, en el que la Iglesia nos invita a la conversión personal, sin embargo, también el adviento lo es.
    Sintonizar con el espíritu del adviento provoca, sin lugar a duda, la conversión del corazón desde el gozo y la esperanza de que Dios viene a salvarnos. Y, porque Él viene, los cristianos hemos de salir a su encuentro con limpieza de vida y pureza de corazón, a las que se llega con una auténtica conversión personal.

    Nuestra Madre la Virgen María nos consiga la gracia de una conversión personal en este tiempo santo del adviento.
    Dios los bendiga por medio de María !!
    Betsi.

  3. pepa dijo:

    Coincido plenamente contigo. Estamos cayendo en trampas de puro consumismo: Los Santa subiéndose por los balcones (me sacan de quicio), renos por todas partes, caretas, gorros y monadas que distraen más que otra cosa. Lo único que sí admito (ya lo he puesto) son las balconeras con la figura de Jesús niño. Quiero que se sepa que en mi casa se espera la venida de Jesús con alegría, y el que quiera animarse, pues eso que se sume a “Ven Señor Jesús”. Un abrazo.

  4. Myrian dijo:

    Lo que menos me gusta de la Navidad es ese afán consumista que vivimos. Yo tampoco voy a poner la corona, que no se de donde salió, ni la flor de pascua que por cierto es bien bonita, pero que no. Un Belén pequeñito y me vale y es que en la mayoría de los casos no se está en lo que realmente se debiera de celebrar que es la venida del Mesías, a veces parece que eso es lo que menos importa, absorvidos como estamos por las campañas comerciales y gastando a veces lo que uno no tiene sin necesidad ninguna. Tampoco quiero hacer una crítica a quien lo haga pues yo en otros tiempos bien que me gustaba toda esa parafernalia, las cintas de colores, el arbolito, las brillantinas, todo lo que tenía una simbología de la Navidad, sin duda era la época del año que más me gustaba y vivía con más intensidad. Hoy he cambiado, o la vida me ha cambiado, a veces me da la impresión de que me estoy volviendo rara a lo mejor es que me estoy haciendo mayor, pero bueno en cualquier caso siempre es mejor vivir con alegría las diferentes etapas de la vida. Saludos.

  5. Ana dijo:

    Pues al final, los feligreses se acostumbrarán, y no habrá pasado nada.
    Ana

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