La libertad religiosa, camino para la paz

Esta fue mi lectura en la tarde de ayer. Se trata del mensaje del papa Benedicto XVI para la jornada mundial de oración por la paz que se celebra hoy. Me ha impresionado especiamente porque arranca el texto recordando la persecución religiosa que están sufriendo los cristianos en Irak, de la que os hablaba hace unos días.

Todos queremos la paz. El problema está en discernir cuáles son los caminos que llevan a la paz, y cuáles a la violencia. Este texto me ha parecido especialmente rico. Por eso he querido compartirlo como posible reflexión en la jornada de hoy y como itinerario que nos acerque a la consecución deuna paz auténtica.

http://www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/messages/peace/documents/hf_ben-xvi_mes_20101208_xliv-world-day-peace_sp.html

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8 respuestas a La libertad religiosa, camino para la paz

  1. Ana dijo:

    No comprendo como hay gente que renuncia a la violencia y a la persesución religiosa y luego, si le pasa a los católicos no hace nada.
    Rezo por los que luchan y resisten las inclemencias de los tiempos que nos tocan vivir.
    Ojala acabe pronto este sufrimiento que padecen.Feliz año
    Ana

  2. Myrian dijo:

    Libertad religiosa? No quiero exagerar pero a mi me parece que a nosotros intentan por todos los medios cortarnos las alas, pero no podemos dejarnos intimidar, tenemos que dar la cara y que se sepa lo que somos, nada hay que esconder, al contrario. Lo de Irak me parece terrible y más en los tiempos que vivimos ¿Eso es libertad?Para otros si, para nosotros no..paso a leer el enlace que nos has dejado. Saludos y feliz año.

  3. Betsi dijo:

    Bendiciones Jorge !!

    Has puesto a nuestra disposición, un tesoro de texto para reflexionar a profundidad sobre la libertad religiosa, camino para la paz. Todos sin excepción estamos llamados a atender a los ruegos del papa Benedicto XVI: “exhorto a los hombres y mujeres de buena voluntad a renovar su compromiso por la construcción de un mundo en el que todos puedan profesar libremente su religión o su fe, y vivir su amor a Dios con todo el corazón, con toda el alma y con toda la mente”.

    Benedicto XVI
    “La paz es un don de Dios y al mismo tiempo un proyecto que realizar, pero que nunca se cumplirá totalmente. Una sociedad reconciliada con Dios está más cerca de la paz, que no es la simple ausencia de la guerra, ni el mero fruto del predominio militar o económico, ni mucho menos de astucias engañosas o de hábiles manipulaciones. La paz, por el contrario, es el resultado de un proceso de purificación y elevación cultural, moral y espiritual de cada persona y cada pueblo, en el que la dignidad humana es respetada plenamente. Invito a todos los que desean ser constructores de paz, y sobre todo a los jóvenes, a escuchar la propia voz interior, para encontrar en Dios referencia segura para la conquista de una auténtica libertad, la fuerza inagotable para orientar el mundo con un espíritu nuevo, capaz de no repetir los errores del pasado.”

    Dios los bendiga a todos !!
    Betsi.

  4. Maria Luisa dijo:

    He leído el texto de Benedicto XVI y es de gran riqueza para todos .Nos incita a valorar la cercanía de Dios en la vida del hombre como verdadera fuente de paz en el mundo.La voz del pastor se deja oir para pedir por esa porción de su grey , perseguida, amenazada por el rigor del fundamentalismo religioso.¡Sigamos orando, para que no se repitan acciones tan cruentas e injustas!! Abrazos y gracias.

  5. Carmen Hidalgo dijo:

    Para mí, como afirma su Santidad, la paz es un don de Dios porque Dios pone amor en nuestros corazones, un corazón carente de amor es un ser despótico y agresivo que no conoce la paz; creo que uno de los caminos que conducen a la paz es el cultivo y la aplicación de valores tales como tolerancia, humildad, paciencia, responsabilidad y ante todo respeto por las opiniones ajenas, atención amorosa al necesitado, respeto por su miseria y sus creencias y lo más importante, acercarse a Dios y rogarle para que ponga amor y perdón en nuestras vidas. Que Dios nos colme de paz y nos dé constancia para trabajar por ella.

  6. Soy una aspirante a catolica, lo digo así, porque a Dios solo se llega a través del amor, y a mi me falta mucho camino por recorrer.
    No quiero dejar pasar la oportunidad que me dan para poder expresar lo que experimenté el domingo día 1 de enero/11, cual fue mi sorpresa que en vez de hablarme del evangelio, lo uno que me comentan es un spiche sobre la persecución que sufren los cristianos, y ponen en boca del Papa lo que seguro no ha dicho, que querían quitar la Cruz del valle de los caidos.
    ¿Cúando se va hablar del evangelio?, de los niños que sin religión ninguna, mueren de hambres gracias a nosotros, o les mata una mina, mientras nosotros sentados en nuestro trono, decimos que nos quieren quitar un simbolo.
    ¿De verdad tiene tanta importancia un simbolo?
    Es mejor ser poco y rectos que muchos importandoles sólo los simbolos y las normas.
    Jesuscristo se saltó todas las normas y todos hasta los que quitan y ponen cruces son hijos de un mismo Dios.
    Siento decirles, que hasta ahora iba a misa y gracias a las homilias voy a dejar de ir, yo cuando voy a oir la palabra de Dios para ponerla en práctica, en lo poco que puedo, pero no a oir un panfleto político.
    No siento no volveré. Gracias.

  7. Vicente dijo:

    Elena Carmen, con absoluto respeto, he de decirte que tienes una fe escasamente formada. Tu debes creer en Jesucristo, muerto y resucitado por ti, y en su Iglesia; no has de creer en un sacerdote. Por eso no puedes dejar de asistir al sacrificio de la Cruz cada domingo, mejor cada día. Debes despojarte de ese concepto tan difundido, “infantil”, de una Jesús rebelde, que se “saltó todas las normas” y por eso le mataron. No: el Señor cumplió todas las normas civiles y religiosas de su pueblo y del judaísmo, y celebró todas sus fiestas. Hasta ordenó pagar tributo al César (Mt. 22. 15-22; Mc. 12, 13-17); al que desde el punto de vista judío era el ocupante. Él mismo lo dice: “No penséis que he venido a abolir la Ley o los Profetas; no he venido a abolirlos, sino a darles su plenitud” (Mt. 5, 17). Agotados todos los argumentos ante Poncio Pilato, las autoridades judías de entonces tuvieron que hacer la verdadera acusación contra Él: “… según la Ley debe morir porque se ha hecho Hijo de Dios” (Jn. 19, 7); y aún así hubieron de presionar políticamente al gobernador: “Si sueltas a ése no eres amigo del César” (Jn. 19, 12) .
    Preguntas si tiene importancia un símbolo. Depende. La Cruz, ya lo decía el catecismo del P. Astete en su tercera pregunta: “La señal del cristiano es la Santa Cruz”. Benedicto XVI, en su último mensaje ha dicho: “… se dan también formas más sofisticadas de hostilidad contra la religión, que en los Países occidentales se expresan a veces renegando de la historia y de los símbolos religiosos, en los que se reflejan la identidad y la cultura de la mayoría de los ciudadanos” (nº. 13, párrafo 2).
    Todos son hijos de Dios: cierto. También Caín y Abel eran hijos de Dios. Dios es Amor, cierto; pero también Justicia infinita y dará a cada uno recompensa o castigo eternos.
    Tienes un concepto de la paz, a mi juicio, lleno de lugares comunes. Nosotros no estamos sentados en trono alguno, ni mueren niños por nuestra culpa. No hemos colocado mina alguna, ni podemos formar en la Parroquia un comando de desactivación de minas. Volvemos al mensaje del Papa, este año; definiendo la paz dice:”La paz … es el resultado de un proceso de purificación y elevación cultural, moral y espiritual de cada persona y cada pueblo, en el que la dignidad humana es respetada plenamente”.
    Deseo recomendarte una atenta lectura de este maravilloso documento. También debes leer los mensajes de Juan Pablo II con ocasión de las Jornadas 12 a 38 de la paz, desde 1979 a 2005. No puedes dejar de leer la encíclica “Pacem in terris” de Juan XXIII; en particular los números 11 a 27, en que señala los derechos de todo hombre. Cuatro condiciones señaló Juan XXIII para que exista verdadera paz: verdad, justicia, amor y libertad. Esto no es política: es doctrina de la Iglesia, expresada en el máximo magisterio del Vicario de Cristo.
    Para un recto entendimiento del concepto de paz me permito remitirte a San Agustín, en la “Ciudad de Dios”, libro 19, capítulo 13, en que define la paz como “la tranquilidad del orden”. Y a Santo Tomás, “Suma Teológica”, parte II-II, cuestión 29, en particular los artículos 3 y 4. Después de esto, podemos seguir debatiendo. Pero, sobre todo, no le abandones a Él, que te espera en el sagrario, todos los días; aunque no entiendas una homilía: a ti no te gustó, pero, quizá, estás equivocada. Yo creo que profundamente.

  8. Ana dijo:

    No debemos caer en el error de renunciar al cristianismo por las palabras de un sacerdote que puede caernos mal.
    La iglesia y la misa es única, lo que pasa es que está regida y dirigida por hombres, que se equivocan y en ocasiones, quieren defender tan a ultranza sus ideas que producen rechazo en algunos.
    Aún así no estoy en desacuerdo cuando se dice que nos quieren quitar los imbolos, porque eso es verdad e independientemente de miles de injusticias como la matanza de cristianos en Irak o el padecimiento de niños, es cierto que quieren borra todo atisbo cristiano como es la desaparición de cruces o simbolos, entre ellos la cruz de los caidos.
    Si somos creyentes, debemos despojarnos de prejuicios y dejarnos llevar sólo por el evangelio y la palabra de Dios, independientemente de quien la transmita.
    Saludos
    Ana

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