¿La gente comprende la misa?

Hay una queja, tampoco demasiado generalizada, de que la gente no entiende la celebración de la eucaristía. Quizá por el lenguaje. Quizá por algunos ritos y signos. Quién sabe si la misma Escritura tiene sus problemas de comprensión.

Bien. Pues ante esta queja servidor piensa que quedan varias posibilidades.

La más sencilla es infantilizar las celebraciones y los textos. Es decir, cambiar palabras, lenguaje, ritos y signos de forma que hasta el más simple lo entienda. Por ejemplo, si al iniciar el prefacio la gente no entiende eso de “levantemos el corazón” porque el corazón está en cada uno y no puede elevarse, pues lo sustituimos por algo así como “animo, que viene lo importante”. Quizá lo entiendan mejor, pero hay que ver cómo se empobrece el asunto. No ha mucho, en una boda, el sacerdote cambió la pregunta sobre los hijos: “¿Estáis dispuestos a recibir de Dios responsable y amorosamente los hijos y educarlos según la ley de Cristo y de su Iglesia?”, por  “¿Estáis dispuestos a tener hijos y a educarlos para que aprendan a vivir amando a todo el mundo?” Pues quizá se entienda mejor, que no lo creo. Pero es algo mucho más pobre, más indefinido.

Pasa igual con los textos de la Escritura. Que como resulta que hay gente que tiene dificultades para comprenderlos, pues no falta quien se dedica a hacer versiones “actualizadas”, “comprensibles” para el hombre de hoy: salmos actualizados, evangelio actualizado, fragmentos de la Escritura adaptados…  Pues sigue siendo infantilizar, empobrecer.

Si la gente no entiende, lo primero que hay que hacer es explicar las cosas. Si un lector del “Quijote” no conoce el significado de palabras como hidalgo, adarga, sayo de velarte o pantuflos, lo que hay que hacer no es vulgarizar el texto, sino explicarlo a los lectores para que lo comprendan. Y es de una simpleza rayana en lo patológico decir que cómo se puede denominar a Dios en la Biblia “señor de los ejércitos” cuando Dios es un Dios de paz.

Lo que pasa es que tenemos terror a todo lo que sea estudiar, leer algo más que a Bucay o Coelho –y eso si hay suerte-, y formarnos con otras fuentes que no sean la tan cómoda como traidora wikipedia. Pero cuando uno lo que señala es que no entiende que un salmo diga refiriéndose a Dios “Dio muerte a reyes poderosos: porque es eterna su misericordia” lo que tiene que hacer no es enmendar la plana al salmo y fabricarse uno a la medida más de acuerdo con sus particulares ideas de la divinidad, sino estudiar y preguntar eso qué significa, que a lo mejor descubre cosas realmente interesantes. Pero claro, estudiar, formarse, o formar a otros, siempre es una lata y cansa. Por eso se apuesta con más facilidad por infantilizar, empobrecer el lenguaje y consecuentemente empobrecer las ideas. Claro que siempre hay quien salta que él (o ella) no necesita formación, que la formación se adquiere en la universidad de la vida, lo cual no deja de ser, como dice un buen feligrés, una capullada. Pero allá cada cual.

Es como si algún iluminado, consciente de que hay gente que no sabe leer, tomara la decisión de dejar de utilizar la información escrita para quedarse simplemente en lo oral. Es decir, volver a la prehistoria. Lo lógico es enseñar a leer. Como lo lógico si alguien no entiende la misa o la escritura es llegar a la conclusión de que hay que formar mejor a la gente, no suprimir lo desconocido.

¿Y no puede ser que haya que cambiar cosas en la liturgia? Evidentemente. Pero una cosa es que estudiando la liturgia se llegue a la conclusión de que hay que renovar cosas, y otra muy diferente que haya que renovar cosas porque la señora María, que no tiene ni idea porque no ha podido estudiarlo, proclame que hay que cambiar eso de el Señor esté con vosotros porque a ella no le suena bien. Pues no parece argumento de peso. Habría que empezar por dar una buena formación a la señora María. Quizá descubriera maravillas.

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8 respuestas a ¿La gente comprende la misa?

  1. Ana dijo:

    Ya sabes lo que ha pasado a lo largo de la historia.” No enseñemos demasiado a la gente no sea que al final sepa demasiado.”
    Y cuando se les quiere enseñar, resulta que no están cualificados para entender una lectura, no ya la de la eucaristía, sino cualquier cosa,.
    Pero tú no cejes en tu empeño. continua con tu forma de actuar, que al final, la recompensa se verá al final del camino.
    Saludos
    Ana

  2. Mari Carmen dijo:

    Lo increíblemente inverosímil es que estas exigencias se den en una sociedad donde la enseñanza hasta los dieciséis años es obligatoria y que anda plagada de licenciados universitarios.

  3. embruxo dijo:

    hola coleguillas estamos aquí amogollonaos para hablar del Suso….

    besos

  4. Betsi dijo:

    Bendiciones Jorge !!

    Cuando falta la fe en lo que se celebra y no estamos seguros de que es realmente el mismo Jesucristo, nuestro Dios y Señor, el que viene a nuestro encuentro para celebrar una fiesta con nosotros, entonces la misa parece un espectáculo. Un espectáculo no muy divertido y quizás aburrido, porque no se entiende nada.

    El lugar donde se celebra la misa se convierte en ese momento en el punto central de todo el universo, de la humanidad entera y del cielo. Cristo, en la misa, está recapitulando todas las cosas del cielo y de la tierra (Ef 1,10). Por eso, decía san Juan Crisóstomo: Aquí está el cielo.

    ¿Nos damos cuenta lo que significa que la misa es el cielo en la tierra? Cuando vamos a misa, deberíamos decir: Vamos al cielo. Por ello, debemos prepararnos bien para el gran encuentro con Jesús, asistiendo con tiempo, no llegando tarde, sintiéndonos felices de poder colaborar en algo (recogiendo las ofrendas, leyendo una lectura, etc.).

    Ojala que, al valorar más la santa misa como una fiesta de encuentro con Jesús, podamos estar dispuestos a cualquier sacrificio para no perder ninguna misa ni comunión ni siquiera los días ordinarios. Y, cuando no podamos asistir personalmente, hagamos muchas visitas y comuniones espirituales a Jesús Eucaristía y enviemos a nuestro ángel a visitar las iglesias del mundo y adorar en nuestro nombre a Jesús Sacramentado.

    Les recomiendo a todos que no se pierdan la invitación que Jesús les hace cada día, en especial cada domingo, para encontrarse con El en la misa. Jesús los espera, los llama y los ama. Que El los bendiga por medio de María.

    Saludos de mi ángel !!
    Betsi.

  5. maribelad87 dijo:

    En la vida vamos aprendiendo y madurando en diversos aspectos. Si nos quedamos con la catequesis de la primera Comunión es como si con 50 años jugamos a las casitas.
    Maribel

  6. Myrian dijo:

    Lo normal y lógico es explicar las cosas o enseñar al que no sabe o no entiende, no cambiar los textos. Los Textos Sagrados son los que son y por muchos cambios que se hiciesen nunca sería a la medida de todos. También pasa algo parecido en la Misa, a veces estamos despistados y rezamos de carrerilla , sin meditar nada, no nos centramos lo suficiente. en mi parroquia en la Misa de 11 es dedicada especialmente a los niños y es curioso cuando el sacerdote en la Homolía se dirige a ellos y pregunta: A ver ¿ De que hablaba el Evangelio, ¿Lo recordáis? y el caso es que la mayor parte de las veces, nadie contesta, porque no nos detenemos lo suficiente en lo que nos ocupa. Saludos.

  7. Padre Jorge:

    Desde Chile leo su blog con frecuencia. Esta es la primera vez que comento. Pertenezco al equipo de liturgia de mi parroquia, en la ciudad de Talagante.
    Pienso que es muy importante la formación litúrgica, partiendo por los agentes pastorales, pues con mucha pena veo domingo a domingo que las comunidades encargadas de animar (ver los lectores, guía de la misa, coros, etc.) improvisan y van empobreciendo la celebración litúrgica.
    En estos momentos estamos organizando una asamblea parroquial, esperamos poder conversar todos estos temas, conocer a los coordinadores de cada comunidad (tenemos muchas: pastoral de alcohol y drogas, ayuda fraterna, pastoral por la vida, catequesis familiar, catequesis prebautismal, catequesis prematrimonial, catequesis de adultos, ministros, animadores de comunidades juveniles, animadores de comunidades de niños, etc.), y lo principal, organizar instancias de formación litúrgica permanente. Creo que solo de esta manera podremos dar verdadero testimonio de lo que celebramos y poder así, animar e invitar a toda la comunidad a celebrar dignamente la eucaristía.
    Saludos.

  8. Román dijo:

    Completamente de acuerdo Jorge. Disculpe lo que voy a decir porque se que no puede estar de acuerdo. pero sin ánimo de atribuir toda la responsabilidad a nuestra Santa Madre Iglesia, que más que tomar la iniciativa no hizo sino sumarse a un proceso que había ido invadiendo. una tras otra las diferentes parcelas de la sociedad, quienes tenemos memoria añoramos la misa por el rito tridentino, el ambiente de religiosidad y recogimiento que despertaba y recordamos el comento en que empezó a introducirse la música vulgar y ratonera cuanto más simple y de peor gusto, mejor, de guitarra, flamenca, indígena, etc. etc. y esas cancioncillas desustanciadas de la actualidad, abandonando a todos los grandes compositores que durante siglos elevaron el corazón de los fieles al mismísimo cielo. Y la posibilidad de entender por el estudio esa lengua maravillosa, el latín, madre de las nuestras y elevar el nivel cultural de todos.
    Un lector a quien gusta mucho su blog

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