¿Qué es la providencia?

Ayer hablaba de esto el evangelio. Aún recuerdo la definición del catecismo que servidor estudió de crío: La Providencia de Dios es el cuidado amoroso con que Dios conserva y gobierna las cosas y especialmente a los hombres.

Una imagen vale más que mil palabras. Para mí la providencia es esto: descansar en las manos de Dios.

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10 respuestas a ¿Qué es la providencia?

  1. Ana dijo:

    Me encanta la imagen, además recuerdo que dijiste en una entrada antigua que compraste la mano con el niño, en una tienda religiosa porque te gustó mucho y considerabas que eso era lo que hacia Dios, resguardar en su mano inmensa a todas las personas.
    Feliz día
    Ana

    • Ana dijo:

      ASÍ LO PIENSO LOLA…A TODAS LAS PERSONAS. LAS COSAS QUE NOS PASAN EN LA VIDA NO SON CULPA DE DIOS. TODO TIENE UN SIGNIFICADO, PERO MI FE CATÓLICA ME DICE QUE ACOJE A TODOS, Y LUEGO CADA UNO, CREE EN LO QUE QUIERE.
      SALUDOS
      ANA

  2. Lola dijo:

    ¿A todas las personas? humm … Saludos

  3. Blanca dijo:

    Saludos, Jorge, preciosa imagen….La voy a guardar con tu permiso, que no me lo vas a negar….”Saberme y sentirme en sus manos, es para mí la Providencia”, aun en los momentos de mayor, desolación y poder decir:”Protégeme Dios mío, que me refugio en TI”…Un abrazo

  4. Lourdes dijo:

    Hola Jorge antes que nada feliz comienzo de semana. Muchas gracias por esta meditacion que llega a mi en momentos muy necesarios, muy pequeña, pero muy profunda, es aprender a dejar todas las cosas en las manos de Dios y uno que es tan rebelde queremos que las cosas sean como queremos y nos damos de topes en la pared y ahi esta la mano sanadora de Diosito lindo para decirnos….tu quieres asi, pero lo mejor para ti es como Yo lo veo.
    Bueno Jorge una ves mas que tengas una bonita semana.
    Un abrazo.

  5. Preciosa la imagen y preciosa tu explicación. Estoy contigo en lo poco pero mucho que dices en esta entrada. Gracias amigo mio

  6. Isaak dijo:

    ¿A todas la personas? humm … Saludos

  7. Maria Luisa dijo:

    Somos mimados por un Dios que es Padre Providente.Eso sí… no nos olvidemos de decirle :Padre bueno, tu hijo pequeño te agradece todo lo que le das….
    Transcribo, si puede ser útil, mi reflexión sobre el Evangelio de ayer en mi blog:

    La renuncia de la acumulación que hacen los pájaros y la despreocupación de las flores por su esplendor, fundamentan nuestra “confianza en el Padre” , que nos salva del interrogante angustioso del futuro , nos quita la necesidad imperante de “atesorar” y nos recuerda que nos necesita fieles y misericordiosos bajo el cobijo de sus manos.
    QUE EL REINO DE DIOS SE HAGA PRESENTE EN NUESTRO ACCIONAR COTIDIANO .Feliz y bendecida semana.Un abrazo:María Luisa

  8. Myrian dijo:

    Tu lo has dicho Jorge, has reproducido la respuesta tal y como está escrita en el Catecismo que antiguamente se estudiaba en las escuelas, no se si ahora se hace, pero a mi aun no se me ha olvidado y eso que ya ha llovido.. saludos.

  9. Betsi dijo:

    Cada día, la providencia de Dios amanece antes que el sol.

    Podemos decir que la historia humana está dirigida por dos grandes fuerzas: La providencia de Dios y la libertad del hombre.
    La providencia de Dios guía siempre a cada hombre hacia el bien y hacia su felicidad, pero el hombre con su libertad personal puede aceptar o rechazar el amor de Dios.

    San Agustín, en su gran obra La ciudad de Dios dice:
    “Dos amores han construido dos ciudades: la terrenal, el amor de sí mismo, que llega hasta el desprecio de Dios; y la celestial, el amor de Dios, que llega hasta el menosprecio de sí mismo. Aquélla se gloría en sí misma, ésta en el Señor. Aquélla busca la gloria humana; para ésta, la máxima gloria es Dios, testigo de su conciencia” (De civ Dei 14,28).
    Y en otro lugar reafirma esta idea diciendo: “Dos amores han construido dos ciudades; a Jerusalén, la ha construido el amor de Dios. A Babilonia, el amor a este mundo. Vea, pues, cada uno lo que ama y hallará de dónde es ciudadano y, si viere que es ciudadano de Babilonia, (que simboliza las fuerzas del mal), extirpe la codicia y plante la caridad, y, si viere que es ciudadano de Jerusalén (que simboliza las fuerzas del bien) tolere la cautividad y espere la libertad” (En in ps 64,2; PL 36,775).

    Jesús, que siempre nos ama y nos espera en la Eucaristía, nos dice como a Jairo: No tengas miedo, solamente confía en Mí (Mc 5,36) ¿Estás dispuesto a confiar en el amor providente de Dios hasta las últimas consecuencias? Dios espera tu respuesta de amor y confianza para hacer maravillas en tu vida.

    Que Él los bendiga a todos !!
    Betsi.

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