La labor del sacerdote en caritas

Llevo trabajando en Caritas toda mi vida. Desde la primera parroquia en la que estuve hasta hoy mismo. Ahora además coordinando el trabajo de Caritas en la zona.

Hace no mucho, en una reunión de sacerdotes, nos planteábamos nuestro papel en Caritas. Y llegamos a una conclusión por unanimidad. Si yo, cura, trabajo como voluntario, soy un voluntario. Si trabajo en la parroquia, predico, animo, ayudo, celebro los sacramentos, formo bien a la gente, les enseño a ser compasivos con el pobre, a ser justos y honrados, a practicar las obras de misericordia, serán muchos los voluntarios y se hará un trabajo más eficaz. Pero ni saldrás en la tele ni dirán cuánto vale el padre Fulanito. Eso sí, se llegará a mucha más gente, que es lo que importa.

Esta es mi forma de trabajar. Y tengo que reconocer que está dando sus pequeños frutos.

Hoy tenemos en la parroquia 32 voluntarios trabajando en distintos proyectos de Caritas:

1.       En el SOIE, doce: acogida, búsqueda de empleo, formación, aula de informática, aula de recursos humanos que comienza ahora.

2.       Otros diez en la acogida directa y atención a familias con serios problemas: acogida, atención, almacén de alimentos, búsqueda de recursos.

3.       Seis en el proyecto de mayores: conferencias, ocio, formación, habilidades.

4.       Cuatro atendiendo a mujeres embarazadas y con niños pequeños en situación de riesgo.

Pero tanto como los voluntarios me gusta cómo se está consiguiendo sensibilizar y motivar a la comunidad. Basta decir en un correo que hace falta tal cosa y la gente me sorprende.

¿Qué hacemos con los voluntarios? Pues hacer que se formen a través de los servicios de Caritas y estar con ellos, animando, ayudando, rezando un poquito.

Yo suelo pasarme todos los días un rato por el SOIE. Visito el centro de mayores. Estoy con las mamás. Paso un rato por la acogida cada lunes. Me doy una vuelta por el almacén de alimentos. Pero son ellos los que lo hacen.

Si ellos lo hacen, si los voluntarios aprenden y toman conciencia, Caritas funcionará siempre. Aunque el sacerdote no esté, aunque cambie de parroquia, aunque se encuentre mal. Si lo hago yo, depende sólo de mí. Y eso siempre es un error.

Demasiadas veces lo hemos visto. El proyecto de de Fulanita o el P. Menganito. Algo personal. Que uno no acaba de saber si se hace pensando en el proyecto y garantizando una continuidad y un servicio, o más bien pensando en que es lo que me hace sentir bien. Cae enfermo el sacerdote y todo se derrumba.

Gratificante para un cura y reconocido por la gente, que sea el cura el que se pringue en el barro. Eficaz, duradero que se formen voluntarios, se mentalice a la gente, y uno esté en lo que creo que debe de estar.

Pero es mi forma de verlo. La mía. Lo que es cierto es que hoy por hoy nos está dando un muy buen resultado.

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3 respuestas a La labor del sacerdote en caritas

  1. Ana dijo:

    Un trabajo así debe ser muy gratificante, aunque se vean casos tan dramáticos, pero el comprobar que se ha podido ayudar a alguien aunque sea un poquito, debe llenar el corazón de gozo.
    Felicidades por vuestro trabajo y que podáis seguir aunque eso signifique que haya gente que lo pasa mal.
    Muchos besos Jorge
    Ana

  2. embruxo dijo:

    pues como decimos por aquí “menos samba e máis traballar”
    si encima va dando sus frutos, adelante, el camino es el correcto
    un abrazo

  3. Betsi dijo:

    Bendiciones Jorge !!

    Dios te llamó a ser cura. Todo tu ser es un regalo de Dios para el mundo. Te ordenaste, no para brillar, sino para entregarte, en un silencio incesante y divino, al servicio de las almas.

    Los sacerdotes son las manos, los pies, los ojos, la mente, el corazón de Cristo; los canales y medios por los que Cristo se va a comunicar a la humanidad. Por los sacerdotes, hará sentir a los hombres cuánto los ama y cómo desea ser amado de ellos; por ellos, va a manifestar sus misericordias; por ellos, va a sembrar la paz que anunciaron los ángeles desde el primer día de su nacimiento, cuando cantaron sobre su cuna prometiéndola a los hombres de buena voluntad; por ellos, hermanará a todas las naciones, a todas las razas, a todas las clases sociales, borrando las envidias y los odios y uniéndolos a todos en un solo corazón y en un solo espíritu en su divino Corazón.

    “El Señor te bendiga y te guarde… te muestre su rostro y te dé la paz”
    Betsi.

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