Hoy, de negro

Esta mañana, por el centro de Madrid, me he encontrado con Joaquín. Cura como yo, pero eso sí, más viejo. Me ha sorprendido verle de clergyman: negro riguroso y su camisa de tirilla. Evidentemente, después del saludo, le he preguntado: ¿sabes que me sorprende verte de negro? Tú siempre has ido de paisano… Vaya cambio…

Pues esta ha sido su respuesta:

No creas, Jorge. Me ordené con sotana. En esos tiempos, años 60, en los que llevar sotana te abría las puertas y te convertía en miembro de una casta especial. En aquellos años optar por ir de paisano suponía renunciar a un status para convertirte en uno más. Nos costó. Tuvimos que aprender a ser uno más, dejar de ser Don Joaquín para ser un paisano más. Buen ejercicio de humildad.

Pero hoy los tiempos han cambiado. No sólo no somos tratados con deferencia, sino todo lo contrario en ocasiones. Hoy ir vestido de sacerdote no sólo no granjea privilegios, sino que te expone a burlas y desprecios. De paisano pasas desapercibido, de negro te arriesgas a todo. Cuando empezaron los ataques a la iglesia, que si la pederastia, que si burlas a lo sagrado me dije: pues yo a llevar la contraria, de negro.

Más cómodo ir de paisano. No arriesgas. Me han insultado algunas veces, me han dicho de todo… Debe ser que siempre he sido un poco espíritu de contradicción. ¿Qué pasa, que los curas somos tan malos? Pues aquí tienen a uno. Tan contento de ser cura y que se note.

Por cierto, me dice… También tú con camisa gris. ¿Qué te ha pasado? Pues eso, Joaquín, puro espíritu de contradicción. Como Iglesia comparto lo bueno y lo malo de ella. Como cura, soy solidario con lo bueno y lo malo de mis hermanos. No, no voy todo el día de negro. Pero en la parroquia, por el barrio, de cura. Así saben quién soy y me identifican a la primera.

Oye Jorge… ¿te han dicho alguna cosa desagradable por ir de negro? Alguna vez me han llamado pederasta… ¿Y a ti? Pues como a todos…

¿Un cafelito, señor cura? Hecho, y con churros…

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6 respuestas a Hoy, de negro

  1. Ana Azul dijo:

    y ¿PORQUÉ ESA MANÍA DE GENERALIZAR? ¿TIENES TÚ ALGO QUE VER O EL SEÑOR jOAQUÍN CON LOS QUE DESDE VUESTRO OFICIO HACEN ESAS BARBARIDADES? ¿SI UN MAESTRO ABUSA DE NIÑOS, VOY A LLAMAR PEDERASTA A TODOS LOS MAESTROS? SERÍA UNA INJUSTICIA POR MI PARTE.
    COMO ESTA EL MUNDO. ESTOY CONVENCIDA DE QUE SON PRUEBAS QUE NOS MANDA DIOS.
    MUCHOS DÍAS SIN SABER NADA DE TÍ SALUDOS
    ANA

  2. Maria Luisa dijo:

    Buena respuesta la de Joaquín.En los momentos difíciles es cuando no hay que amedrentarse y decir a través de las formas posibles (en este caso vestirse de cura),
    ¡Aquí estoy Señor! Pasar desapecibido cuando recibes privilegios, y mostrarse cuando
    te persiguen o despretigian el ministerio abrazado por vocación y llamado.No nos olvidemos que a Jesús lo siguieron para apedrearlo y tirarlo al barranco y sin embargo no se desanimó y siguió proclamando la Palabra de Dios y su mensaje.
    Un ¡Bravo! para los dos y disfruten el cafecito con churros.Mis afectos de siempre:María Luisa

  3. Maribel dijo:

    Pues a seguir de esa forma que es la de seguir al Maestro.
    Un abrazo
    Maribel

  4. Myrian dijo:

    Os entiendo, os entiendo, porque yo también tengo esa “virtud” o defecto, como se quiera llamar. Soy rebelde cuando me parece conveniente y basta que vea las cosas difíciles para que yo ponga más interés en hacer todo lo mejor posible y dar la cara, que me vean y me escuchen bien. Y vosotros lo mismo, con todo lo que os ha caído, pues eso, que vean que nada hay que esconder, que os sentís orgullosos de ser lo que sois y no tenéis porque sentiros culpables de lo malo que otros compañeros han hecho. Por supuesto que no los vamos aplaudir, bastante lamentable y triste nos pareció a todos, pero ya está todo dicho y no hay que seguir mareando la perdiz ni dando más vueltas al asunto. Saludos.

  5. Betsi dijo:

    Bendiciones Jorge !!

    Ser sacerdote en un mundo en continuo cambio, que todo lo relativiza y que parece ir hacia la total libertad de costumbres, ciertamente no es fácil. Muchos medios de comunicación social pareciera que se regocijan, buscando y aireando casos de escándalos sacerdotales, sería bueno recordar que la mayoría de los sacerdotes de todos los tiempos han sido buenos seguidores de Cristo y han cumplido y cumplen fielmente su misión. Si no han faltado infieles a su vocación, tampoco han faltado nunca santos eminentes para gloria de Dios y de la humanidad entera.

    Gracias a los sacerdotes, curas “de almas”, por facilitar con su indumentaria, el poder identificarlos.
    Dios les bendiga y les ilumine su andar por la vida !!
    Betsi.

    • Betsi dijo:

      Congregación del Clero en 1994 – Obligación del traje eclesiástico

      En una sociedad secularizada y tendencialmente materialista, donde tienden a desaparecer incluso los signos externos de las realidades sagradas y sobrenaturales, se siente particularmente la necesidad de que el presbítero –hombre de Dios, dispensador de Sus misterios– sea reconocible a los ojos de la comunidad, también por el vestido que lleva, como signo inequívoco de su dedicación y de la identidad del que desempeña un ministerio público (211). El presbítero debe ser reconocible sobre todo, por su comportamiento, pero también por un modo de vestir, que ponga de manifiesto de modo inmediatamente perceptible por todo fiel –más aún, por todo hombre– (212) su identidad y su pertenencia a Dios y a la Iglesia.

      Por esta razón, el clérigo debe llevar «un traje eclesiástico decoroso, según las normas establecidas por la Conferencia Episcopal y según las legítimas costumbres locales» (213). El traje, cuando es distinto del talar [la sotana], debe ser diverso de la manera de vestir de los laicos y conforme a la dignidad y sacralidad de su ministerio. La forma y el color deben ser establecidos por la Conferencia Episcopal, siempre en armonía con las disposiciones de derecho universal.

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