Joer, Jorge…

Hace un rato en la gestoría. He acudido a recoger mi declaración de la renta, que como buen ciudadano presento cada año.

Esto hablaba con la gestora:

–          Tenéis un sueldo de mierda. Me he fijado y es que no es nada.
–          Si, la verdad es que no es demasiado. Eso sí, tenemos casa en la parroquia.
–          ¿Y quién os hace las cosas de la casa?
–          Pues nadie. Cada uno se encarga.
–          ¿Qué no tienes a nadie que te haga la comida, la casa, la plancha…?
–          Pues no. Pero me apaño.
–          A ver, Jorge. Os estudiáis la carrera, luego una parroquia, nos aguantáis lo indecible, te toca sacar adelante todo, coordinar como responsable toda la parroquia, preocuparte de la gente, de lo económico, no tenéis horas, un sueldo de porquería, y encima la compra, la comida, limpieza… todo?
–          Pues sí…
–          ¿Y eso es la envidiable vida del cura?
–          No me quejo, estoy contento. No me falta de nada…
–          Así que esto es vivir como un cura… Joer, Jorge… Anda, no me des nada por las gestiones…
–          Vale. Vale, para Caritas.
–          Vivir como un cura, joer, Jorge…

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11 respuestas a Joer, Jorge…

  1. Francisco dijo:

    Hay curas y curas. Y me parece que no todos tienen que hacer voto de pobreza,: Nadie tendría porque criticarte por ello.
    Aún así, creo que el movimiento se demuestra andando y la sobriedad evangélica acerca a los que no os conocen.
    Te felicito por ello.

    Un abrazo
    Francisco

  2. Myrian dijo:

    Hola Jorge…..joer Francisco ¿Donde te habías metido? Ante todo seas muy bienvenido, me alegro de volver a verte. Pues nada, que a mi me gustan los curas sencillos, con coche sencillo, vida sencilla, todo sencillo, creo que es así como tienen que demostrar lo que son y con esto no quiero decir que tengan que pasar necesidades, eso no, al menos si es posible, que seais para nosotros un ejemplo de sobriedad a seguir. Hay demasiadas necesidades en la gente como para vivir con demasiados lujos, yo procuro hacer lo mismo y no me gusta tirar la comida, lo considero un pecado cuando hay tanta necesidad en tantísimas familias.Un abrazo Jorge hoy me siento contenta, hemos recuperado a Francisco.

  3. elisa lafuente dijo:

    Aún con votos de pobreza, nuestro Pastor debe vivir como nosotros, no digo mejor ni peor, como nosotros. Y si nosotros vivimos muy bien, porqué él no?
    Además nada de lo que podamos hacer para que viva en las mejores condiciones es gratis, bien que le cobramos con tanta demanda de aatención, y egoísmo, nunca nos acordamos que es humano, su cansancio, su paciencia, su atención hasta a veces le reclamamos de a dos viéndolo tan ocupado…
    Bueno NUESTROS PASTORES TIENEN QUE ESTAR DE LO MEJOR SINO QUE HARIAMOS EL REBAÑO?? PAZ Y BIEN!!!
    Y SI LOS AMAMOS COMO DECIMOS PORQUE NO LOS MIMAMOS CON LA ATENCIÓN DE MAMA MARIA? SI ELLA LOS MIMARÍA MUCHO MÁS !!

  4. Ana Azul dijo:

    Para que luego digan…
    Lo que hay que oir a veces…
    Saludos
    Ana

  5. Blanca dijo:

    Saludos Jorge. Coincido con Francisco en que hay curas y curas, pero el sueldo es siempre muy poca cosa…..Me ha llamado la atención que en la Librería de Pastoral hay siempre sacerdotes comprando libros y también saber que ayudan económicamente a alguien que lo necesita. Si se trata de curas de parroquias “ricas” porque reciben cantidades de dinero en algunas ocasiones, yo he visto en bodas y funerales en una parroquia de mi ciudad que las bandejas van llenas de billetes gordos y tal vez esas ayudas vayan para ayudar necesidades….Hay una parroquia en mi ciudad con guardia de seguridad, porque pegaron una paliza al párroco en una ocasión y han intentado robar varias veces , es una Parroquia a la que perteneces la “crème de la créme” y al pasar la bandeja de la colecta, los domingos se la ve también con donativos importantes…..
    Lo normal es que…..Sea como tu dices: Poco sueldo y si no se tiene familia y viviendo solo que se las arregle cada uno como pueda….Porque las colectas tienen otros fines. No son el sueldo del cura
    Un abrazo
    http://www.isladesentimientos.es/

  6. MARIA JOSE dijo:

    Pues yo conozco algunos que viven como reyes: con coche del año, ropa de marca, criada en casa, aparatos de última generación, vacaciones en el extranjero… (incluso a alguno le alcanza hasta para mantener algún que otro churumbel salido “de no sé dónde”). Y encima en lugares donde la gente apenas vive al día….
    Y conozco diócesis donde los párrocos de las parroquias “ricas” son inamovibles, lo cual es un pleito contínuo porque otros aspiran a ellas.
    Y conozco…….
    ¡¡¡Tranquilos, que ya paro, pero podría seguir…!!!
    Perdóname,Jorge, pero al leer tu entrada de hoy no me pude aguantar, porque es algo que siempre me ha dolido ver.
    Afortunadamente la mayoría de los curas no son así, pero de que los hay, los hay….

    • Jorge dijo:

      En este mundo no hay colectivo perfecto. Me da igual el de los sacerdotes, misioneros, políticos o madres de familia. No me extraña. También nosotros como individuos somos un mar de contradicciones. Algunas más visibles: coche, casa, dinero… Otras más ocultas. Quién sabe cuál es peor.

  7. Pingback: joer, jorge « vivir como un cura

  8. jotallorente dijo:

    una reflexión a partir de este post. gracias como siempre.

    http://vivircomouncura.wordpress.com/2011/06/01/joer-jorge/

  9. Betsi dijo:

    Bendiciones Jorge !!

    El sacerdote es un regalo de Dios para el mundo y, sin embargo, unos lo aman, otros lo compadecen; otros, los más, lo ignoran. Para muchos es sólo un burócrata, que se gana su dinero con su trabajo. Por eso, algunos sólo piensan en él, cuando necesitan sus servicios. Otros, en cambio, ven en él al hombre de Dios, al hombre que irradia paz y buscan en él un consuelo, un consejo, una ayuda espiritual.

    Un sacerdote es:
    Una parroquia que no muere.
    Una iglesia que no hay que cerrar.
    Un sagrario, donde siempre está Jesús esperándonos.
    Una misa celebrada cada día durante 40, 50 o más años.
    Un sinnúmero de niños bautizados y de jóvenes y adultos instruidos en la fe.
    Un gran número de enfermos visitados, consolados y santificados.
    Una muchedumbre de pecadores convertidos.
    Un ejército de almas salvadas del vicio y de las malas costumbres y un rebaño inmenso de moribundos conducidos a la paz de Dios.

    Gracias, Señor, por nuestros sacerdotes, en especial por Jorge !!
    Betsi.

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