Primeras comuniones en silencio. ¿Una utopía?

Muchos compañeros y catequistas se quejan en estos días de lo difícil que es celebrar correctamente las primeras comuniones. Normal.

Por un lado, los nervios de niños y padres que hace que estén pelín alterados en la eucaristía. Pero a esto se añade todo un conjunto de familiares y amigos que en muchos casos no saben lo que es estar en una celebración y se comportan en ella peor que cualquier otro sitio.

Es un problema de falta de educación. Porque sea una obra de teatro, la presentación de un libro, una conferencia o un concierto, la gente no se pasa el tiempo hablando, moviéndose por la sala, haciendo fotos a diestro y siniestro y saludando al conferenciante, cosa que sí pasa en las iglesias. Mala educación, simplemente eso. Y estas cosas cansan y agotan.

Compañeros hay que me dicen que no te queda más que aguantar, tener paciencia y tragar con el asunto, que lo más alguna pequeña indicación, porque si dices algo encima hay que ver este cura qué mala uva tiene.

Tengo que reconocer que en la parroquia estas cosas hace tiempo que no nos pasan. Celebramos las primeras comuniones de los niños –este año cincuenta, en cuatro grupos- en total silencio, sin una foto fuera de sitio y sin que la gente ande moviéndose por la iglesia. Sin demasiados problemas.

¿Cómo lo logramos? Pues muy sencillamente, y lo cuento por si a alguien le sirve:

En primer lugar, hablando mucho con los padres durante el curso y consensuando con ellos las cosas: un fotógrafo para todos los niños elegido por ellos, las flores, la colocación de padres y familias… Reconozco que colaboran muy bien.

Y en segundo lugar dando unas orientaciones a la gente en el momento de ir a comenzar la eucaristía. Justo antes de comenzar salgo al ambón, tomo el micrófono y explico a la gente lo que vamos a celebrar. Les digo que hemos venido a misa, que estamos en la iglesia, que tenemos que colaborar todos para que los niños puedan vivir intensamente este día, y con ellos todos los que estamos reunidos. Y que para que la misa sea lo que tiene que ser hay que cuidar especialmente algunas cosas:

  • El silencio, que comienza con el apagado de teléfonos móviles, y que supone mantener el silencio toda la celebración
  • El movimiento de personas en la iglesia. Nadie se mueve de su sitio excepto en el momento de la comunión o en caso de urgencia.
  • No hay más fotos que las del fotógrafo que han elegido los padres.

A partir de ahí les digo que vamos a iniciar la celebración y que les ruego el estricto cumplimiento de las indicaciones.

Pues resulta muy bien. Mucha gente no sabe cómo comportarse y así lo tiene claro. A otros se les recuerda. Y lo cumplen.

¿Y no hay alguien que a pesar de todo tiene que moverse, hacer su foto, charlar con el vecino, llamar a los niños? Normalmente no. Ahora, si después de lo avisado alguien empieza a dar vueltas por la iglesia o a enredar con las fotos no tengo reparo en decirlo: “por favor, hemos dicho que fotos no”. No hace falta decirlo una segunda vez.

La gente al acabar es unánime: qué silencio, qué tranquilidad, qué celebración tan vivida. Y no faltan quienes te dicen: qué diferencia, porque la semana pasada estuve en la comunión de un sobrino y no veas que gallinero… no nos enteramos de nada.

A sacerdotes y catequistas os invitaría a dar esas pequeñas indicaciones a la gente al empezar la celebración. Muchos no saben estar en la iglesia y hasta agradecen unas normas. Y a nosotros el hacerlo nos está dando un magnífico resultado.

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6 respuestas a Primeras comuniones en silencio. ¿Una utopía?

  1. Ana Azul dijo:

    Tú es que has sabido imponerte sin ser un dictador, pero hay párrocos que por lo que sea no tienen esa autoridad y los acompañantes se lo pasan por ahí. En la comunión de mi hijo fue un show. Sin respetar los pasillos, haciendo fotos a diestro y siniestro y no colaborando. Pues que se le va a hacer, pero es lo que dijo el cura. “Si a alguno le gusta ir a otra “iglesia” lease bares de los alrededores, que no se corte, que a mi y los padres y niños no les importa, pero los que se queden, que lo hagan con respeto”. Bueno, pues hubo quien respeto, pero otros armaron un follon impresionante.
    Lo que tu dices, es falta de educacion.
    Saludos
    Lo siento, no me funcionan los acentos ni los parentesis
    Ana

  2. Francisco dijo:

    Mi hermana que es catequista, me comentó exactamente esto que tú dices.
    La razón es mucho más profunda que una simple falta de maneras.
    Y lo veo cada domingo en misa. Durante la consagración, muchos permanecen de pie, cuando es OBLIGADO arrodillarse, y solamente pueden no hacerlo, aquellos que por su edad o enfermedad no puedan.
    Lo hacen por desconocimiento?
    Lo hacen porque realmente no creen que tienen delante al Creador del Universo?

    No lo se,
    pero creo que sería facilmente solucionable si el sacerdote, lo indicara durante la celebración, o antes de hacerlo, como tu relatas. Pero no he escuchado a ningún sacerdote sacar a sus felígreses del error en el que están instaurados.

    He observado también algunas iglesias en las que el parroco, o no se arrodilla delante del sagrario, o hace una especie de pseudo reverencia del todo formada.
    Si el no demuestra respeto y Amor ¿cómo va a transmitirlo a la parroquia?

    Por cierto, he estado en Bali y hemos asistido mi mujer y yo a una celebración católica en balinés. Nos sorprendió la Fe, el respeto que le tributaban a la Eucaristía y como durante casi toda la misa, TODO el mundo permanecía en silencio y de rodillas.

    Saludos
    Francisco Muñoz

  3. Blanca dijo:

    Saludos, Jorge: Tienes suerte consiguiendo en las Primeras Comuniones el ambiente apropiado que nos dices porque son un follón en la mayor parte de los sitios. Ya viene desde la preparación que no se han sentado bien las bases de lo que se va a hacer y que todo lo demás es superfluo. Recibir a Cristo en Comunión, por 1ª vez que a veces va a ser la última también…Es un “rollo” que hay que sufrir antes de la gran fiesta que espera después.
    Son muchos los catequistas decepcionados porque llega ese día y no se consigue nada de lo que se les había dicho, están nerviosos, viendo a todos los amigos y parientes que saben que a la salida les harán 1 regalo….Y están con ansiedad esperando la salida y que se termine todo lo de dentro del templo para empezar con lo de fuera.
    Un abrazo
    http://www.isladesentimientos.es/

  4. Maria Luisa dijo:

    Creo que más que mal educación, es falta de conocimiento, carencia de una información previa , no sólo para las grandes celebraciones , sino en forma permanente.Muchas veces en la celebración eucarística vemos fieles orando frente a las imágenes de los santos y no escuchan ni viven el Gran Banquete Eucarístico.También he observado que mucha gente no se arrodilla ni siquiera en la consagración. A los más conocidos les he preguntado si tienen problemas de rodillas , me dicen que no y que de pie tambien adoran a Jesús. Entonces les cuento la recomendación que hacía una persona espiritista: “Asistir a misa, quedarse de pie al final de la iglesia y no arrodillarse en ningún momento”Por algo será ¿no? Lo que tú haces en tu parroquia es lo que deben hacer los demás párrocos, hacerse los distraídos no cambia nada.
    Me alegra muchísimo contar con Francisco , al menos en este espacio.Sus comentarios siempre son muy profundos y valiosos. Mis saludos para este querido amigo.
    Que Dios te bendiga y el Espíritu Santo te guíe en tu ministerio sacerdotal. Abrazos:
    María Luisa

  5. Betsi dijo:

    Felicitaciones Jorge !!

    El Buen Pastor conoce bien lo que hay dentro de las almas. Este conocimiento no lo ha adquirido por presión o maquinación, no es un espía que se esconde para “sorprender” a la gente in fraganti. No es un curioso que quiere saberlo todo. No utiliza controles para dominar a las personas. Su amor es tan fuerte que persuade y así educa. Consigue que la gente quiera las cosas.

    El Buen Pastor ama tanto que es difícil engañarle por mucho tiempo. Como está siempre al tanto del progreso espiritual de las almas, se da cuenta cuando uno estornuda. El que no ama no se da cuenta de nada. Los grandes “engañadores” no han tenido la suerte de tener cerca un Buen Pastor, o una persona que les quiera mucho. Los que se alejaron de la verdad, o del buen camino, encontrarán en el buen pastor o en la persona que les quiere de verdad, la principal motivación para su retorno. Cuando se siembra amor (limpio y noble) se recoge amor.

    Que Dios te colme de bendiciones !!
    Betsi.

  6. Myrian dijo:

    Yo veo en las Primeras Comuniones, por lo menos en muchas, de todo, menos lo que realmente habría que ver y que es recibir a Cristo por primera vez y tendría que ser a fin de cuentas lo único importante, pero no siempre es así.
    A mi me gustaría que a la Iglesia se le diese el respeto que se merece. Saber que es un lugar para reunirnos a rezar o meditar y no para actos sociales, ni para alborotar como si fuese un gallinero. En algunas he visto colgado”Por favor, se ruega silencio. Este es un lugar de oración”y la verdad es que la gente obedecía. Para charlar hay otros lugares más adecuados. Saludos.

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