Creyente, practicante y MILITANTE

(Dedicado a mi amigo Juanjo)

Tengo un buen amigo y feligrés que no deja de repetirlo. Es el momento de ser “militante”.

Él lo explica perfectamente. Creyentes y practicantes, por supuesto. Pero además militantes, es decir, que se note que lo somos desde los signos externos hasta la palabra más clara y contundente.

Le doy la razón. Somos, empezando por un servidor, cristianos vergonzantes. No sé si por la cosa de no molestar, o de que no nos molesten, llevamos la fe escondidita donde nadie la vea. Pocos o nulos símbolos religiosos. Silencio en cuestiones controvertidas de fe o moral. La callada por respuesta cuando la iglesia es atacada. Gente incluso que me dice que sienten una cierta vergüenza de manifestarse como creyentes desde esa mala conciencia metida en tantas mentes erradas de que los católicos somos algo así como los causantes de todo el mal de la humanidad. Te dicen que cómo se van a manifestar como creyentes con eso de la pederastia, las riquezas del Vaticano, las cruzadas y la inquisición. Triste. Muy triste.

Creyentes. Practicantes. Militantes. Desde lo más simple, como colocar un crucifijo en el despacho –quizá no tan simple- , una medalla en el coche, una cruz al cuello. Tener una comida oficial un viernes de cuaresma y decir que él carne no come y explicar por qué. Un viaje oficial y decir que es domingo y que tiene que ir a misa. Entrar en una iglesia de visita, hacer una genuflexión y rezar. Escuchar una de esas conversaciones tan hirientes contra la Iglesia y decir que no está de acuerdo, que es creyente y ruega respeto. Emprender un viaje y santiguarse al inicio en su asiento del avión. Escoger cuidadosamente las felicitaciones de Navidad para alejarse de los paisajes blancos y conseguir que todas tengan un motivo religioso. Santiguarse al comenzar a comer aunque esté en un restaurante abarrotado.

Cosas simples. Pero que curiosamente impactan.

Yo invito a la militancia cristiana. No a la beligerancia sin más. Sino a perder el miedo a manifestarnos como creyentes. Ya va siendo hora.

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8 respuestas a Creyente, practicante y MILITANTE

  1. Ana Azul dijo:

    Pues tienes toda la razón. Yo no he hecho nada, así que ¿miedo de qué?
    Saludos
    Ana

  2. Blanca dijo:

    Saludos Jorge, gracias por esta entrada…Siempre harán chiste algunos al ver comportamientos cristianos como los que citas, pero….O somos, o …NO SOMOS y mucha gente en nuestra sociedad vive un cristianismo descafeinado y “social”, para lucirse en las fiestas de sociedad que acompañan a los sacramentos, que son necesarios para la fiesta: …1-ªs Comuniones y bodas sobre todo….Luego uno que practica y vive la fe es:” un raro, un maniático, ya no se lleva, son cosas de antes.”…
    Un abrazo
    http://www.isladesentimientos.es/

  3. Walter dijo:

    Poca vergüenza le da a la gente lucir un tatuaje o una remera francamente de mal gusto, y nosotros por qué avergonzarnos? No estamos militando por el bien?
    Jesús nos pidió no avergonzarnos de Él.
    Saludos.
    Walter.
    http://spreadinglight.over-blog.com/

  4. Maria Luisa dijo:

    Tiene razón el feligrés y tú has dado buenos ejemplos de ser militantes.En mi espacio,en los Widgets , colgué un crucifijo e invité a que todos hicieran lo mismo. Hasta ahora no he visto crucifijos ¿Cómo podemos entonces pedir que no lo quiten de los lugares públicos?
    Saludos afectuosos:M.Luisa

  5. Myrian dijo:

    Pues a mi, verguenza de ser creyente no me da ninguna y me trae sin cuidado el que digan o dejen de decir. Por supuesto que tengo que ser mejor, mucho mejor, para acercarme más a Dios, pero si, por ejemplo me arrodillo en el momento de la Consagración y no me importa hacerlo en el suelo si es necesario a pesar de que cada día más gente no lo hace, tampoco es la primera vez que subo a mi santuario de Covadonga de rodillas por una promesa, mi Cristo preside mi casa y pobre del que lo toque, mi Rosario va conmigo.. y cosas asi de raras, cosas mías, tengo que decir que siempre me he sentido respetada, a pesar del vídeo que nos has puesto días atrás sobre el laicismo, gracias a Dios con esa gente no me he tropezado, de haberlo hecho seguro que además de mofarse, algo más me harían, no me cabe la menor duda porque llevan el mal dentro y no respetan absolutamente nada.. Este momento en el que tanto se persigue a la Iglesia es acaso el mejor para manifestar nuestra Fe y mirarlos de frente y con orgullo, ser militantes de verdad. Y de verguenza nada de nada, al contrario.

  6. Betsi dijo:

    … en amor enamorado hasta los tuétanos !!

    Cuando se vive intensamente la presencia de Dios, cuando el alma experimenta inequívoca y vitalmente que Dios es el Tesoro infinito, Padre queridísimo, Todo Bien y Sumo Bien, que Dios es Dulcedumbre, Paciencia, Fortaleza…, el ser humano puede experimentar tal vitalidad y tal plenitud, tal alegría y tal júbilo, que en ese momento todo en la tierra, fuera de Dios, parece insignificante.

    Dios es una maravilla tan grande, que quien lo experimenta se siente totalmente libre. El “yo” es asumido por el Tú, desaparece el temor, todo es seguridad y uno se siente invulnerable aunque se coloque al frente un ejército entero. Ni la vida, ni la muerte, ni la persecución, ni la enfermedad, ni la calumnia, ni la mentira, nada me hará temblar, si mi Padre está conmigo.

    La invitación es un virus de amor irresistible !!
    Gracias Juanjo, gracias Jorge.
    Betsi.

  7. embruxo dijo:

    y yo que soy militante mire usted y no lo sabía!!!!!

  8. maribelad87 dijo:

    Estoy de acuerdo en todo lo que dices.

Los comentarios están cerrados.