Perdonarse mucho

Cincuenta años de matrimonio. Ahí es nada. Me lo decían los dos: no crea que ha sido fácil, que hemos pasado temporaditas malas, muy malas. Problemas de trabajo, cinco hijos a los que alimentar, dificultades como pareja. Me decía ella que él tuvo algún escarceo que la hizo sufrir mucho. Él decía que su mujer sólo se preocupaba de los chicos… En fin…

El caso es que han celebrado las bodas de oro. Y mira que tuvieron momentos complicados. Momentos de esos en que hubieran tirado la toalla. Pero a base de esfuerzo, aguante y poner lo que pudieron la cosa siguió hasta hoy.

La clave, me lo decían los dos, perdonarse mucho. Curioso. No hablaban de amor, sino de perdón, quizá porque el amor auténtico es capaz de perdonar siempre. Pero para eso hay que ser humilde, para pedir perdón, para perdonar.

Demasiadas veces veo en las parejas actitudes de esas de “yo no tengo por qué”, “no seré yo quien ceda”, “tengo que hacer mi vida”, “tengo que realizarme, ser yo mismo, desarrollar mi yo”. Así es imposible.

Juan y Leonor, cincuenta años. Su vida fue el olvido de sí mismos para estar con el otro, sacar los hijos adelante, perdonar setenta veces siete. Ser pacientes, aguantar, soportar, confiar… a pesar de que la confianza se hubiera roto demasiadas veces. Hoy están juntos y saben que mereció la pena.

Con demasiada facilidad se rompe lo destinado a ser para siempre. No es igual plantearse el matrimonio diciendo que esto es de los dos y entre los dos lo sacaremos adelante aunque toque llorar y sufrir algunas veces, que decir nos casamos y si resulta bien, y si no cada cual su camino. No es igual decir: mi proyecto vital es NUESTRO proyecto, que decir MI proyecto es lo que me importa, y si mi vida de pareja no me ayuda a sacarlo adelante, pues se acabó.

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5 respuestas a Perdonarse mucho

  1. Jorge ahi hay mucha sabiduria, pero sobre todo mucho amor, voluntad, sacrificio y compromiso de salir adelante, son de admirar.

  2. Ana Azul dijo:

    Yo no digo que haya que aguantar que te destruyan o te maltraten, eso bo, pero las cosas normales de la convivencia las parejas de hoy en día, no las aguantan. por cualquier cosa, se separan, ya sólo hay egoismo, pienso yo. Creo que no tienen bien arraigado lo que significa unirse a otra persona, porque todo no es los viajes, las fiestas, la alegría y la felicidad, como dicen los protagonistas de tu historia, se pasan por muchas cosas, te lo digo yo que llevo 25 años casada y cinco de novios. Pero es lo que hay, y algo tendrá que ver la educación que se recibe, el no aguantar nada, el no ceder y sobre todo el no perdonarse… saludos
    Ana

  3. Blanca dijo:

    Saludos, Jorge….¡¡¡Qué pequeño es el mundo!!!…Un amigo virtual mío estuvo con vosotros en la JMJ y cuando me lo dijo, le comenté que te conocía a través de la Red y….Hoy me manda darte recuerdos….
    Yendo al tema de hoy….Yo, llevo, gracias a Dios muchos años casada…..Y puedo decirte que uno de mis secretos es no haber ido a descansar por la noche NUNCA, sin haber hecho las paces, es decir….Si después de un día de estar seria y casi sin hablar por haber discutido….Restablezco la comunicación con motivo de las Noticias o de lo que sea…..Más que perdonar…. Yo creo que es tolerar….Hoy por ti y mañana por mí….Siempre que no sean cosas GORDÍSIMAS que se salen de la convivencia normal de un matrimonio…Pero en la vida hay roces y conviviendo diariamente durante día y noche a lo largo de los años, sin duda más de una vez hay que ceder, o hacer comprender al otro que….se pasa….Hablando se arreglan muchas cosas.
    Un abrazo
    http://www.isladesentimientos.es/

  4. Mª Carmen T. dijo:

    Gracias por tus artículos… Mis padres también harán el día de la Almudena,Dios mediante, sus bodas de oro… Si Dios quiere sus cinco hijos y cinco nietos, el sexto ya en camino, lo celebraremos con ellos. Son todo un testimonio de amor y perdón, de gratuidad y entrega para nosotros y para el mundo.

  5. Betsi dijo:

    El amor perdona

    “Pero ahora, yo también perdono al que ustedes perdonaron, y lo hago en la presencia de Cristo por amor de ustedes.” (2 Corintios 2,10).

    Perdonar no es fácil, es difícil. Pese a esto, si quieres que tu matrimonio tenga esperanza, es necesario tomarlo con absoluta seriedad. No se puede solo considerar el perdón, sino que hay que ponerlo en práctica en forma deliberada. Si no hay perdón, no habrá un matrimonio exitoso.

    Jesús pinto una imagen viva del perdón en su parábola del siervo desagradecido.

    Cuando perdonas a alguien, se lo entregas a Dios, con quien puedes contar para que se encargue de esa persona a su manera. ¿Pero cómo lo logras?. Le entregas al Señor tu enojo la responsabilidad de juzgar a esta persona. “Queridos míos, no hagan justicia por sus propias manos, antes bien, den lugar a la ira de Dios. Porque está escrito: Yo castigaré. Yo daré la retribución, dice el Señor.” (Romanos 12,19)

    En el matrimono se realiza, ante Dios, el pacto de amor más fuerte sobre la tierra entre dos personas; la promesa de un hombre y una mujer de establecer un amor incondicional y que dura toda la vida.

    “yo iré adonde tú vayas y viviré donde tú vivas. Tu pueblo será mi pueblo y tu Dios será mi Dios.” (Rut 1,16)

    Juan y Leonor, Dios les bendiga !!
    Betsi.

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