Cuando Mariluz se fue a misiones (algo del evangelio de hoy)

Nerpio (Albacete). En el centro de la foto, con jersey azul, Mariluz.

El viernes celebré el funeral por el eterno descanso de Mariluz, ursulina de Jesús, fallecida unos días antes. Nos unía el parentesco (hijos de primos hermanos) y evidentemente el amor a Cristo y a la Iglesia que habíamos compartido en tantas charlas.

En el funeral recordaba su vida y cómo entendía ese vivir alegre en Cristo.

Recordábamos como con los setenta años cumplidos, delicada de salud y medio coja, nos anunciaba que marchaba a misiones, y a un lugar nada cómodo. La primera respuesta de familiares y amigos fue decirle: pero a ver, ¿es que estáis todas locas, las monjas y tú? ¿no hay nadie más joven y de mejor salud para este cometido? Su respuesta fue impresionante: ¡qué grande es Dios! Mira que acordarse de mí, a mis años, para cruzar el charco… ¡Cuántas gracias tengo que darle!

Me acordaba hoy de esta anécdota de Mariluz al meditar el evangelio del día. Un padre pidiendo algo a sus hijos. Y cómo se resiste la persona a obedecer. Uno de ellos respondió con un no rotundo. Aunque acabó arrepintiéndose. El otro soltó un sí, para seguir haciendo lo que le viniera en gana. Ninguno ejerció la perfecta obediencia.

Nos pasa hoy igual. La Iglesia nos pide algo y tenemos estas dos mismas posiciones: o bien obedecer, porque no nos queda más remedio, pero refunfuñando y quejándonos de autoritarismo y de no sé cuántos tópicos más, o bien decir que sí vamos a obedecer, pero inventando mil trucos para hacer lo que nos da la gana. Así no, en ninguno de los casos.

La obediencia ha de ser vivida en la alegría y en la gratitud. Sin trucos del tipo obediencia responsable, crítica, dialogada, madura… Sin refunfuñar. Sin quejarnos. Al revés, felices de que nos pidan obediencia, gozosos por decir sí.

Mariluz podía haber obedecido así. Podía haber ido a misiones refunfuñando, quejándose de la superiora, diciendo que va por obediencia, pero que vaya faena, que parece mentira que no piensen en su salud. O podía haber dicho que sí y luego inventar mil trucos para no hacer caso: tengo que hacerme unas pruebas médicas, a ver si primero operan a mi prima, mejor que pase el verano para que el clima no me afecte tanto. Pero no. Si me piden a misiones, a misiones. Y dando gracias a Dios por acordarse de mí.

A nosotros Dios nos llama. Nos pide que vivamos unánimes en la Iglesia. Que seamos dóciles a la voz de nuestros pastores. Que tratemos de vivir en todo como nos pide el Señor a través de la Iglesia. Momento es de decirnos si somos obedientes en la alegría, en gratitud, en generosidad. O si acatamos porque no nos queda más remedio y siempre con un punto de amargura.

No se me olvidarán los ojitos vivos de Mariluz y su sonrisa cuando me hablaba de la ilusión de ir a misiones. Eso es obedecer como Dios quiere.  Y tengo que decir que para mí esa forma de vivir me ha enseñado mucho; ¡qué grande es Dios, mira que acordarse de mí para que…!

PD. Mariluz volvió de misiones a los dos años, tras sufrir un infarto cerebral. Recuperada, ha estado después unos años trabajando en una parroquia en la sierra de Albacete y posteriormente en una comunidad en un barrio de Madrid. Hasta que a sus 83 años, siempre al pie del cañón, ha cruzado el charco definitivo al encuentro de Dios.

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13 respuestas a Cuando Mariluz se fue a misiones (algo del evangelio de hoy)

  1. Barbieri dijo:

    Ejemplos así son los que necesitamos, gente que en su vida siempre recibe con una sonrisa la voluntad de Dios. Conozco algunos casos de religiosas que han actuado así y para mi son ellas un ejemplo de como vivir el si que dieron un día en su profesión.

  2. embruxo dijo:

    ay el del sí rotundo!!!!
    prefiero la obediencia del primero
    el del si rotundo me da muy mala espina
    y me trae muy malos recuerdos.
    DEP Mariluz.
    un abrazote
    (y otro para prados de verduras y flores)

  3. El problema de hoy es la indiferencia, la flojera, y la desobediencia
    Ni siquiera se busca por los creyetes el ponerse al día en su mejor negocio que es la Salvación eterna.
    No sabemos lo que nos traemos entre manos
    Falta de luz, falta de fe.

  4. Prados de Verduras y Flores dijo:

    ¡Ay!, yo que estaba escondidita en el vergel de la naturaleza, me han descubierto.
    La verdad que me he quedado de piedra con la historia. Yo hubiese dicho, estoy pachucha, sobre todo a esa edad. Un ejemplo de vida. Pero si hubiese renunciado o refunfuñado por edad y salud, totalmente comprensible.
    Un abrazo Jorge, Embruxito, Betsita y resto de comentaristas.

    • embruxo dijo:

      SMUAAAAAAAAAAAAAAAAAAAASK 😉

    • Betsi dijo:

      Dulce Praditos, en tu alma unida a Dios reina una perenne primavera de encantadores Prados de frescas Verduras y aromáticas Flores. Tus abrazos de emociones multicolores cruzan las fronteras para pincelar y alegrar el jardín de mi corazón.
      Dios nos ha dado un ángel bueno para que nos cuide. Y, con frecuencia, nos libran de peligros sin que nos demos cuenta. Saludos de mi ángel y saludos a tu ángel.
      Abrazos, besitos, cariños y lluvia de bendiciones !!
      Betsi.

      • Prados de Verduras y Flores dijo:

        Más beeeeeeeeeeeeeeeeeesitos.
        Resulta que leí el otro día sobre el padre Pío y el ángel de la guarda, ¡qué curioso!, pues, saluditos a tu ángel también, jeje.

  5. Betsi dijo:

    Bendiciones Jorge !!

    El sí de la vida, de Mariluz, lo pronunció en su Espíritu para convertirse en gracia divina, en justicia y santidad. El Señor le enseñó sus caminos y la animó a vivir con lealtad y humildad.
    Silencio y Paz. Fue llevada al país de la vida. Su morada, ahora, es el Descanso, y su vestido, la Luz. Duerma su alma inmortal para siempre en la paz eterna, en el seno insondable y amoroso del Padre de la misericordia. Silencio y Paz.

    Benedicto XVI – Friburgo 25-09-2011
    “En el Evangelio (…) se habla de dos hijos, tras los cuales, está de modo misterioso un tercero. El primer hijo dice no, pero hace lo que se le ordena. El segundo dice sí, pero no cumple la voluntad del padre. El tercero dice “sí” y hace lo que se le ordena. Este tercer hijo es el Hijo unigénito de Dios, Jesucristo (…) Jesús, entrando en el mundo, dijo: “He aquí que vengo… para hacer, ¡oh Dios!, tu voluntad” (Hb 10, 7). Este “sí”, no solamente lo pronunció, sino que también lo cumplió”.

    La persona que “quiere” puede hacer maravillas; pero el que se queda con el “quisiera” es sólo un soñador o un idealista incoherente.

    “El Señor les bendiga y les guarde… les muestre su rostro y les dé la paz”.
    Betsi.

  6. Ana Azul dijo:

    Seguro que Mari Luz fue la mujer mas feliz de la tierra. Esa ilusión y alegría por hacer algo es lo mas grande que le puede pasar a alguien. Que Dios la tenga en su gloria. Saludos
    Ana

  7. Blanca dijo:

    Saludos Jorge,
    Gracias por el maravilloso ejemplo que nos ofreces hoy con Maryluz….Necesitamos leer cosas de gente de hoy que ha sido capaz de decir en SI en estos momentos que estamos viviendo de indiferencia y de comodidad.
    Me ha recordado mucho a una amiga mía, Misionera Comboniana que la ultima vez que vino de vacaciones a España todos pensábamos que era para quedarse y……A pesar de haberse fracturado un hombro en un accidente, tan pronto se repuso volvió a marchar…Como no estaba bien al cien por cien….Respondía: ” Para algo valdré…Allí hago más falta que aquí”…
    Feliz semana.
    Un abrazo
    http://www.isladesentimientos.es/

  8. Esa forma de obedecer indica la humildad de su corazón. Hoy estará feliz viéndo cara a cara a quien tanto le amó.
    Maribel

  9. Myrian dijo:

    Pues bendita mujer. Que el Señor la tenga en la Santa Morada y muy cerquita de El, se lo ha currado. En paz descanse.

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