Dios me ama. ¿Yo amo a Dios?

Anda que no está de moda eso de que lo importante es ser uno mismo, y que Dios te quiere tal como eres. Evidentemente que la cosa es así. Pero una cosa es que Dios te quiera como eres, y otra es que Dios se muestre encantado de tu vida.

Dios te quiere seas pecador o santo. Dios te ama seas rico o pobre, blanco, negro, amarillo o incluso azul marino. Dios es tu padre seas Teresa de Calcuta o el genocida de Boston. Como un padre quiere a su hijo sea drogadicto, salteador de caminos, ingeniero de montes, aprendiz de brujo, indignado por lo social o reivindicativo por lo eclesiástico. Pero una cosa es que quiera a su hijo y otra muy distinta que esté encantadísimo con un hijo sinvergüenza.

Y una cosa es que Dios me quiera como soy, y otra muy distinta que uno no necesite cambiar un poco, sino convertirse completamente al Señor.

En el segundo domingo de adviento clama la voz de Juan Bautista: convertíos. Es decir, transformad vuestra vida, volveos al Señor, que todo lo que hagáis desde ahora mismo sea para gloria de Dios. Convertirse es mucho más que cambiar pequeños hábitos. Es volverse del revés y ser una criatura nueva, es abandonar los deseos mundanos y ser de todo y para siempre sólo de Cristo.

Me aterra escuchar la frase de que “tranquilo, que Dios te quiere como eres”, porque tiene el peligro de hacernos quedar impasibles, convencidos de que es igual vivir de una manera que de otra. Y no es cierto.

Dios te quiere, pero quizá el problema es si tú quieres a Dios. Y sabemos todos que hay amores no correspondidos. Dios te quiere. Pero cuántas veces respondemos al amor de Dios con una vida que no tiene nada que ver con sus mandatos.

Amar a Dios es vivir cumpliendo sus mandamientos. Es honrar padre y madre, no hacer daño, no mentir ni robar, es vivir la sexualidad según el estado propio de cada uno, soltero o casado, es respetar la vida desde su concepción hasta el fin natural, es vivir las obras de misericordia, es participar de la vida de la Iglesia que fundó su Hijo.

Cuando uno se sabe amado por Dios busca responder amando y agradando al amado. Quizá convertirse sea empezar a vivir amando a Dios como Él quiere ser amado.

Sí. Dios te ama. Y tú, ¿amas a Dios? ¿Cumples los mandamientos, vives las obras de misericordia, vives tu fe en su iglesia? Vendrá el listillo (o listilla, ojo a lo del género que la liamos) diciendo que eso no importa, que lo importante está dentro…

Convertíos. Buscad lo que Dios le agrada. Vivid lo que es grato a sus ojos. Y nada de conformarnos con lo que ahora somos. Caminar siempre, hasta ser totalmente santos para Dios, totalmente amor para los hombres.

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16 respuestas a Dios me ama. ¿Yo amo a Dios?

  1. maribelad87 dijo:

    “¡El Amor no es amado!”, repetía San Francisco de Asís. Tenemos en Dios un maestro excepcional del Amor. ¿Por quien nos pondríamos nosotros en una cruz? Nuestra capacidad de amar es infinita, pero muchas veces está casi vacia. Dejarse modelar por Dios cumpliendo su voluntad y sabiendo que todas las ayudas que el puso en la Tierra para nosotros son buenas: mandamientos, sacramentos …y vida dentro de la Iglesia.
    Un abrazo
    Maribel

  2. Lourdes dijo:

    Padre Jorge, este post me llega en un momento clave en mi vida, mil gracias por que se que Dios a traves de ti me esta llamando a corregir muchas cositas de mi vida por no decir un mundo de cosas en mi, pero poco a poco. Dios te bendiga y te siga dando ese Espiritu Santo para que llegues a los corazones de todos nosotros.
    Saludos.

  3. Rafael. dijo:

    ¡Es tan fácil!
    La fe produce obras, siguendo la voluntad de Dios que nos ama, como nosotros no podemos imaginar..
    Si alguno o alguna ama a alguien, está siempre esperando a que venga a ella, o deseando poder ir a verla a ella.
    No vale decir por el mozo a su novia que no pudo ir porque estaba entretenido con sus amigos.
    Pá matallo y echar sus huesos al perro.
    Así el que ama a Cristo, porque el Espíritu le unge para ello, no dejará ocasión de estar espiritualmente junto al objeto de su amor.
    ¡Ah, el desprestigiado amor!

  4. Blanca dijo:

    Saludos Jorge,
    Estupenda la Entrada de hoy.
    Me quedo con esto: « Convertíos. Buscad lo que Dios le agrada. Vivid lo que es grato a sus ojos. Y nada de conformarnos con lo que ahora somos. Caminar siempre, hasta ser totalmente santos para Dios, totalmente amor para los hombres».
    Un abrazo
    http://www.isladesentimientos.es/

  5. julia galeano de mersan dijo:

    que mensaje real y verdadero por que es muy facil a veces hacer los que nos viene en gana y despues decir “”ya me voy a arrepentir y Dios me perdonara” y seguimos en lo mismo y cuan grande es nuestra equivocacion. Dios nos dice que tenemos que volver a nacer para granar la eternidad. Que Dios le bendiga por este comentario y ojala que toque todos los corazones.

  6. Sheyla Coromoto dijo:

    Q VERDAD TAN GRANDE.

  7. Pocas veces nos hacemos la pregunta! Nos resistimos a la conversion pero siempre Jesus triunfa sobre nuestros caprichos y mezquindades!

  8. Luís Noé dijo:

    ¡Encontrar mi valor en Dios, implica encontrar el amor de Dios y amarle por ser Dios!

  9. karmenfl dijo:

    Como siempre, totalmente de acuerdo con su entrada.
    En éste mundo hedonista y comodón, el “yo soy así” está incluso visto como una menifestación de honradez, autenticidad y conformidad con uno mismo. Es un error quedarse ahí. ¿dónde quedarían entonces la superación de debilidades y la posibilidad de mejora?. Una vez leí la expresión “hemos de tratar de ser la mejor versión posible de nosotros”. Dios no se merece menos.

  10. Betsi dijo:

    ¡Dichoso quien desea y vive la conversión porque está en el camino de la Vida!

    Estos días que faltan, para el gran acontecimiento del Nacimiento de Jesús, único salvador de todos los hombres, han de ser días de intensa preparación espiritual de nuestra alma, de austeridad práctica y de arrepentimiento de nuestros pecados, acercándonos al gran sacramento de las misericordias de Dios y de la alegría que es el sacramento de la penitencia o confesión.

    “El pecado oscurece la fe en nuestra alma como la densa niebla opaca el sol a nuestros ojos; vemos bien que es de día pero no alcanzamos a distinguir el sol”. (Santo Cura de Ars).

    “Aunque intentara evadir tu cerco de amor, aunque escalara montañas o estrellas, aunque volara con alas de luz, es inútil… en un acoso ineludible me circundas, inundas y transfiguras. Oh Padre, eternamente amante y amado”.

    Dios los bendiga a todos !!
    Betsi.

  11. Walter dijo:

    Gracias por esta excelente reflexión para el Adviento.
    Un abrazo.
    Walter.

  12. Maria dijo:

    Me ha encantado esta entrada, yo me quedo con esta frase :”Cuando uno se sabe amado por Dios busca responder amando y agradando al amado. Quizá convertirse sea empezar a vivir amando a Dios como Él quiere ser amado.”. Como decía San Agustín ( y tantas veces se ha mal interpretado ) “Ama y haz lo que quieras”…. porque el que ama no busca sino agradar al amado y la felicidad de este.

  13. Ana Azul dijo:

    Yo desde luego, le siento muy dentro, y presiento cuando está disgustado y cuando no,. Sé que me perdona, pero también tengo que poner yo de mi parte. Es muy dificil de explicar, pero lo siento asi. Besos
    Ana

  14. Atalia dijo:

    Me siento bendecida por todo lo q Dios ha traido a mi mente para reflexionar, solo espero mejorar y q todas las lindas personas q lean este articulo puedan vivir y compartir la importantisimo mensaje q este articulo lleva en su cointenido, gracias por todo.

  15. carmenhidalgo dijo:

    El amor de Dios es tan extraordinario que escapa a nuestra comprensión, sabemos que Dios nos ama porque dio a su hijo para salvarnos del pecado; decimos que amamos a Dios, pero hacemos como el beodo que prohibe a sus hijos tomar licor, es decir, has lo que yo digo, pero no lo que hago; el camino hacia Dios es estrecho y difícil en nuestros tiempos, porque la tentación está a la vuelta de… Pero, ¿qué nos pide Dios? ¡Cumplir sus preceptos! Se necesita mucha fe, mucha caridad, humildad, perseverancia y responsabilidad para lograrlo, pero un humano cabal sabe que cuando se actúa mal no podemos sentirnos bien, la conciencia no nos deja vivir en paz, ése es un vestigio del amor de Dios que nos permite valorar nuestras actitudes y reconocer nuestros errores; si, además, producto de esta valoración, rectificamos nuestra forma de vivir pues el amor de Dios habrá triunfado. Un abrazo.

  16. Me acuerdo de la frase de Chesterton, quien se quejaba con ironà a de que “la gente deja de creer en Dios y empieza a creer en cualquier cosa”.

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