Monjas de clausura en un pais islámico

Ayer jueves, en nuestra reunión de sacerdotes, tuvimos la presencia del delegado de misiones de Madrid. La verdad es que impresiona el testimonio de tantos hermanos anunciando el evangelio  en tierras donde no se conoce a Jesucristo. Nos habló de religiosos, sacerdotes y laicos. Historias muy especiales. Todas. Pero entre ellas quiero destacar una.

Nos habló don José María de la comunidad de religiosas carmelitas descalzas, monjas contemplativas, que existe en Tanger, Marruecos. Poquitas, apenas media docena, y mayores. Tanto que alguna vez les han dicho que por qué no se vuelven a España, a descansar y a dejarse cuidar un poco. Que no se entiende muy bien qué hacen en un país donde las conversiones al cristianismo están prohibidas y pueden castigarse con la pena de muerte. Apenas media docena de hermanas. Mayores y viviendo de lo que les hace llegar Caritas desde Ceuta, ya que como se puede comprender pocos son los musulmanes que se atreven a comprar los dulces de las monjas.

La labor en Marruecos es durísima. Nos contaba el delegado que el propio obispo de Tanger, monseñor Santiago Agrelo, le decía en una ocasión que ser misionero en medio del islam supone no sólo una fe profunda que hay que cuidar mucho, sino también un gran equilibrio personal, ya que es trabajar en un lugar donde no vas a ver frutos. Dios sabrá qué frutos sacará de esas vidas entregadas a la oración en medio del mundo islámico.

Las hermanas afirman que si se van se cerrará el convento y habrá un sagrario menos en el mundo. Y que es verdad que están prohibidas las conversiones. Pero que cuando el muecín invita a la oración, ellas tocan su campana y llaman a laudes y a misa. Quién sabe si esa campana un día resonará en algún corazón.

Misioneras. Monjas de clausura en un país islámico. Prácticamente solas, sin más compañía que algún europeo cristiano. Viviendo de lo que Caritas buenamente les hace llegar. Pero con la nobilísima misión de mantener un sagrario y hacer que suene cada día una campana cristiana. Historias que te ensanchan el corazón. Estar por amor a Cristo, para que Cristo esté más cerca de los que ni le conocen ni permiten que nadie se acerque a Él. Qué vida tan en el silencio y la oscuridad. Dios sabrá si de esa entrega un día resurgirá la iglesia del norte de África, la de Agustín y el concilio de Cartago.

Mientras se nos va el tiempo en críticas fáciles y palabrería vana, unas hermanas, monjas de clausura, mayores, pocas, y muy pobres, mantienen un sagrario vivo en Marruecos y ayudan a quien buenamente pueden. Ellas, sí, las que comen de Caritas. No se comprende. Basta que lo comprenda Dios.

Estoy seguro de que sus vidas no son estériles. De su sacrificio Dios sacará frutos de vida y de gracia. Que Dios se lo pague.

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3 respuestas a Monjas de clausura en un pais islámico

  1. Ana Azul dijo:

    Ayer mismo, cuando fuimos mi marido y yo, al velatorio de mi primo, al tanatorio de la M-30, pasamos junto a la MEzquita, impresionante edificación, y Paco me dijo. Es impresionante, ellos aquí tienen derecho al culto y el rezo, y sin embargo en sus paises está prohibida la construcción de la mas pequeña de las ermitas y encima los católicos son perseguidos.
    Pues es verdad, no es que yo diga que no tengan derecho a su religión, pero ¿los católicos no lo tiene en Marruecos, en Tánger, en Túnez, en Turquia? Y no digamos de Afganistán, Irak, etc etc.
    Que Dios proteja a estas hermanas que dan su vida y su corazón por Él y por encontrar nuevas almas que se refugien en la fe cristiana. Besos
    ana

  2. Blanca dijo:

    Saludos, Jorge
    El enamoramiento….cambia la óptica de las cosas…Todo se ve bien, se es capaz de cualquier cosa, no se ven los peligros.
    Estas Carmelitas son unas enamoradas del Esposo al que han consagrado sus vidas .y su vida de oración contemplativa, las hace vivir la gracia del AMOR PRIMERO….No han caído en la rutina que caen muchos enamorados de su cónyuge cuando pasaron la “enfermedad” del enamoramiento….El amor hay que renovarlo y cultivarlo sin parar y estas Carmelitas es lo que hacen….A la vista está, que ni el peligro que viven las aparta de lo que han elegido….Caritas las ayuda, como ayuda a legiones de gentes que no son ni cristianos….( Eso para los que critican a Caritas) Y tal vez la oración de las contemplativas sea también el motor que remueve los corazones de cuantos hacen que Caritas sea una gozosa realidad.
    Roguemos por los cristianos que viven en países donde se juegan la vida por su fe.
    Un abrazo
    http://www.isladesentimientos.es/

  3. Myrian dijo:

    Benditas ellas, seguro que Dios se lo tendrá en cuenta y sus oraciones no caen en saco roto. Saludos

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