Ética de andar por casa

Carolina acaba de regresar del médico. Una intervención quirúrgica que ya pasó. Está tan recuperada que el médico le ha dicho: “Estás perfectamente. ¿Cuándo quieres el alta?” Se ha quedado estupefacta.  ¿Cómo que cuándo quiero el alta? ¿No estoy bien? Pues ahora mismo.

Pues el caso es que al regresar a su casa y contarlo le dicen: “Qué tonta eres, haber pedido el alta para el nueve de enero y habías estado sin trabajar todas las navidades”.

Esto es lo que se llama carecer de la ética más elemental. Si un paciente está recuperado, se le da el alta, y el paciente feliz la coge y a trabajar, que estamos en crisis.

Nos quejamos de los políticos y de la Iglesia, sobre todo de la iglesia, cómo no. Pero a diario nos encontramos con estas cosas. El alta mejor para dentro de dos semanas. Abuela, a ver si le recetan esto de Jose, que son unas pastillas muy caras. La factura sin IVA, que bastante nos cobran. A la mínima a urgencias, que para eso pagamos. Mañana llamo y digo que estoy con gripe y nos tomamos todo el puente.

Y lo peor no es que se hagan así las cosas. Lo malo es que nos parece normal que así sea. Afeamos la conducta de los políticos, nos quejamos de los obispos que por lo visto viven tan estupendamente, pero no tenemos dificultad ninguna en pasarnos por el arco de los caprichos los más elementales principios. Material de oficina que se lleva a casa desde los centros de trabajo. Las fotocopias te las hago yo en el ministerio. Ya hago yo las llamadas desde la oficina. Pues si te interesa decir que no fuiste tú, pues dilo. ¿Qué dicen que Fulano tal…? pues cuéntalo, y si no es verdad pues tampoco pasa nada. Y te digo yo que todos los curas unos pederastas… me da la gana. Esto por supuesto en dinero negro, claro…

Hay algo que se llama ética. Que habla de principios incuestionables. De cosas que se hacen o no se hacen simplemente porque uno tiene sus convicciones. A no ser que sea como Groucho Marx: tengo mis principios, pero si no le convencen, tengo otros.

La ética, cuando se tiene, es ese valor intocable, como el honor, que trata cada euro de los demás con más cuidado que si fuera propio, que cuida de la honra del prójimo más que de la propia, que nos hace parecer bobos cuando todos son demasiado “listos”. La ética es una cualidad esencial un tanto en desuso, que hace que uno se comporte con dignidad, verdad y justicia allá donde se encuentre, sean cuales sean las circunstancias o por más que las corrientes vayan por otros derroteros. Ética es responsabilidad, es justicia, es verdad, es cuidar de lo común más que de lo propio.

Y lo peor de todo es cuando decimos que sí, que hemos mentido, que cogemos bajas innecesarias, que aceptamos dinero negro, que no pagamos el IVA, que nos escaqueamos y nos aprovechamos de todo lo que podemos…  y además apostillamos ¿y por qué no? Eso sí, los políticos unos chorizos y los curas unos… Pero te tenías que haber cogido la baja hasta después de reyes, tonta, más que tonta…

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4 respuestas a Ética de andar por casa

  1. Ana Azul dijo:

    Sí, pero luego nos quejamos, que si éste, que si aquél, pero si podemos, a aprovecharnos nosotros también,. En fin, ¿cuando cambiarán las cosas?
    Feliz Navidad
    Ana

  2. Blanca dijo:

    Saludos, Jorge,
    «La ética, cuando se tiene, es ese valor intocable, como el honor, que trata cada euro de los demás con más cuidado que si fuera propio, que cuida de la honra del prójimo más que de la propia, que nos hace parecer bobos cuando todos son demasiado “listos”. La ética es una cualidad esencial un tanto en desuso, que hace que uno se comporte con dignidad, verdad y justicia allá donde se encuentre, sean cuales sean las circunstancias o por más que las corrientes vayan por otros derroteros. Ética es responsabilidad, es justicia, es verdad, es cuidar de lo común más que de lo propio ».
    GRACIAS por esta gran enseñanza.
    ¡¡FELIZ NAVIDAD!!
    Un abrazo
    http://www.isladesentimientos.es/

  3. Rafa dijo:

    Totalmente de acuerdo, pero tenga en cuenta que si lo que impera es la infraética, nadie quiere tener la percepción de “haber hecho el tonto”, y al final se aplica aquella picaresca de que “el último que salga que apague la luz”.

    Si casi nadie paga el Iva, y tampoco hay cultura de ello, el cliente tiende a pensar: “yo no voy a ser el tonto que lo abone cuando no lo paga nadie”, y todo se convierte en una carrera de pillos en la que nadie desea ser el último. A buen seguro, aunque muchos lo pagaran, otros seguirían sin hacerlo, pero al menos habría un cambio de cultura y quizás se tendería más a esa ética de la que habla.

    Enhorabuena por el post.

  4. Rafael. dijo:

    Ser cristiano es ser bastante giliponcio ( el Pilatos) a los ojos del mundo
    Pero “puestos los ojos en Jesús” todo lo podemos, porque al fin y al cabo tampoco corre la sangre, por lo menos por estos lares.
    Se trata de creer la promesa, y actuar de conformidad con la fe en ella.
    Cuanta gente compra Lotería y no sabe que nos ponemos en manos del diablo porque estamos diciendo a Dios que no nos trata debidamente y que el diablo lo hace mejor.
    Y catapún chin chin
    Os envío un poemilla.

    MARÍA PRADO AMENO
    Cual prado de amapolas encendido,
    donde brinca el cervato, y sopla un viento
    de amor; María para todos es aliento,
    Y esperanza para el mísero perdido.

    María es limpio espejo, tan bruñido,
    que puedo en ella contemplarme atento,
    pues la imagen que irradia, es un momento
    de gozo inefable, ya cumplido.

    Amor que nuestro Padre participa
    a través de su santa diligencia,
    que doblega el orgullo, y pacifica.

    Santa madre del Cristo, coronado
    Rey del Cielo en su cándida obediencia,
    y el pecado del mundo ha perdonado.

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