¿Puede un soltero hablar de la familia?

Ayer, en twitter, uno de los seguidores me hacía esta pregunta: ¿Por qué los curas habláis con tanto “conocimiento” sobre el matrimonio y la familia si no estáis casados ni tenéis hijos?

Esta pregunta surge porque la persona que la formula piensa que sólo hay una forma de conocer las cosas: la experiencia personal. Se equivoca completamente. Si uno sólo pudiese hablar de aquello que ha experimentado nos encontraríamos con situaciones absurdas.

Con este razonamiento de hablar sólo de lo que conozco por experiencia personal, yo, hombre, no podría hablar sobre embarazo o aborto. Ni un laico sobre la vida de los sacerdotes, porque no la ha experimentado, ni un abstemio sobre alcoholismo. Tampoco un sano sobre enfermedad o un ciego sobre la luz.

Más aún, en muchos casos el conocer algo por la experiencia puede dar una visión muy sesgada del asunto. No creo que el mejor conocimiento sobre toxicomanías lo tenga un enganchado a la cocaína o el hachís.

Los filósofos hablan de diversas vías para adquirir el conocimiento de algo o sobre algo. Efectivamente, una es la experiencia, pero no es ni la única ni siquiera la mejor.

Hay otras formas. Por ejemplo la tradición, que nos muestra que las cosas son de una determinada manera porque siempre han sido así –por ejemplo, las normas de educación-. También la autoridad: uno aprende cosas porque se las enseñan los maestros, la gente que sabe, que ya posee el conocimiento, que lo ha conocido y comprendido. Y por supuesto la ciencia, que es un conjunto de conocimientos racionales, obtenidos por métodos comprobados y contrastados con la realidad.

Cuando uno da primacía a la experiencia sobre cualquiera otra forma de conocimiento, lo que está diciendo es que la autoridad –maestro, formador, persona que sabe- no significa nada. Que la tradición es básicamente inútil. Que la ciencia es relativa. Y que sólo el yo con su experiencia personal es su propio juez y su propia norma.

Efectivamente soy soltero. ¿Cómo conozco las cosas de la vida matrimonial? Para empezar por la experiencia de ser hijo, hermano, de haber vivido en el seno de una familia. Por la experiencia de hablar, tratar, compartir la vida con muchísimas familias. Por la experiencia de acompañar a muchas parejas en su camino vital.

Pero además conozco la tradición sobre la familia. Leo sobre el tema. Me informo. He sido alumno y profesor de estas cosas. Hay documentos católicos. Libros diversos. Uno acaba sabiendo al menos un poquito.

Quizá más que personas que estando casadas rechazan la tradición histórica sobre la familia, no aceptan ningún tipo de magisterio o autoridad sobre la materia, o se sonríen ante la posibilidad de un acercamiento científico a la realidad de la familia y su problemática. Eso sí, tienen “experiencia”. También la tiene el drogadicto con la heroína, y el alcohólico con la resaca. Es como si me dijeran que el conocimiento adquirido por un médico experto en toxicomanías que ha estudiado, tratado a toxicómanos, asistido a cursos… no sirve de nada porque jamás ha esnifado coca.

Reducir el conocimiento a “mi propia experiencia” es convertirlo en nada. Incluso en la familia. Tú tiene tu experiencia, este la suya, aquél otra más. Pero eso no significa nada. Bueno sí, significa algo: que en lugar de aprender, reflexionar, buscar maestros… es más sencillo decir “mi experiencia”. Tan sencillo como ineficaz.

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12 respuestas a ¿Puede un soltero hablar de la familia?

  1. Isaak dijo:

    Artículo reflexivo y realista. Para enmarcar.

  2. Ana Azul dijo:

    Creo como tú dices, que esa persona está equivocada. Si siguiésemos la premisa que él defiende, nadie podria opinar sobre nada, por lo tanto, los que critican a la iglesia o a los políticos, pues que no opinen si no son alcaldes o curas. Pero es que encima, sobre la familia, puede y debe opinar todo el mundo. Somos hijos de alguien, y por lo tanto hemos tenido una familia y hemos experimentado unas vivencias. Nada es tan drástico, ni tan radical. Saludos
    Ana

  3. Muy bueno. Me encanta su modo de razonar, que no es otra cosa que el sentido común; pero como éste es tan poco frecuente hoy… Saludos

  4. maribelad dijo:

    Si sólo somos capaces de aceptar nuestra experiencia, sin valorar o asumir la de otros, entonces nos encontraríamos viviendo en cavernas.
    Un abrazo
    Maribel

  5. María dijo:

    Y qué decir de los venenos ¿con qué autoridad podemos decir a alguien que no tome cianuro o arsénco, que se va a morir, si nosotros nunca lo hemos experimentado?
    jajaja

  6. Alvaro dijo:

    Como siempre, acertadísimo y oportunísimo en su entrada diaria del blog.

    Sólo agregaría que en 1981 se fundó el “Pontificio Instituto Juan Pablo II para estudios sobre el Matrimonio y la Familia”, que aborda tema tan vital desde una perspectiva tan católica como científica.

    https://www.ucv.es/jpii/

    De hecho, en las pasadas JMJ, este Instituto organizaba unas interesantísimas exposiciones en el Teatro Fernán Gómez de Madrid: “La teología del Cuerpo en la Capilla Sixtina” y “Called to Love”, exposiciones donde, además, se podían adquirir algunas de las publicaciones del instituto (de lectura algo ardua para el neófito en la ciencia familiar, todo hay que decirlo).

    Un saludo.

  7. Blanca dijo:

    Saludos, Jorge,
    La experiencia propia, es un dato más, pero…..¡¡Apañados estaríamos si solo fuese necesario para hablar de algo, tener experiencia propia!!….Los Sacerdotes, como los Maestros, hemos oído muchas veces casos de familias que se nos confían para abrirnos el corazón desahogándose unas veces llorando por sus sufrimientos otros y agradeciendo a su familia la educación y el ambiente en que han vivido.
    Me gusta leerte porque siempre traes casos que son muy del día, y que dan luces para cuando se nos planteen situaciones parecidas poder contestar con más conocimiento.
    Un abrazo
    Blanca
    http://www.isladesentimientos.es/

  8. Myrian dijo:

    Pues claro que puede un soltero hablar de la familia, entre otras cosas ha sido hijo y acaso hermano. La gente vive, se informa, se documenta y en consecuencia puede opinar aunque no tenga experiencia o haya vivido el tema en primera persona. Me ha gustado mucho el tema de hoy y la forma en que tu te expresas Jorge, más claro ni el agua. Saludos.

  9. Reina Torres dijo:

    Excelente artículo!!!!!! Preciso.

  10. Betsi dijo:

    La respuesta es: ¡¡ Si puede !!

    Máster Oficial en Ciencias del Matrimonio y la Familia

    El mundo del matrimonio y la familia está adquiriendo en los últimos tiempos una complejidad social cada vez mayor. Igualmente se constata empíricamente el aumento de crisis familiares, y por tanto, de problemas derivados de las mismas en los distintos ámbitos de nuestra sociedad.

    La Universidad Católica de Valencia San Vicente Mártir (UCV) ofreció la primera edición del Master en Ciencias del Matrimonio y la Familia (2006-2007). Fue uno de los primeros estudios oficiales pioneros reconocidos en toda España sobre tal materia, en colaboración con la sección española del Pontificio Instituto Juan Pablo II.

    Las titulaciones de caràcter oficial que atienden la demanda en formación en torno al matrimonio y la familia son muy escasas en el Estado español, de modo que nuestra propuesta se erige en puntera y necesaria para todo aquel profesional que quiera formarse en estos campos de modo específico.

    link de la UCV-MMF: http://goo.gl/ZOq0J

    “Señor Jesús. Tú que viviste en una familia feliz. Haz en cada casa una morada de tu presencia. Amén”.
    Dios los bendiga a todos !!
    Betsi

  11. Maria Teresa Molina dijo:

    Yo también soy soltera pero he aprendido mucho sobre ese tema por lo mismo que dijo el Padre: “por la experiencia de ser hijo, hermano, de haber vivido en el seno de una familia” pero también porque observo y medito mucho sobre las experiencias de otros en este campo y a veces hasta veo y conozco cosas que ellos no ven y no conocen porque no las meditan y no las piensan, así sucede con los sacerdotes y mucho más ellos que son nuestros pastores y nos conocen. Verdaderamente tal vez ese joven no pensó bien la pregunta antes de hacerla pero es bueno que lo haya hecho para que así se le quite la duda. Dios, la virgen de Coromoto y San José los bendiga. Amén

  12. A. Chamorro dijo:

    La experiencia es muy importante (al menos eso dicen en el INEM), es cierto lo que dice no hay que ser pintor para opinar sobre Goya, ni arquitecto sobre Calatrava, ni poeta para hablar de Miguel Hernández, cierto, pero he escuchado hablar a toxicómanos y alcoholices rehabilitados y su testimonio es escalofriante y mucho mas impactante que cualquier medico doctorado en la materia,uno ha podido leer mucho sobre París pero hasta que no va no se da cuenta realmente como es, la experiencia es un grado. Uno no sabe lo que es conducir por muchas clases teóricas que de hasta que no da la primera practica.

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