Un ser bibiano

Fue una de las frases más comentadas de la entonces ministra de igualdad (o igual da), doña Bibiana Aido: “–el feto de 13 semanas es–”Un ser vivo, claro; lo que no podemos hablar es de ser humano, porque eso no tiene ninguna base científica.””. Y se quedó tan ancha.

Desde entonces mucha gente comenzó a decir en pura chanza que por fin lo habían comprendido: “Un feto de trece semanas no es un ser humano: es un ser Bibiano”.

El lunes interesantísima charla en la parroquia de la profesora Marta Velarde, gran activista pro vida, no sólo de palabra, sino dejándose alma, vida, corazón y dinero en el apoyo a las mujeres para que no aborten. En un momento de la conferencia nos mostró unos muñequitos como estos y nos dijo: esto es un feto de trece semanas.

Y ahora, con la foto delante, yo pregunto: ¿un ser humano o un ser Bibiano?

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11 respuestas a Un ser bibiano

  1. Ana Azul dijo:

    No has publicado la foto, pero me la figuro. Por supuesto este es una de las muchas meteduras de pata del anterior gobierno. Bravo por la iniciatica de Marta Velarde. Besos
    ANA

  2. Ana Azul dijo:

    YA SE VE LA FOTO. PERFECTA PARA EL EJEMPLO QUE SE QUIERE DAR.

  3. Esther dijo:

    Decir que un ser vivo no es humano es una tremenda barbaridad.
    Diferenciemos dos palabras SER VIVO- HUMANO
    Tremenda contradicción, ser vivo su propia palabra indica está VIVO.
    Humano- Un feto de 13 semanas tiene forma humana no ha nacido no vive fuera de seno materno pero vive dentro. ES HUMANO.
    Porque si fuera el feto de un perro tendria forma de perrito, pero seguiria siendo un ser vivo.
    No tiene caso lo que dijo esa petarda ignorante.

  4. Esther dijo:

    Tremenda contradicción la que dijo la ministra me refiero.

  5. Blanca dijo:

    Gracias Jorge,como siempre intersantísimo.
    Un abrazo
    http://www.isladesentimientos.es/

  6. karmenfl dijo:

    Un intento más de manipular los hechos para que encajen en nuestras conveniencias. Si la especie humana no se termina de cargar todo, algun día se llevaran las manos a la cabeza de las barbaridades que llegamos a racionalizar en nuestra sociedad hedonista y caprichosa….

  7. Discutir lo evidente es un ejercicio de seguimiento de los tipos que manipulan buscando el voto femenino.
    Esto pasa con esta manía de que las mujeres sean sacerdotes ¿O es sacerdotas?
    No se puede ser más ignaro o mal intencionado.
    Y dicen que Europa y el mundo Occidental no está corrompido!!!
    Yo sigo dando caña con la realidad
    Y si eso me trae dificultades como ya viene haciendo “pos gueno”
    Ay no digas eso que la gente se escandaliza.
    Más escandalizador que Jesús y sus seguidores no lo ha habido nunca y sigue funcionando.

  8. El hecho de haberse comprobado que un espermatozoide fecunda a un óvulo para formar una célula que dará paso a un ser humano es más que suficiente para ser considerado un hecho científico; el desarrollo del feto evidente a través de las diversas ecografías que se practica una mujer en gestación es prueba contundente para aceptar y entender que en el vientre materno mora un ser vivo, humano, producto de una relación X la cual debería pesar y ser motivo de aceptación, los hijos no piden nacer y una vez que se decide transcender circunstancias adversas para el advenimiento de un bebé, pues hay que asumir las consecuencias y decirle ¡SÍ A LA VIDA! Lamentablemente la falta de moral y de valores es lo que hace que una persona con responsabilidades públicas se exprese de esa manera, nadie da lo que no tiene.

  9. Martina dijo:

    es un ser humano.
    A propósito,hace mucho tiempo,no recuerdo cuando ni donde,leí un comentario,era una persona que había escuchado testimonios de mujeres que practicaron el abortado, las cuales confesaban que eliminar el feto del útero era facil,pero lo que no conseguían era borrarlo de la mente y de su conciencia…
    Un saludo.

  10. Betsi dijo:

    La toma fotográfica es preciosa !!

    Las palabras de Bibiana Aido, me han caído como un balde de agua fría. Un extraño frío recorre mi columna vertebral, mi corazón se encoge y el recuerdo de mis padres me acaricia. Gracias a Dios por darme unos padres que, en su amor, supieron con exactitud el día que me concibieron.

    Todos hemos sido así de pequeñitos, tan frágiles, tan necesitados de protección, de cobijo, de amor… de todo. Es lindo estar vivo, con sus altibajos, alegrías, tristezas, sombras, luces… Somos seres humanos no un invento llamado Bibiano.

    Dios los bendiga a todos !!
    Betsi.

  11. Alvaro dijo:

    Es curioso ver cómo la incultura de la muerte ha calado en muchas mentalidades, y digo “incultura” porque sólo puede apoyarse desde dos perspectivas: o desde el más absoluto desprecio de los Derechos Humanos (cosa que la corrección política recomienda evitar por razones estéticas), o desde la más patética falta de conocimiento, lógica y coherencia. Lo habitual a pie de calle es encontrarse esto último.

    Por ejemplo, recientemente había quien defendía la ley de aborto de ZP (debe ser un terrible retroceso social eso de no poder tirar un hijo a una trituradora), y lo hacía con esa soflama buenista de que “las mujeres tienen derecho a decidir”.

    Al decirle que tal vez podrían tener derecho a decidir sobre ellas mismas pero no sobre terceros, como es el caso de su hijo, negaba la evidencia de que el hijo es un ser distinto de su madre.

    Como no podía ser menos, negaba que la Ciencia (la biología, la fisiología, la embriología, la ginecología, la pediatría, la tocología, etc…) tuviese claro que el ser humano comienza con la fecundación del óvulo y que el embrión fuese un individuo distinto de su madre. Por lo visto, la Ciecia toda es cháchara de curas cuando lo que dice no conviene.

    Pero sigo: al decirle que el derecho a la vida es un derecho fundamental de los seres humanos por el mero hecho de serlo, oscilaba entre la negación de la humanidad del hijo concebido y el desparrame sensiblero ante la terrible vida que aguardaba a esa pobre niña de 13 años, violada, a quien yo negaba su derecho a vivir.

    Naturalmente, al preguntarle si esa hipotética niña (que no existe en la realidad sino como caso aislado) se iba a morir por tener el hijo, tuvo que responder que no, pero para él eso no significaba que su derecho a la vida no estuviera en peligro ya que para él el derecho a la vida se refiere a una vida cómoda, a la consecución de unas metas sociales. Así, si se cree que la madre no va a vivir cómodamente, puede matar a su hijo; y si se cree que el hijo no va a vivir cómodamente, ¿para qué dejarle nacer con lo fácil que es eliminarlo?

    ¿Y en cuanto a lo legal? Al decirle que una ley de plazos era inconstitucional porque la Constitución, al asumir como propia la Declaración Universal de Derechos Humanos, reconoce el derecho a la vida de todos los individuos y en todas las circunstancias, y lo hace como derecho fundamental inviolable (que, como tal, está prohibido “regular” ya que tal cosa reduciría el derecho de “Universal” a “particular”, reconocido sólo en determinadas casuísticas), salió por la tangente invocando dioses, curas, viajes a Londres y maltrato de perros de caza. Cualquier cosa menos reconocer que la Ley dice lo que dice.

    ¿Y el Tribunal Constitucional? Inexistente, por mucho que haya dictaminado en numerosas ocasiones que la vida del no nacido es un bien a proteger y que sólo haya admitido la despenalización del aborto (lo que no significa eliminar su carácter de delito de sangre sino sólo su sanción penal) cuando ese bien que es el derecho fundamental a la vida del hijo estuviese en conflicto con el equivalente derecho fundamental de la madre. Desaparecido el Tribunal y sus sentencias, desaparece de “la foto” el derecho a la vida del hijo como bien a proteger.

    Eso sí: tras semejante declaración contraria al derecho del hijo a la vida y a su propia humanidad, él se declaraba ferviente defensor del derecho a la vida, sin que su petición de un supuesto derecho de las mujeres a matar le supusiera la más leve contradicción, faltaría más.

    Al final, queda claro que el aborto sólo puede defenderse negando que el ser humano es ser humano, negando que el Derecho Humano Fundamental a la Vida es el Derecho Humano Fundamental a la Vida, negando que la Ley es la Ley y como tal es vinculante, en definitiva, negando la realidad para, en su lugar, establecer un mundo absurdo y contradictorio adaptado a ese deforme prisma que permite una cosa y su incompatible contraria sin por ello resultar sospechoso de falsedad.

    Personalmente, prefiero la Verdad (por definición, lógica y coherente) a esa enfermiza esquizofrenia.

    Un saludo.

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