Sobre Iglesia y privilegios fiscales. Excelente artículo

Sobre iglesia, dinero, autofinanciación y supuestos privilegios cada día se escriben más bobadas y sin más sustento documental  que las típicas frasecitas tomadas por los pelos del primer programa televisivo o el último chascarrillo de algún iletrado. Se van repitiendo lugares comunes sin tomarse la más mínima molestia en leer por lo menos algunas cosas.

Prensa que se autodenomina “seria”, como por ejemplo el diario “El País”, publicaba hace unos días otra soflama más sobre el tema en la que llegaba a afirmar que el Estado “tiene en nómina a obispos y curas como si fuesen funcionarios”, o que la exención del IBI es fruto de los acuerdos Iglesia-Estado. Es falso de toda falsedad. La Conferencia Episcopal española ha intentado por todos los medios que el diario rectificase, pero nada de nada, ni acudiendo al defensor del lector. Tanto es así que la propia conferencia se ha visto obligada a sacar una nota de prensa aclarando la cuestión.

Hoy me he encontrado con un excelente artículo sobre la financiación de la iglesia católica que explica las cosas con todo detalle y con las leyes en la mano. Tanto que después de dieciocho horas, ni un solo comentario, y eso que lo he visto publicado en Religión Digital, que dispone de un buen grupo de lectores expertos en denunciar los privilegios económicos de la iglesia católica y acusarla de todo lo acusable. Pues nada.

Invito encarecidamente a los lectores del blog a leer con detenimiento este artículo de D. Ángel Manuel Sánchez García” titulado “¿Paga impuestos la iglesia católica?” que me ha resultado más que esclarecedor, incluso tumbativo.

Pediría a todos que lo leyeran. Y que rebatieran los argumentos y razones que en él se exponen. Porque lo que no basta es eso tan manido de iglesia opresora, llena de privilegios, que no quiere pagar impuestos. No. Eso no cuela. Se lee, se estudia, se comprueba si lo que dice el autor es cierto, y si no lo es, se rebate con datos, leyes, legislación aplicada y sentencias del supremo.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Formación, IBI y peleas con los políticos. Guarda el enlace permanente.

8 respuestas a Sobre Iglesia y privilegios fiscales. Excelente artículo

  1. Ana Azul dijo:

    ¿Y que va a decir El país, Cuatro, la Sexta y grupo Prisa en general? Pues lo que todos sabemos. La desgracia es que no informan sino que manipulan, y ahí está el quiz de la cuestión, que la masa es manipulable y se les puede hacer creer lo que sea.Por mucho que la Conferencia episcopañ o tú mismo con tus entradas, lo expliquéis una y mil veces siempre habrá quién los crea a los otros.
    La pena es que se supone que son periodistas.
    Ahí estamos
    Saludos
    Ana

  2. Mucho ánimo, es fundamental que la iglesia se defienda de los constantes ataques dirigidos a desprestigiarla desde la mentira permanente.

    Una cosa es poner la otra mejilla, otra dejarse pisotear. Porque dejandose pisotear, la iglesia deja pisotear tambien a los fieles, e incluso a su propia fe.

  3. maribelad87 dijo:

    Es tan grande lo que la Iglesia vive, custodia, comparte, anuncia…que todo lo otro de difamaciones y demás queda muy pequeño. defendámonos con argumentos, pero no perdamos de vista el mensaje que debemos anunciar.
    Un abrazo
    Maribel

  4. Miguel Ángel dijo:

    Este tema me hace hacer lo que recomienda la oración que puse en mi humilde blog y que invito a leer y a hacer lo que dice a todos los que lo lean…

    http://miguelangel1971.blogspot.com.es/2012/03/oracion-para-sonreir.html

  5. Blanca dijo:

    Saludos, Jorge,

    Me acordé de ti al mirar el País hace unos días cuando leí el artículo al que haces referencia.

    Leeré el artículo que nos recomiendas. Pero veo que no tiene remedio. De sobra se saben que lo que pretenden es influir en la gente porque viene de mentes que no paran de escribir mentiras de la a la Iglesia. De sobra saben lo que hacen, pero…..Ellos tienen la misión de hacer política sirviéndose de la Iglesia para atacarla.
    En este momento de la crisis. La Iglesia es la que más ayuda a los empobrecidos, con las aportaciones de los católicos que sí se fían de la Iglesia y la conocen bien, por eso confían en ella para donar en favor de las necesidades de las cuales se ocupa la Iglesia a través de instituciones como Caritas y congregaciones religiosas, entre otras las Hijas de la Caridad y las Hermanas de la Caridad de la M. Teresa de Calcuta….

    Los ancianos?…Ya se están notando en los geriátricos hace mucho tiempo la falta de vocaciones, no se puede comparar el cariño que daban las religiosas al de una empleada que a la hora de salir se marcha. Las Religiosas no tenían horade irse…

    Yo creo que no tiene remedio seguirán siempre escribiendo lo que les convenga atacando a la Iglesia.
    Un abrazo
    http://www.isladesentimientos.es/

  6. Miguel Ángel dijo:

    Hace unos días decía usted en una de sus entradas que aceptaramos las cruces que nos tocaban, si se para a pensar el IBI tambien es una cruz, creo que se contradice con esta entrada ¿O los demás debemos aceptar las cruces y usted no?

    • Alvaro dijo:

      Con lo de “el IBI es también una cruz” entiendo que se refiere a que el pago del IBI debería ser una “cruz” con la que también cargue la Iglesia. En ese sentido, creo que hay que diferenciar dos cosas:
      – Por un lado, lo oportuno de que la Iglesia pague o deje de pagar IBI.
      – Por otro, la verdad o falsedad de las “informaciones” que publican muchos medios al respecto.

      Respecto a lo primero, la Iglesia simplemente se atiene a la legislación vigente, que tiene establecido que determinados tipos de organizaciones estén exentas del pago de este impuesto. La cosa tiene su lógica, en tanto el legislador parte de la base de que las organizaciones sin ánimo de lucro van a disponer de un menor presupuesto que las que sí tienen ánimo de lucro, y de que este tipo de organizaciones van a realizar desinteresadamente una labor social mediante la que, en cierto modo, van a compensar a la sociedad por las exenciones que disfrutan.

      En cambio, por el lado de las informaciones (o mejor debería decir “desinformaciones”), la Iglesia no puede callar ante semejantes agresiones (callar sería dar por buena una mentira, y Dios mismo manda no mentir): empezando por que los medios de incomunicación presentan los datos como si la Iglesia fuese la única que se adscribe a ese régimen fiscal (lo que da una falsa imagen de privilegio a lo que no lo es), continuando por que los medios de incomunicación mienten como bellacos al presentar como subvenciones del Estado lo que son donaciones de los españoles o pago por la contratación de servicios (sí son subvenciones las destinadas al mantenimiento del patrimonio histórico-artístico), terminando por que los medios de incomunicación ocultan el fruto que la Iglesia obtiene de sus magros ingresos (proporcionalmente hablando, la Iglesia ingresa infinitamente menos que cualquier otra organización de semejantes dimensiones, mientras que su acción social, cultural y pastoral es infinitamente mayor que la de cualquier otra organización), lo que da al desinformado lector (o espectador) la falsa impresión de estarse echando el dinero a un pozo sin fondo cuando ese mismo dinero estaría mejor en otras manos (cosa que, como digo, es radicalmente falsa).

      Así pues, si la Ley cambiase y la Iglesia tuviese que pasar a pagar el IBI, lo único que sucedería es que la Iglesia se pondría a pagar el IBI, ya que nunca han dicho que fuesen a negarse a ello llegado el caso (ahora mismo están renunciando a bastantes cosas a las que tienen derecho, como por ejemplo a cobrar íntegro el adelanto de la estimación del importe derivado de la cruz del IRPF, del que sólo se adelanta en el año algo más del 50% y la Iglesia renuncia a una legítima petición de recálculo que duplicaría sus ingresos a corto plazo y a la que por Ley el gobierno debería acceder).

      Pero mientras su régimen fiscal sea el que es, como lo es para otras muchas organizaciones en su misma situación, lo que no es de recibo son las incontables insidias que, apoyadas en mentiras flagrantes, buscan azuzar odios contra esa Iglesia que es la que más se está batiendo el cobre junto a los más necesitados en esta situación de crisis provocada, precisamente, por los mismos políticos que quieren para derrochar ellos ese dinero con el que la Iglesia regala tantos frutos.

      Y claro, entre la ignorancia que tantos traen por un lado y la desinformación con que se nutren por otro, muchos acaban “opinando” lo que me decían hoy mismo: que debería dejar de pagarse con los impuestos a “los curas”, que “no hacen nada”, porque para quien me lo decía “decir misa y dar la comunión no es hacer nada”. ¿Qué cestos se supone que podemos hacer con estos mimbres?

      Un saludo.

  7. Pedro Muñoz dijo:

    La Iglesia de Cristo, desde el mismo instante de la creación hasta nuestros días, siempre, siempre fue perseguida y lo será, así es que a los cristianos ya sabemos lo que nos toda, como decía Malaquías. “no vale la pena seguir al Señor, ¿qué ganamos con guardas sus mandamientos?, nada, al contrario a los impios les va bien. Después viene la segunda parte, todos, en su momento se quemarán como paja..

Los comentarios están cerrados.