Dos preciosos textos de Benedicto XVI

Mañana de viernes santo. Muy a primera hora he abierto la iglesia, y ya comienza a venir gente a orar ante el Señor.

Anoche y esta mañana he tenido la oportunidad de leer y releer las dos homilías que pronunció ayer el papa Benedicto XVI.

La primera, en San Pedro, por la mañana, en la misa crismal. Merece la pena leerse y meditarse. Una homilía dedicada de forma especial a los sacerdotes, ya que en la misa crismal, además de bendecir los santos óleos, los sacerdotes renovamos nuestras promesas sacerdotales. Pero homilía que a todos viene bien. Habla entre otras cosas de obediencia y desobediencia, llegando a afirmar: “Pero la desobediencia, ¿es verdaderamente un camino? ¿Se puede ver en esto algo de la configuración con Cristo, que es el presupuesto de toda renovación, o no es más bien sólo un afán desesperado de hacer algo, de trasformar la Iglesia según nuestros deseos y nuestras ideas?”

También recomiendo vivamente la homilía pronunciada ayer por la tarde en San Juan de Letrán en la misa de la cena del Señor. Y también en parte en esta dirección: ” La actitud de Adán había sido: No lo que tú has querido, Dios; quiero ser dios yo mismo. Esta soberbia es la verdadera esencia del pecado. Pensamos ser libres y verdaderamente nosotros mismos sólo si seguimos exclusivamente nuestra voluntad. Dios aparece como el antagonista de nuestra libertad. Debemos liberarnos de él, pensamos nosotros; sólo así seremos libres. Esta es la rebelión fundamental que atraviesa la historia, y la mentira de fondo que desnaturaliza la vida. Cuando el hombre se pone contra Dios, se pone contra la propia verdad y, por tanto, no llega a ser libre, sino alienado de sí mismo. Únicamente somos libres si estamos en nuestra verdad, si estamos unidos a Dios. Entonces nos hacemos verdaderamente «como Dios», no oponiéndonos a Dios, no desentendiéndonos de él o negándolo. En el forcejeo de la oración en el Monte de los Olivos, Jesús ha deshecho la falsa contradicción entre obediencia y libertad, y abierto el camino hacia la libertad.”

Me impresiona sobre todo eso de “la falsa contradicción entre obediencia y libertad”. Lo explica muy bien. Mi libertad es obedecer porque libremente quiero hacerlo, aunque me cueste someterme a la voluntad de Dios, como le sucedió a Cristo. Sigo pensando que hoy la clave está en la humildad y la obediencia, hasta la muerte de cruz si es posible.

Tengo mis ideas, mis criterios, mis manías… pero lo que Dios quiera, lo que me pida mi madre la iglesia. No. Eso no es anular la personalidad. Eso es darse por entero a Cristo.

Hoy, día de oración y meditación, os invito a leer y meditar estas dos magníficas homilías del papa.

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5 respuestas a Dos preciosos textos de Benedicto XVI

  1. Blanca dijo:

    Saludos Jorge,
    Muchas gracias.
    Un abrazo
    http://www.isladesentimientos.es/

  2. Blanca dijo:

    Saludos Jorge, en esta mañana de Viernes Santo,
    Muchas gracias.
    Un abrazo
    http://www.isladesentimientos.es/

  3. Miguel Ángel dijo:

    Seguro que ha leido Don Jorge que un grupo de 300 sacerdotes austriacos han llamado a la “desobediencia” en pro del sacerdocio femenino y el de los hombres casados. Creo que de ahí sale el texto de la “obediencia” de su Santidad el Papa.

  4. leonor dijo:

    Gracias por sus meditaciones

  5. En las correas de los componntes de la miicia nazi SS había grabado un eslogan.
    MI HONOR, ES LA OBEDIENCIA.- Meine Ehre ist der Gehorsam
    Y en los cuarteles de las fuerzas armadas ponían el siguiente
    TODO POR LA PETRIA.
    Que idiotas somos por ser desobedientes!!!!
    Feliz Pascua de Resurrección

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