Sobre la oración de los fieles

De vez en cuando, en celebraciones digamos “especiales” (bodas, bautizos, primeras comuniones), hay personas que sugieren la posibilidad de redactar ellos mismos las intenciones de la oración de los fieles. No hay problema ninguno en que así sea, aunque yo pido revisarlas antes de su lectura.

El gran problema con el que me encuentro es que suelen redactarse peticiones demasiado “egoístas”, en las que se pide mucho por el bautizando, o los novios, o los niños y sus necesidades, pero olvidándose de las necesidades de la iglesia y del mundo.

No se pueden redactar siete peticiones centradas en uno mismo. Por los confirmandos… para que seamos testigos; y para que demos ejemplo, y por nuestra familia, y por los catequistas, y por nuestros amigos… Una total contradicción. Por un lado celebramos un sacramento en la comunidad, y por otro sólo pedimos por nosotros. Poco eclesial queda la cosa. La Instrucción General del Misal Romano explica cómo debe ser de ordinario la serie de intenciones:

a) Por las necesidades de la Iglesia.

b) Por los que gobiernan y por la salvación del mundo.

c) Por los que sufren por cualquier dificultad.

d) Por la comunidad local.

Cuando en una celebración me piden redactar las intenciones de la oración de los fieles siempre les doy estas orientaciones. Les pido que no se pasen en el número de intenciones (seis, siete… no más), que incluyan siempre esas cuatro intenciones básicas, y que no conviertan la oración de los fieles en un interminable desfile de niños o de mayores.

Se acercan fechas de primeras comuniones. Con el risgo de hacer celebraciones sobre todo “monas” y querer aprovechar la liturga para que los niños “hagan cosas”. Y encima todos encantados: “fíjate, diez niños, leyendo cada uno una petición… y han pedido por la abuelita, los papás, los primitos…”

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3 respuestas a Sobre la oración de los fieles

  1. Pedro Muñoz dijo:

    Padre Jorge, con mucha paciencia hay que insistir a los fieles que expongan con claridad los preceptos básicos y demás anhelos que deben figurar en las peticiones que hacen en esos días señalados; como en todos los sitios parece que hay personas como si quisieran exhibirse en el púlpito y todos digan que bien lo hace. Lo principal es lo principal. Gracias padre Jorge y un cordial saludo.

  2. Blanca dijo:

    Ja, ja, ja…..Amigo Jorge, eres un guasón….:” Y encima todos encantados: “fíjate, diez niños, leyendo cada uno una petición… y han pedido por la abuelita, los papás, los primitos…”
    Pero a pesar de decirlo con “gracia”, tienes toda la razón. Son momentos para aprovechar y darles pistas para que hagan unas peticiones en condiciones, sin egoísmos ni bobaditas infantiles. Unas peticiones en las que el protagonista no sea el niño, que parezcan un homenaje al niño o a la niña…..También es momento de educar en la oración de petición a los mayores allegados a los niños que van a escribir el texto de las peticiones….Tú como Párroco que tiene mucho camino andado lo prepararás de “perlas”…

    http://www.isladesentimientos.es/

  3. Ana Azul dijo:

    Esto que cuentas no deja de ser un pequeño gesto de egoísmo. Saludos
    Ana

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