Visitar y cuidar a los enfermos

Es la primera de las obras de misericordia corporales. La traigo hoy a colación porque este próximo domingo celebra la iglesia española “la pascua del enfermo”.

Es todo un arte la visita al enfermo. Cualquiera de nosotros seguro que ha tenido la experiencia de estar enfermo y tener que aguantar a esa visita que se pasa contigo varias horas contándote su vida. O a esas personas que te preguntan cómo estás, dices que te duele la cabeza, y entonces te describen con detalle sus dolores de cabeza de los últimos diez años en prueba de solidaridad y empatía.

Me he encontrado hoy de casualidad unas reglas para la visita a los enfermos escritas por dos capellanes de la clínica de Navarra, y me ha parecido interesante compartirlas con vosotros para que nos ayuden a saber estar junto al enfermo, animar, confortar, orar juntos y, además, no ser pesados. Todo un arte.

Consejos al visitar a un enfermo

He aquí unas sugerencias que pueden ayudar a quienes visitan a los enfermos, escritas por dos capellanes de la Clínica Universitaria de Navarra, Miguel A. Monge y José Luis León. Ellos nos advierten que nuestra presencia puede dar alivio y consuelo, pero también puede molestar y añadir nuevo sufrimiento:

1. Al entrar en la habitación hay que mirar a la cara al enfermo. En un segundo entenderemos si molestamos o si nuestra presencia es grata.

2. En los casos de enfermos graves convienen hablar poco, en tono suave y trasmitiendo calma, serenidad, esperanza.

3. A los que han pasado por el quirófano, visítales dos o tres días después de la operación, a no ser que seas de mucha confianza.

4. Que la visita sea corta; se han de evitar las tertulias en la habitación del enfermo para no cansarle o fatigarle. Puede tener necesidades perentorias que no se atreva a pedir.

5. Mejor optar por el silencio escuchando sus penas, sus rebeldías y sus cansancios; comprende sus reacciones y no te escandalices de ellas; responde con una sonrisa sincera y una actitud bondadosa. Intenta sintonizar con sus sentimientos.

6. El calor humano, ponerse a su disposición para pequeños servicios, no dar sensación de prisa, no mirar al reloj, no referir nuestras obligaciones, un pequeño obsequio, son detalles que le pueden ayudar a abrirse.

7. El enfermo necesita alivio, no le satures con lamentaciones, penas, preocupaciones, problemas, desgracias o cosas negativas. Es él quien se tiene que descargar. Está prohibido hablar de enfermedades y de otros enfermos.

8. Distráele de sus preocupaciones y si te es posible, hazle reír y olvidarse de su dolor cuantas veces puedas.

9. No llores ante el enfermo, no necesita compasión, necesita tu comprensión y que le contagies confianza y esperanza. Infúndele ánimo y ganas de luchar.

10. Evita palabras vacías, frases hechas, sermones, broncas o consejos pesados.

11. Como los contemporáneos de Jesús, lleva al enfermo junto Jesús, ponlo a sus pies. Que escuche a Jesús.

12 Reza por el enfermo y, si lo desea, reza con él. Ayúdale a recorrer su camino hacia Dios y respeta su ritmo. Dios es el más interesado en que alcance la santidad.

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19 respuestas a Visitar y cuidar a los enfermos

  1. Prados dijo:

    Me ha gustado mucho. Voy a añadir alguna cosita.
    En el punto 7, que estoy de acuerdo, yo puntualizaría: “no comparar a los enfermos con otros enfermos”. Cada persona es un mundo y cada enfermo más (da lo mismo si tienen la misma o diferente enfermedad).
    No negar que a un paciente le pasa lo que cuenta, porque le está pasando y le está haciendo sufrir. La negación, no va a resolver el problema. El paciente se callará, simplemente para no discutir.
    No recriminar al paciente que está discapacitado, el esfuerzo de los que están a su alrededor cuidándole. Le van a hacer sentir una carga.
    ¿Cómo necesita el enfermo que le ayuden?, quizás no necesita lo que le ofrecen. Se puede dialogar qué necesita y qué se puede ofrecer, para no cargarse en falso ninguna de las partes.
    Ahora no se me ocurre más, quizás vuelva luego.
    Gracias, un saludo.

  2. Miguel Ángel dijo:

    No tiene nada que ver con el tema que nos expone Padre, pero hoy he recibido un “palo” muy gordo, de esos que te llegan al alma y te tambaleas y en ese momento he recordado una entrada pasada en la cual usted decía que debíamos soportar las cruces que nos tocaban…Me he puesto a rezar, lo he aceptado y con todo el dolor que he sentido me he dicho; Esto no puede hacerme cambiar mi fe ni mi confianza con Dios.Soportaremos la cruz, no queda otra y tratataré de seguir estando alegre, como bien dice Su santidad Benedicto XVI. . Disculpen que use este blog para desahogarme y que Dios les bendiga a todos…

    • Alvaro dijo:

      Que Dios le bendiga también a vd y le ayude a sobrellevar la pesada carga que nos menciona. Tenga por seguro que su confiada reacción de aceptar su cruz ha sido la correcta.

      Un saludo y mucho ánimo.

    • Jorge dijo:

      Todo es para bien de aquellos que le aman. Un fuerte abrazo y cuente con mis oraciones.

    • Prados dijo:

      Rezando por tí para que te sea más leve. Un abrazo.

      • Miguel Ángel dijo:

        Gracias a todos, la solidaridad con el caído es lo más dulce que hay en el camino de la verdad en Cristo…

  3. Alvaro dijo:

    Es lo que pasa, que a veces parece que tenemos por obra de misericordia el atosigar al enfermo.

    …o el criticar al que no sabe.
    …o el confundir al que necesita consejo.
    …o el quitar importancia al que yerra, a ver si sigue en sus trece pero con más ánimo.
    …o el archivar las injurias para sacarlas a colación dentro de unos cuantos años.
    …o el aportar unas cuantas penas más al triste.
    …o el resaltar y cuchichear sobre los defectos del prójimo.
    …o el quejarnos a Dios por lo mal que nos va a nosotros y lo bien que va a otros.
    …o el mirar con cara de pena al hambriento o sediento y… recomendarle que trabaje un poco, que así podrá comprarse lo que quiera.
    …o el indicar al peregrino dónde hay “otra” casa donde seguro que le acogen.
    …o el desnudar al vestido.
    …o el pedir cadena perpetua para el cautivo, se haya redimido o no.
    …o el incinerar a los muertos y esparcir sus cenizas por valles y montañas, ríos y mares, cualquier cosa menos ponerlas bajo tierra en un camposanto.

    Vamos, que cumplimos las obras de misericordia a la perfección. Ya se sabe que somos unos fieras, ¿a que sí?

    Un saludo.

  4. Francisco dijo:

    En los últimos años la vida me ha dado también como a Miguel Angel, palos muy gordos, entre los que incluyo la muerte de mis dos hijos, la enfermedad y varios ingresos en el hospital. El viernes que viene entro en el quirófano.
    Ha sido en esos momentos de infortunio y de sufrimiento cuando más he sentido la presencia de Dios. Podía haberme rebelado contra El, pero incomprensiblemente no lo hice. Ver el sufrimiento de mi hija y de mi hijo en la uci de neonatos, la fortaleza y el valor con el que luchaban por sobrevirir, me ha infundido esperanzas y me ha dado ánimo para llevar la cruz. No entiendo lo que pasa, pero no reniego de ella. El Señor sabe la razón y yo tengo que ser docil a su Voluntad.
    La oración en esos momentos es mi puntal. El Rosario es un bálsamo para mis heridas y me inunda de una paz dificil de explicar.
    El sufrimiento, me ha hecho ver en el otro, a un ser igual a mí, pues si algo nos hace iguales a los hombres, es el dolor y el AMOR.
    El Cristianismo guarda un Misterio insondable en la Cruz. Incomprensible hoy para una sociedad insensibilizada a la que no puedes hablar de dolor. Ese dolor, es la manera en que nuestras almas se subliman, igual que una espada forjada entre fuego y golpes.
    Señor, yo estoy aquí para lo que Tú quieras. Hazme un instrumento de Tu Amor.

    Rezaré por ti Miguel Angel, para que lo que tenga que suceder sea lo mejor para tu salvación y para que el Espíritu Santo te inunde de esperanza y fortaleza.

    • Jorge dijo:

      Un fuerte abrazo, amigo Francisco. Estuvimos juntos con Rut. No sabía nada de tu hijo. Y ahora además te veo a la espera de quirófano. Estamos en las manos de Dios. Comparto contigo mi oración favorita: “Lo que vos queráis, Señor. Sea lo que vos queráis”. Y bendita sea su voluntad.

    • Prados dijo:

      Lo siento mucho. Rezando por tí, para que todo vaya bien. Un fuerte abrazo.

      • Miguel Ángel dijo:

        Francisco que dios te bendiga y que te de la fuerza para seguir adelante. Te deseo todo lo mejor…

    • Prados dijo:

      Francisco, espero que mañana te vaya muy bien en quirófano e igual de bien en el postoperatorio. Sigo rezando por tí. Espero tengas paz. Un abrazo.

  5. pepa dijo:

    Quizás ahora parezca un absurdo, pero, Francisco, Miguel Angel, lo que os pasa ahora es lo mejor para vosotros que os podía estar pasando. No estoy diciendo esto como frase hecha: Es mi experiencia personal. Pediré por vosotros con todo entusiasmo, veréis como la voluntad del Señor se pone de manifiesto como lo más conveniente. Un abrazo.

    • Francisco dijo:

      Querida Pepa
      No me cabe duda de que cualquier cosa que pasa ocurre por un Bien mayor. La obra del Padre es como si viéramos una labor de bordado desde abajo. Desde nuestra limitada percepción parece algo burdo y sin ninguna belleza. Solo el que esta bordando tiene la capacidad de saber la verdadera forma de su Obra
      Nosotros somos niños pequeños incapaces de comprender el propósito de la Divina Providencia.
      Solo al final, cuando el Velo se descorra, se nos mostrará la Verdadera Realidad

    • Miguel Ángel dijo:

      Gracias Pepa…

  6. Miguel Ángel dijo:

    Si el mundo los odia, sepan que antes me ha odiado a mí.
    Si ustedes fueran del mundo, el mundo los amaría como cosa suya. Pero como no son del mundo, sino que yo los elegí y los saqué de él, el mundo los odia.
    Acuérdense de lo que les dije: el servidor no es más grande que su señor. Si me persiguieron a mí, también los perseguirán a ustedes; si fueron fieles a mi palabra, también serán fieles a la de ustedes.
    Pero los tratarán así a causa de mi Nombre, porque no conocen al que me envió.

    Juan 15, 18-22

  7. Blanca dijo:

    Saludos,
    Visitar esta entrada hoy es una gracia.
    Del texto que nos ofrece Jorge, he copiado…CONSEJOS PARA VISITAR A UN ENFERMO. (No tiene desperdicio).
    Estando enferma ,cuando recibía visitas, me molestaban muchas veces porque se alargaban mucho y hablaban entre ellos haciendo un rumor molesto que levantaba dolor de cabeza. Cuando vaya a ver a una persona con alguna enfermedad sería, lo tendré en cuenta, también.
    Tengo experiencia de la ENFERMEDAD en primera persona. Son muchas las operaciones que he pasado y en estos momentos he de dar gracias a Dios por mi salud, que no sé cuanto me durará.
    Francisco, dice algo que comparto con él….En la enfermedad, lo mejor que hay es la oración….Esperando un diagnóstico que resultó ser lo que me temía, la lectura de los SALMOS….Era algo que me venía de maravilla y cuando paseando por mi habitación con el Libro de Los Salmos en la mano, entraba alguna visita, he de reconocer que me estorbaba….
    FRANCISCO, GRACIAS por tus testimonios. Cuenta con mi oración por ti en este nuevo percance que te lleva a visitar de nuevo el quirófano.
    Jorge, Dios te bendiga….Entrar en tu Blog es a veces como hacer un Retiro. Se sale fortalecido.
    Un abrazo
    http://www.isladesentimientos.es/

  8. Panama dijo:

    Si debido a la distancia o a otras circunstancias no puede visitar a su amigo que está enfermo, busque la forma de hacerle saber que usted se preocupa por él. Llámelo, envíele una tarjeta, escríbale un correo electrónico… Si no sabe qué decirle, el psicólogo Alan D. Wolfelt ofrece la siguiente sugerencia: “Hágale recordar los buenos momentos que pasaron juntos. Prométale volver a escribirle pronto y, por supuesto, hágalo”.Nunca se aleje de su amigo por miedo a decir o hacer algo inapropiado. En la mayoría de las ocasiones, lo realmente importante es que usted esté ahí. En su libro, Lori Hope señala: “Todos decimos y hacemos cosas que pueden malinterpretarse o que, sin quererlo, pueden lastimar a alguien. Sin embargo, lo que verdaderamente debería preocuparnos es que, por miedo a cometer un error, le fallemos a un amigo cuando más falta le hacemos”.La persona enferma necesita más que nunca antes a sus amigos. Así pues, demuestre ser “un compañero verdadero”. Seguramente no conseguirá hacer desaparecer el dolor, pero le hará más llevadera la situación a alguien muy querido.

  9. Ana azul dijo:

    Me parecen frases muy sabias. Hay mucha gente que no las cumple, quizás con su mejor intención, porque no piensan en el enfermo, piensan que si se quedan mucho rato. lo agradecerá y no es así, pero lo importante es la buena voluntad y ayudarle en lo máximo posible, a él y a sus familiares. Besos
    Ana

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