Ni vacación ni jubilación

Esta semana ha sido el final de las catequesis de niños. Mucho me temo que, como cada año, el verano sea demoledor para bastantes de ellos.

Reconozco que muchas familias mantienen su presencia en la comunidad eclesial a lo largo de todo el año. Llega el verano y ves a todos en misa cada domingo, sea en Madrid, en la playa, en el pueblo, donde estén. Otros parece que se tomen vacaciones también de Dios y de iglesia, como si lo de venir a misa, por ejemplo, sea algo sólo como una actividad más de catequesis. Sacaba la catequesis, y a misa ya volveremos en octubre.

Pasa también en adultos. Se flojea en verano y se flojea con el paso de los años. Gente de misa diaria, de rosario habitual, de oración ante el Santísimo durante el curso y que en tiempos de calores se limita a la misa dominical y poco más, y si eso se mantiene. Personas hay que según cumplen años te dicen que eso ya para jóvenes, que son mayores, que ya no pueden dar nada, que no pidamos una colaboración mínima, que no tienen edad.

Pues bien, el pasado martes, al despedir a uno de los grupos de niños, les pedí que se aprendieran  una frase, y que ojalá la tuvieran presente toda su vida: “en las cosas de Dios, ni vacación ni jubilación”.

Uno es cristiano en enero y en agosto, en abril y en octubre, en diciembre y en julio. Uno es cristiano en Madrid y en Matalascañas, en Ansó y Toledo, en Oyambre y en Tierra de Campos, en República Dominicana y en Tierra Mítica. Cristianos siempre. Cristianos que rezan, que cumplen los mandamientos, que celebran la eucaristía los domingos, que saben agradecer al Padre todos sus dones. En las cosas de Dios no hay vacación.

Ni jubilación. Vuelvo a lo de antes. Uno es cristiano a los siete años y a noventa y siete, a los quince y a los treinta y ocho, a los diez y a los ochenta. Uno es cristiano en casa y en el hospital, viviendo con los hijos o en la residencia, en la plenitud de sus facultades y cuando todo parece que va en declive. Cristianos siempre.

Los niños, que tiene preguntas para todo, me decía que qué pasaba si donde van de vacaciones no hay una iglesia. Les respondí con un reto: “me apuesto un euro a que tenéis una iglesia cerca donde se celebra la eucaristía cada domingo, estéis donde estéis, a menos de quince minutos de coche”.  Estoy seguro de que lo van a medir con cronómetro.

Nos vale para todos. En las cosas de Dios, ni vacación ni jubilación. Da igual estar recién bautizado que en el final de la vida, da igual en la ciudad, el campo o la playa. Siempre cristianos. Siempre fieles a Cristo y a la Iglesia. Siempre servidores de los pobres. Sin vacación ni jubilación.

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9 respuestas a Ni vacación ni jubilación

  1. JoseAntoniO dijo:

    Exacto.
    Y si nos jubilamos para Cristo, cuando nos muramos….¿qué pasa?
    Nada bueno, seguro. Porque el noDios ni ama ni descansa tampoco.

  2. Jesús es de hoy de siempre y por los siglos.
    La vida de piedad es entendible que se vea menoscabada por las lucecillas del mundo con las que el diablo procura sacarnos de nuestras sendas espirituales.
    Al cual resistid firmes en la fe- dice el apóstol (1ª Pedro 5:9)
    Caro que todos padecemos oposición desde muy distintos lados pero la fe es confirmada por Dios y no pasa nada con “perderse” esto o lo otro .
    Lo primero es antes y el uno es antes que el dos.
    Prioricemos nuestra vida de piedad. Aunque nos llamen de todo
    Eso nos hace estar más vigilantes.
    Ya tendremos tiempo de holgar, y alabar en el Paraíso de nuestro Dios.

  3. Alvaro dijo:

    Totalmente de acuerdo: tiene que haber una voluntad y un esfuerzo por nuestra parte.

    De todos modos, las imposibilidades existen, aunque no sean frecuentes. Así, si fuese cierto que no hay una iglesia a mano, seguro que sí se recibirá la señal de TV (varias emisoras emiten misas, como TVE o 13TV) o la de radio (Radio María y la COPE) o Internet (que hay de todo).

    Y si no hubiera nada de esto… en fin, Dios nunca pide imposibles. Creo que si alguien está en un barco a la deriva y con la radio estropeada, queda eximido de ir a misa, ¿no?

    Un saludo.

  4. Alvaro dijo:

    Que no se me olvide la referencia al utilísimo buscador de misas:

    http://www.misas.org/

    Lógicamente, siempre es conveniente confirmar las misas que se encuentren con la parroquia en cuestión, ya que los datos pueden no estar totalmente actualizados o no reflejar horarios especiales.

    Un saludo.

  5. maribelad dijo:

    Pobres de nosotros si Dios se fuera de vacaciones.
    Cuando se encuentra uno con Él todo cambia y ya no es posible dejarlo, por eso no hay vacaciones ni jubilación.
    Un abrazo
    Maribel

  6. Blanca dijo:

    Saludos, Jorge,
    Jesús, nuestro Salvador, no se jubiló….Hasta la muerte estuvo dando la vida por sus ovejas….sanando, predicando, recriminando cuando fue preciso, y amando….Los apóstoles, más de lo mismo…..Y ahora en estos tiempos que corren….Si hay pocos apóstoles y se jubilan pronto para disfrutar de la vida….O se van de vacaciones y cuelgan el cartelito: ► PERDONEN LAS MOLESTIAS: CERRADO POR VACACIONES◄……¡¡¡ Pobre pueblo de Dios…!!!
    Los fieles que quedan que son pocos, ancianos, enfermos…necesitados de pan y palabras de aliento….A veces surgen poquísimos jóvenes animados a seguir por el camino de la ENTREGA TOTAL….Y necesitan la presencia del Sacerdote para que no se pierdan….
    ¡¡¡Ánimo….Prohibido desanimarse!!!
    Que las vacaciones sean días de cargar las pilas para seguir dándose más y más, sin parar.
    Un abrazo y FELICIDADES por esa vocación seguida en pos del Buen Pastor para seguir cuidando de sus ovejas….
    http://www.isladesentimientos.es/

  7. Néstor Mora dijo:

    Ser cristiano no es como ponerse un traje cuando apetece y al quitárselo, se pierde la condición. Se es cristiano cuando el “ser” cambia por acción de la gracia de Dios. Por eso las vacaciones y el calor hacen tanta mella en la asistencia a misa. Al final siempre terminamos en asunto crucial del cristianismo: la conversión y su profundidad.

    Lo complicado de nuestros tiempos, es que las apariencias son más importantes que el ser.

    Bueno, esto ha pasado siempre. Enhorabuena por la entrada 🙂

  8. José Ronaldo de la Roca dijo:

    Precioso. Perfecto para una hermosa homilía.
    P. Jorge…¿alguna vez ha pensado plasmar en un libro…muchos de estos “artículos reflexivos” suyos? Ah…si José Luis Martín Descalzo hubiera utilizado un blog…¿cuántos miles lo habrían seguido?

  9. Ana azul dijo:

    Pues estoy totalmente de acuerdo. No se puede utilizar la iglesia según nos convenga y de eso pecamos casi todos (me incluyo) y prometo corregirme. Besos
    Ana

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