Si hubiera sido por salvar una rata…

Hace apenas unos días nos llegó la noticia de un sacerdote muerto en Italia al tratar de salvar una imagen de la Virgen en medio de un terremoto. Pero más que la noticia me impactaron algunos comentarios que llegó a suscitar. Alguien llegó a escribir incluso “Si hubiera sido por salvar una VIDA, aunque fuera la de una rata, sería loable pero por rescatar del derrumbe una imagen, aunque sea de la Santísima Virgen María, lo convierte en una pobre víctima más del fanatismo religioso…”

Las personas expresamos nuestras más profundas convicciones a través de símbolos, con tal fuerza en ocasiones, que tocar un símbolo es como tocarnos la propia vida. Es una bufanda más, pero no seré yo quien pisotee una bufanda del Real Madrid a las puertas del Bernabeu, o una del Barça en Canaletas.

La historia del cristianismo está llena de mártires que se entregaron al suplicio antes que pisar un rosario, que prefirieron los tormentos más horribles antes que ofrecer incienso a los dioses romanos. Como la historia está llena de héroes que dieron su vida por defender una bandera.

No es nada el rosario, pero simboliza una profesión de fe y eso se lleva muy dentro aunque cueste la vida. Una bandera es un trapo, pero que simboliza la patria. He pasado varios 11 de septiembre en Cataluña, e impresiona ver tantas banderas en los balcones y calles. Trozos de tela, evidentemente, pero que significan el amor a la tierra, y por los cuales, por defender lo que encierran, gente hubo que sufrió la cárcel y dio todo.

El párroco de Revoreto no dio la vida por una talla de mayor o menor calidad. Era una imagen de la Virgen muy querida, ante la cual habían rezado generaciones de gente del pueblo, que para ellos era un visible asidero de su fe. Esa imagen recordaba tantas penas y alegrías puestas a sus pies durante años y años. Y esa imagen, en una pobre capilla provisional, seguro que es un estímulo para seguir unidos a la Virgen en tiempos de dificultad y una llamada a la esperanza.

Historias parecidas vemos cada día. Gente que pierde todo y sin embargo se arriesga para que no quede entre escombros la foto de la madre. Familias sin nada pero que lloran por no poder recuperar la foto del hijo muerto. Pueblos en ruinas, pero en los que se salvó la imagen de la patrona, que se convierte en fuerza que va a animar en los trabajos de reconstrucción.

Cuando hicimos la ermita de la Virgen en el pueblo, la única preocupación era que a la Virgencita no le pasara nada… Podíamos decir que no era más que una talla de madera. Pero no, era la Virgen. Es la Virgen. No tengo duda de que si algo pasara en su ermita más de uno estaría dispuesto a arriesgar su vida por salvarla. No sería en vano. Estoy seguro de que ese testimonio de amor, ese martirio por María, daría muchos frutos de gracia en el pueblo.

Feliz el Padre Ivan Martini, Párroco de Santa Caterina, que dio su vida por amor a su gente, a sus cosas, a sus devociones, a su fe. Nosotros, gente pragmática, acabaremos diciendo que era más útil vivo, diciendo misas, consolando y ayudando. A lo mejor es mucho más valioso su testimonio de entrega. Quizá la gente pueda decir: qué grande es el amor a la Virgen, que por esta imagen tan querida no tuvo reparo en arriesgar su vida. Quién sabe.

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6 respuestas a Si hubiera sido por salvar una rata…

  1. Blanca dijo:

    Para los que no aman a la Iglesia, sino todo lo contrario, todo vale en el momento de criticar negativamente cualquier cosa. Parece que están deseando buscar o encontrar una noticia para meterse con la Iglesia. No es nada nuevo desgraciadamente.
    Los ejemplos que has puesto son muy gráficos y muy buenos.
    Un abrazo amigo
    http://www.isladesentimientos.es/

  2. Alvaro dijo:

    Los caminos de Dios son inescrutables y, a veces, desafían nuestra lógica.

    Por poner un ejemplo sólo en cierto modo similar, tenemos el caso del famoso sacerdote Pablo Domínguez, sobre el que versa la película “La Última Cima”: persona enérgica, afable, jovial, inteligentísima, con una enorme capacidad para comunicar, enteramente entregado a su vocación, que había destacado tanto que muchos tenían puestas en él grandísimas esperanzas…

    …y va y se mata haciendo alpinismo.

    ¡Qué muerte tan inútil, qué desperdicio! dijeron algunos. Con la de cosas que podría hacer en vida.

    Pero héteme aquí que hubo un tal Cotelo que asistió a una conferencia que Pablo había dado una semana antes de morir y que, al saber de su muerte, se puso a investigar y a maravillarse por lo que iba descubriendo, y que finalmente acabó haciendo una película que ha sido vista por millones de personas en todo el mundo, que ha mostrado al todos lo que es “un buen cura”, de esos que no destacan en el Mundo pero que siempre están ahí, una película que ha conmovido a cientos de miles de personas, a quienes nos ha hecho reflexionar, ser un poco mejores, abrirnos más a Dios, que incluso ha salvado muchas vidas, las de los hijos de mujeres que iban a abortar y no lo han hecho gracias a lo que han visto en esa película…

    Los caminos de Dios son inescrutables: Pablo Domínguez se mata haciendo alpinismo y eso desencadena que su vida y muerte acaben conmoviendo a todo el mundo y derramando la Gracia de Cristo por doquier.

    Por su parte, el Padre Ivan Martini, Párroco de Santa Caterina, también ha muerto (todo sea dicho, no fue que se arrojó a salvar la imagen durante el terremoto, sino que al examinar las ruinas fue a rescatar la imagen y, estando en ello, le sorprendió una réplica del seismo que hizo caer sobre él una viga).

    Y, al igual que pasó con Pablo, muchos creen que es una muerte absurda que trunca muchas cosas que podría haber hecho de seguir vivo, pero… ¿Acaso conocemos los designios de Dios? ¿Acaso podemos pretender saber qué fruto puede hacer brotar Dios de esta muerte?

    A todo ésto… ¿se sabe cómo está la imagen de la Virgen? Imagino cómo lo sucedido puede haber ahondado la devoción que ya de por sí le profesaban.

    Un saludo.

  3. Ana azul dijo:

    Los intransigentes son así. No entienden ni quieren entender. Así lo han decidido. Se hacen llamar tolerantes, pero no lo son. Descanse en paz este sacerdote. Besos
    Ana

  4. Diana dijo:

    Alvaro Gracias por explicarnos, no es lo mismo creer que murio durante el terremoto a saber que mientras examinaba los escombros tratando de rescatar a la Virgen hubo una réplica y lo mató, es totalmente diferente y pues que Dios le tenga en su Santa Gloria.

    • Alvaro dijo:

      No es para tanto: lo pone al comienzo del artículo que enlazaba D. Jorge:

      “ROMA, 29 May. 12 / 05:13 pm (ACI).- Un sacerdote falleció mientras inspeccionaba junto a dos bomberos los daños en su iglesia en la localidad italiana de Revoreto, tras el terremoto que el 20 de mayo sacudió Italia. Esta mañana un nuevo sismo lo sorprendió cuando intentaba recuperar una imagen de la Virgen muy querida por sus feligreses.

      Según informa el diario italiano Il Corriere della Sera, el Padre Ivan Martini, Párroco de Santa Caterina, falleció tras caerle encima una viga que se desprendió durante uno de los sismos que remecieron este martes a Italia, cuando intentaba poner a salvo una pequeña estatua de la Virgen en su parroquia.”

      Un saludo.

  5. Y aunque hubiera sido por la primera sacudida.
    Hay cosas que no tienen réplica porque son vomitivas
    ¡Asco!

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