La parroquia en verano. Algunas sugerencias.

Madrid es otra cosa en julio y agosto. De manera especial se nota en las parroquias de “barrio” aunque en todas ellas se puede observar un fuerte descenso en la gente que acude a misa o a cualquier otra cuestión.

Yo quería contaros cómo nos hemos planteado estos meses en la parroquia por si puede servir como sugerencia a alguien. Pues ahí van unas notas de lo que nos hemos planteado mi compañero y yo después de hablar con la gente.

1. Los dos curas nos vamos a tomar las vacaciones “a trozos”. Nos parece que un mes entero fuera de la parroquia no es bueno si lo podemos hacer de otra manera. Por tanto vacaciones partidas en dos. Nos parece bien.

2. Es necesario en este tiempo garantizar unos servicios básicos suficientes y de calidad: misas, confesiones, despacho… Horario de misas más reducido pero que permita a los fieles una asistencia cómoda, horario claro de confesiones y despacho. Y CALIDAD. Por ser verano no podemos celebrar las misas de cualquier manera. Serán posiblemente más sencillas, con menos gente, pero nunca descuidadas. Y garantizar nuestra presencia. No podemos limitarnos a un par de horas diarias para despacho y misa. Porque también en verano la gente nos necesita y puede acudir a nosotros en cualquier momento.

3. Durante julio y agosto no hay catequesis de niños ni de adultos. Pero sí hay que hacer un esfuerzo por seguir cerca de los jóvenes. Mi compañero esto lo hace bien: quedan a tomar algo, ven un partido, se juntan en misa… También hay que cuidar a la gente y de forma especial a los colaboradores habituales. Ahora que tenemos menos prisas bien se puede aprovechar para el saludo más reposado a la entrada o salida sobre todo de las misas.

4. No podemos permitirnos el lujo de cerrar el despacho de Caritas. Si vienen ofertas de trabajo al SOIE hay que sacarlas adelante. Y no podemos dejar sin alimentos a las familias durante dos o tres meses porque haya vacaciones. Por tanto, es imprescindible garantizar voluntarios que cubran estos servicios mínimos durante todo el verano.

5. El verano también nos tiene que servir a los sacerdotes para estar más cerca. Algún día que estemos más tranquilos salir a dar una vuelta, comer juntos, tomar un refresco, rezar sin prisas.

Esto se nos ha ocurrido. No sé si sería suficiente.

Pero os pregunto a los demás: ¿qué nos pediríais a las parroquias de ciudad ahora en este tiempo de verano? Gracias por la colaboración.

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7 respuestas a La parroquia en verano. Algunas sugerencias.

  1. Alvaro dijo:

    Difícil pregunta esta de ¿Qué pedir a la parroquia ahora que tiene el personal bajo mínimos? ¿No sería mejor pensar qué podemos hacer por la parroquia ahora que está bajo mínimos?

    Pero no era esa la pregunta (y además cada cual podrá dar una respuesta distinta), de modo que toca pedir cosas al párroco, como si fuese un rey mago. Total, puestos a pedir…

    Supongo que lo primero de todo es que se informe claramente de los cambios que se vayan a producir, y que se haga en todas las principales fuentes de información: en el tablón de la iglesia, en la página web de la parroquia, en la de la diócesis, en misas.org y, en su caso, se dé aviso a la prensa local si es que alguna cabecera informa de ello. Es muy fastidioso buscar en un horario de misas la que mejor te encaja y descubrir, una vez en la iglesia, que no eran las que se creía.

    En este sentido, es importante que consten claramente:

    – Las fechas “desde” y “hasta” a las que aplica el cambio (por ejemplo, “durante julio y agosto”). No conviene decir “el verano” ya que éste es un concepto difuso como “la misa de doce”, que puede significar un par de meses, del 21 de junio al 21 de septiembre, mientras dure el horario de verano en los relojes, agosto sí pero julio no, etc.

    – Relación de cambios: nuevos horarios en las misas de diario, vísperas, domingos y festivos; horario de apertura, del despacho parroquial, días y horas con exposición del santísimo, horas de oración, confesiones, actividades que se suspenden (o que se organizan, que de todo puede haber), horarios de Cáritas y voluntariado, etc.

    – Naturalmente, si se prevé que va a haber algún día que se salga de la norma (por ejemplo por ausencia debida a la participación en alguna actividad diocesana), que se informe con tiempo.

    La cuestión es que cada vez hay más gente que busca la información en Internet, de modo que es ahí donde diría que es más importante que la información esté permanentemente actualizada.

    Por lo demás, lo que D. Jorge menciona parece sobradamente adecuado.

    Si acaso, desde el momento en que lo que se organice debe responder sobre todo a las necesidades de su feligresía, supongo que puede ser indicada la instalación de un simple buzón de sugerencias donde los propios feligreses puedan proponer cosas sin necesidad de tener que hablar directamente con ninguno de los sacerdotes (y no hablo de despersonalizar el trato sino de ofrecer una alternativa a esa situación habitual en la que uno se ve obligado a esperar un rato largo esperando disponer de unos minutos en los que hablar lo que se quería).

    Son los feligreses quienes tienen que expresar sus necesidades. Al fin y al cabo, tal vez a mí me encantaría la organización de charlas-coloquio sobre temas doctrinales, pero no las aprovecharía porque no soy feligrés de la parroquia y no voy a ponerme a viajar para asistir. En cambio, es posible que lo que realmente necesiten sus parroquianos sea simplemente tener abiertas las puertas de la iglesia fuera de ese horario en el que muchas familias van con los niños a que tomen el sol y el aire.

    Un saludo.

  2. Miguel Ángel dijo:

    La pregunta más acertada sería; ¿Qué haces por tu parroquía en tiempo de verano?

  3. José Ronaldo de la Roca dijo:

    ¡Vaya! vacaciones parroquiales…! Aún en medio de la crisis que los medios nos informan a diario, las vacaciones para ustedes sí que son “intocables”. En mi país, hace décadas que vivimos en crisis (y nuestras crisis sí que son CRISIS. Ej: el 50% de los niños padece desnutrición, y el analfabetismo ronda un 30%).
    Y nuestros párrocos…prácticamente trabajan los 365 días del año. Por supuesto, de vez en cuando se toman algunos pocos días de descanso, pero nada que deje entrever unas “vacaciones”.
    Circunstancias distintas, realidades distintas…y sin embargo…un mismo pueblo de Dios. Se requiere una “buena dosis de fe” para entender la situación, no?

    • Alvaro dijo:

      Creo que es importante matizar una cosa: los sacerdotes lo son los 365 días del año, aquí y en las antípodas.

      Que yo sepa, las “vacaciones” de los sacerdotes suelen tener más de “cambiar de aires” que de “desocuparse”. Así pues, aparte de dedicar algunos días a visitar a la familia (ya que si la hay, tampoco es cosa de abandonarla), en aprovechar para hacer ejercicios espirituales (y así fortalecerse en la Fe), realizar alguna peregrinación (normalmente en grupo, con lo que se dedicarán a la labor pastoral con ese grupo; por aquí es frecuente el Camino de Santiago, pero puede ser Roma, Tierra Santa, etc) o incluso simplemente trabajar durante ese tiempo en alguna otra parroquia donde el párroco se vea desbordado (es frecuente ver en nuestras parroquias que durante los meses de verano dicen misa sacerdotes extranjeros, que están “de vacaciones”; no es difícil suponer que el cura que está siendo sustituido está a su vez diciendo misa en alguna parroquia donde se le necesite).

      Lógicamente, D. Jorge podrá darnos algunas pinceladas sobre lo que hace un sacerdote cuando está de vacaciones, más que nada porque es un tiempo en el que no se le ve por la parroquia y es fácil pensar que no hace nada.

      Sea como sea, tiene vd razón en lo que dice: son circunstancias distintas y realidades distintas, de modo que es lógico que la acción pastoral se adapte a ello, ¿no cree?

      Un saludo.

  4. Ana azul dijo:

    Yo pediría que continuara funcionando aunque fuera al 50%. Necesitáis descansar como los demás, pero una parroquia, bajo mi punto de vista es como un ambulatorio o un hospital, que no debe cerrar nunca, porque al igual que se necesitan curas para los males físicos, también se necesita apoyo espiritual, sea verano o no. Besos
    Ana

  5. silver price dijo:

    José Luis Figuereo Franco, más conocido como El Barrio regresa después de dos años con un nuevo álbum, que llevará por título Espejos. Su primer sencillo es “El viejo verano”, una canción en la que El Barrio da una vuelta de tuerca a todo lo que ha hecho y al mismo tiempo sigue con su estilo característico. “El viejo verano” es un tema rumbero con variadas influencias que sobrecargan un sonido que en el fondo acaba resultando bastante simple. Mientras, la voz de El Barrio se funde a la perfección con esta melodía, dando como resultado una mezcla rara pero homogénea que probablemente sea el mayor encanto de la canción. Las letras siguen siendo cercanas. Si la intención de José Luis es que la mayoría de la gente se identifique con ella, lo consigue sin lugar a dudas. El tema trata de amor y desamor, sin mucho más. Puede parecer simple, pero, ¿para qué complicarlo más? En definitiva, El Barrio regresa fuerte, con la intención de recuperar al 100% de sus seguidores, y no creo que haya una sola persona en el mundo que dude de si lo conseguirá. Lo que también está claro es que el resto de la gente seguirá sin ver especial interés en él, debido a su sonido tan propio.

    • Alvaro dijo:

      Imagino que la cuestión es de lo más interesante, pero no termino de ver qué tiene que ver con este foro en general ni con esta entrada en particular (salvo que proponga un concierto benéfico de “El Barrio” en la parroquia, claro…)

      Un saludo.

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