La especial responsabilidad que algunos tenemos en internet

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Los que nos presentamos en la blogosfera con identidad y profesión tenemos una responsabilidad especial. Y es que nunca sabemos a dónde llega lo que escribimos. Aquí tienen una prueba.

Los anónimos para nada. Aquí llega cualquiera, con el nombre que sea, y una vida inventada, y puede escribir lo que quiera que no pasa absolutamente nada. Da igual que sea de religión, política, economía, arte, jurisprudencia…

Cuando uno se presenta diciendo cuál es su profesión, la cosa cambia. Alguien que se presenta como médico no puede recomendar tratamientos peligrosos, dar por buenos medicamentos no probados o animar a la gente al consumo de sustancias peligrosas como medio eficaz para el adelgazamiento. No puede hacerlo porque al presentarse como médico la gente confía en él y puede resultar muy peligroso el resultado. Y el que se presenta como abogado no puede animar a delinquir.

En la blogosfera hay miles de blogs de temática religiosa, que presentan cosas desde new age a  catolicismo, pasando por todas las posibilidades espirituales o pseudo místicas. Nada que objetar. Allá cada cual con sus creencias.

Pero ojito. Cuando uno se presenta como católico, no digamos si lo hace directamente como sacerdote, esto supone una responsabilidad muy especial porque la gente de un sacerdote en principio se fía, y uno no puede andar por la vida ofreciendo gato por liebre.

Jorge, anónimo, puede escribir lo que quiera. D. Jorge, párroco en Madrid, puede pensar en su fuero interno vaya usted a saber qué, sufrir dudas, pasar por momentos de oscuridad, tener tentaciones, no ver claras algunas cosas… y eso se lo guarda para él y lo habla con su director espiritual o alguna persona de especial confianza.

Pero el día que D. Jorge, D. Juan, sor Abundia o fray Gerundio deciden abrir un blog en internet presentándose como tales, asumen una responsabilidad nada fácil, que es la de escribir como hijos fieles de la Iglesia, presentando la doctrina de Cristo según de ella la hemos recibido.

Lo que escribimos llega a más gente de la que uno se pueda imaginar. Gente que lee a un sacerdote buscando en él sana doctrina y ayuda para su vida cristiana. No podemos responder a las inquietudes de la gente proyectando sobre ellos nuestras dudas, insatisfacciones, traumas, momentos malos, que los tenemos como todos.

La misión como sacerdotes es anunciar el evangelio de Cristo tal y como lo hemos recibido de la Iglesia, animar a la santidad por el camino de Cristo, transmitir a los hombres la alegría de vivir en cristiano. Por eso hablo de nuestra responsabilidad. Un post puede ser leído por más gente de la que nos pensamos. Que sea siempre una llamada a vivir la alegría de Cristo en el seno de la Iglesia, que sea siempre una invitación gozosa a dar nuestra vida por todos los hombre, como hizo el Señor.

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10 respuestas a La especial responsabilidad que algunos tenemos en internet

  1. Ana azul dijo:

    Nada mas que añadir. Amén
    Saludos
    Ana

  2. Blanca dijo:

    Tienes toda la razón….Voy a ver ese enlace que pones en tu Entrada.
    He llegado hasta la tuya desde mi Espacio, donde tenía un comentario tuyo en la del Sagrado Corazón….Ya sabes que me hace cosas raras y he de entrar desde mi Espacio, habiendo accedido a él…..Cuando puedas me visitas de nuevo, que recuperada del hombro he puesto otra entrada y así no se me rompe el hilo para no tener que ir buscando en entradas pasadas a la persona cuyo aviso llega a mi cuenta pero que si intento acceder directamente desde allí NO ME DEJA…..Esto es de un tiempo acá, que antes no me había ocurrido esto.
    Si alguien al leer esto me puede decir que he de hacer para que no me ocurra, se lo agradecería…..Cuando Betsi entraba, nos resolvía todas las dudas…..
    Si tienes ocasión la das recuerdos de mi parte y dejo un abrazo para ella aquí, por si por casualidad puede entrar.

    Saludos.
    http://www.isladesentimientos.es/

  3. dolega dijo:

    ufff es que en la red hay de todo. Yo me he encontrado con cada blog y cada web que en principio tenía temática religiosa/cristiana/catolica que cuando estabas dos minutos hacias el “Vade Retro” y salías escopetada. 🙂
    Saludos

  4. José Ronaldo dijo:

    Absolutamente de acuerdo. Personalmente me sentí feliz de encontrar este blog. Por cuestiones de
    familia y trabajo, actualmente no participo de “la vida de mi parroquia”; pero es una necesidad
    sentirme “vinculado a”, así como nutrirme de la experiencia y conocimientos de otros.
    Esperaría que en las casas de formación religiosa y sacerdotal, las posibilidades de usar la red
    como un medio de evangelización y vida parroquial sea parte del pensum de estudios. Aunque
    claro, acá en mi país “tercermundista”, la cuestión adquiere matices y significaciones diferentes;
    y es que con un 30 % de analfabetismo (por citar un sólo “indice de desarrollo”), bien se verá
    que un cura cibernénico es un lujo, una “especie rara”. Adelante P. Jorge

  5. carmenhidalgo dijo:

    Buenas tardes, Jorge, muy bueno el reportaje que hicieron sobre las actividades tecnológicas de los sacerdotes, felicitaciones por el reconocimiento de tu trabajo, sé que para ti lo más importante es tu labor evangelizadora, llevar una palabra de aliento, un comentario sobre las actividades católicas que llevas tan bien. Es bueno cuando se reconoce el trabajo ajeno. Creo que el comentario sobre la edad de los sacerdotes que supuestamente ralentizan el entorno cibernético no es cierto, si bien las personas mayores no tienen los mismos conocimientos que los jóvenes en las Tics, no es menos cierto que el adulto cuando se propone aprender lo hace con todas sus fuerzas e interés lo que equipara sus esfuerzos con la juventud. Creo que hay que tener mucho cuidado con las redes sociales, he visto varios espacios escritos por “católicos” que contienen fotos pornográficas y mensajes poco edificantes; antes de aceptar un contacto hay que verificar su procedencia, como dice Jorge es una gran responsabilidad para quien se califica como católico ya que debe cuidar no sólo sus publicaciones sino las de sus contactos, no permitir que las ligerezas de otros perjudiquen.
    Blanca he llamado dos veces a Betsi y no agarra el teléfono, no sé si está fuera del país porque sé que iba como misionera, pero no sé si ya concretó. Un abrazo.

  6. Alvaro dijo:

    Sólo “casi” completamente de acuerdo ya que, aunque no sea comparable, los comentaristas también tenemos nuestra pequeña parte de responsabilidad en la buena o mala marcha del blog, de modo que ese “para nada” que dice D. Jorge es bastante matizable.

    En cualquier caso, sólo puedo darle la enhorabuena por este reconocimiento a su labor, doblemente comparable a la de la tirita puesta en un dedo herido:

    Por un lado, porque su actividad tiene un evidente efecto benéfico al aplicarse allí donde hay sufrimiento, sea de cuerpo o de alma.

    Por otro, porque es “cura digital”.

    (…)

    Ejem… ya lo sé, el chiste es malísimo… :-p

    Un saludo.

  7. jose dijo:

    BENDITO SEAS OH SACERDOTE DE CRISTO QUE SOLO TU Y NADIE MAS PUEDE HACER QUE CON TUS PALABRAS BAJE EL TODOPODEROSO SE NOS DE EN ALIMENTO DIVINO TIEMBLEN LAS MANOS DEL SACERDOTE EN LA CONSAGRACION ……………..OS RECOMIENDO LA PAGINA……..laobradelaiglesia…………………….PAZ Y BIEN

  8. Los medios masivos presentan, además, como súmmun de felicidad, el tener cosas, el ser exitoso, aunque no virtuoso. Propone disfrutar de la vida, pero sin responsabilidad. Por otro lado las mafias de la droga y la pornografía así como los grandes emporios de la diversión, han abierto las puertas a todo tipo de posibilidades de placeres sin pensar en el daño que hacen.

  9. Carmen dijo:

    every time i come here i am not disappointed. nice post.http://www.kitsucesso.com

  10. dieta dijo:

    Resultado de todo es que la responsabilidad moral sólo se puede definir y valorar en el marco de relación entre conciencia y estructura, individuo y sociedad. Ello implica, por un lado, atención a la reducción de la responsabilidad individual, allí donde estén en juego fenómenos que trasciendan la simple voluntad de los sujetos o limiten y reduzcan el espacio de intervención; pero implica también, por otro, exaltación y ampliación de la misma responsabilidad, puesto que ésta no debe confrontarse únicamente con los efectos sociales de las propias opciones y los propios comportamientos, sino que debe hacerse también cargo en serio del cambio de las estructuras que ejerzan un peso negativo en la historia de las personas. La responsabilidad moral adquiere, pues, cada vez más las connotaciones de una responsabilidad política y está llamada a desarrollarse en la perspectiva de un compromiso dirigido a la liberación total de lo humano; en otras palabras, a crear las condiciones para un ejercicio efectivo de la libertad de cada persona y de todas las personas.

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