Dos axiomas y un corolario (o eso de “estar con los pobres”)

Nota previa: Servidor no sabe escribir en serio. El fondo de lo que digo suele ser muy serio, pero en las formas si no meto un poco de ironía, no me sale. Disculpen su alguna vez me paso un poco, agradeceré me lo hagan notar, y si alguien se siente ofendido corregiré inmediatamente.

¿Cuántas veces no hemos escuchado, proveniente de los ámbitos más diversos estas dos frases: “Jesucristo era pobre”, “Jesucristo estaba con los pobres”? Catequesis, homilías, conferencias, escritos sesudos, folletitos. Son de esas cosas que a base de repetirse nadie osaría poner en duda. Esto es así y punto. Se sabe. No hace falta demostrar nada. Pues bien, esto es lo que se llama un axioma, que según el diccionario de la lengua española es “Proposición clara y evidente que no necesita demostración”. Y pobre del que ose llevar la contraria: será arrojado a los brazos de la nueva inquisición que le condenará a ser contado entre los intransigentes, cavernícolas, papistas, amantes del dinero y defraudadores de hacienda.

De estos dos axiomas se desprende un corolario (proposición que no necesita comprobarse, sino que se deduce fácilmente de lo demostrado antes): hay que estar con los pobres, y el que no admite que Jesús era pobre y estaba con los pobres, es que sólo le importan los ricos.

Pues señores: me entrego libremente a la nueva inquisición y asumo con dignidad el hecho de ser contado desde este mismo momento entre los cavernícolas y apegados a la riqueza. Qué le vamos a hacer. Pero es que servidor no acepta los dos axiomas y en consecuencia se ríe del corolario.

Vamos por partes:

Axioma A. “Jesucristo era pobre”. Lo niego en su aspecto material. José era un artesano, es decir, un constructor básico que hacía un poco de albañil, carpintero. Y parece que con bastante trabajo. Séforis asumía toda la mano de obra del su entorno. La sagrada familia sería una familia de trabajadores normales, no pobres. Tampoco era propia del pobre una túnica sin costuras, tan preciada que en la hora de la crucifixión prefieren “echarla a suertes”. La pobreza de Jesús es teológica: “siendo rico se hizo pobre por nosotros”, “no hizo alarde de su categoría de Dios, sino que se rebajó de su rango pasando por uno de tantos… hasta la muerte en cruz”.

Axioma B. “Jesucristo estaba con los pobres”. Pues también lo niego. Estaba con todos, y para nada despreciaba a los ricos. De hecho, sus apóstoles eran gente acomodada, tanto que algunos tenían barca propia y el mismo Mateo era un cobrador de impuestos con su buen sueldo. Pedro, primer papa, para nada era un menesteroso. Más aún, Jesús es acusado de ser comilón y borracho, y sus grandes amigos, Lázaro y sus hermanas, eran gente rica. Jesús se juntaba con ricos y pobres con un mismo objetivo: ayudarles a salir de su postración y sobre todo anunciarles el Reino y llamar a la conversión. Interesante el encuentro con la adúltera: todos recuerdan “yo tampoco te condeno” pero se omite tendenciosamente “en adelante no peques más”. Está con todos, ricos y pobres, animando a la fe y a la conversión, que no ha venido para otra cosa.

Evidentemente, si me cargo los axiomas ¿dónde queda el corolario? En cuanto llevas la contra a una teología manipulada y floja que no tiene más argumento que eso de estar con los pobres, sin que se explique demasiado bien en qué consiste, te acusan de estar con los ricos y de buscar honores y prebendas en la iglesia. Hombre por Dios, no seamos tan simples.

Servidor ya ven que no se traga eso de que Jesús era económicamente pobre y que estaba siempre al lado de los pobres. Sacar de ahí la consecuencia de que los pobres no me importan es tratar de hacer encaje de bolillos con los amarres del Queen Mary.

A los hechos me remito. Y permitan que les cuente cosas de la parroquia de un servidor.
En la parroquia funciona Caritas. Y muy bien por cierto
: un centro de orientación e información para el empleo que en dos años ha recibido a más de cuatrocientas personas y ha conseguido colocar aproximadamente a un 20 %; un centro de mayores que abre sus puertas dos días por semana para ocio y formación; un programa de apoyo a jóvenes embarazadas para prevenir abortos; y un banco de alimentos que en el último año ha repartido más de seis toneladas a familias necesitadas del entorno. Cuarenta voluntarios lo hacen posible.

Por eso les digo que sacar en conclusión que o te pasas el día con la cantinela de Jesús estaba con los pobres o es que estás con los ricos no se sostiene. A las pruebas me remito.

Una sugerencia final. No den nada por sabido. No acepten cualquier axioma. Siempre es bueno preguntar ¿y por qué? y decir: me lo demuestre.

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5 respuestas a Dos axiomas y un corolario (o eso de “estar con los pobres”)

  1. maribelad87 dijo:

    Tienes toda la razón. Además de los amigos que ya citaste estaban José de Arimatea, Nicodemo, Zaqueo….Considerar la pobreza solo como carencia de medios económicos es considerar al ser humano solo materia. Hay muchos pobres con dinero en abundancia pero carentes de muchas de las cualidades humanas. La pobreza de saber que todo lo que tenemos es dado por Dios y la sabiduría de no enterrarlo nos lleva a Él.
    Feliz día del Señor.
    Maribel

  2. Porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia y paz y gozo en el Espíritu Santo. Romanos 14:17. Me alegra que un cura tan intrépido, hable de esta forma. Cuando lo digo yo me dicen lo mismo que a él. Soy un fascista, ¡que le vamos a hacer!

    Eso solo lo dicen los ateos y adláteres, que hipócritamente invocan eso de la borriquilla y la moneda que tuvo que pedir para mostrar lo del César.

    Esto es algo que llueve sobre mojado. No cesarán de dar la lata con estas cosas, pero ellos no se mojan un pelo.

    Me alegro de que se digan estas cosas por personas doctas.

  3. José Ronaldo dijo:

    Muy bien…ya lo decía el Vaticano II (asunto que ha sido reforzada posteriormente en las distintas conferencias episcopales celebradas en América Latina: Medellín, Puebla, Santo Domingo, Aparecida): LA OPCION PREFERENCIAL POR LOS POBRES. Preferencial, que no exclusiva.
    El asunto es que por acá, no sólo abundan los pobres (son la gran mayoría), sino peor aún: los oprimidos. Pobres y oprimidos, dos ingredientes perfectos para preparar la sopa de ciertas propuestas teológicas. La pobreza y la opresión como “locus teológico”.
    No creo que sea cosa de descalificar estas propuestas, como tampoco de dogmatizarlas.
    El problema es que en estos lares se le espeta a la Iglesia su tradicional práctica y labor asistencialista, y se le insta a apoyar y facilitar acciones reivindicativas; superar su actitud de
    “atender” problemas puntuales de pobreza y opresión, y animarse y comprometerse a “trabajar en las causas” de tales problemas. Obviamente, estas causas son eminentemente estructurales.
    Y sí, desde América Latina la Iglesia de Europa parece estar en “otra frecuencia”. Y esto, atenta gravemente con nuestra muy pregonada “unidad universal”.
    Ojalá esta formulaciones teológicas de América Latina resulten a final de cuentas siendo un puente entre “nuestras iglesias”, y no “un muro de separación” como lastimosamente parece que ha sucedido.

  4. Blanca dijo:

    Saludos Jorge,
    ►En cuanto llevas la contra a una teología manipulada y floja que no tiene más argumento que eso de estar con los pobres, sin que se explique demasiado bien en qué consiste, te acusan de estar con los ricos y de buscar honores y prebendas en la iglesia. Hombre por Dios, no seamos tan simples.◄…
    Un abrazo
    http://www.isladesentimientos.es/

  5. Ana azul dijo:

    Entendemos lo que queremos entender y asumimos lo que queremos asumir…
    Ana

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