Glosas -no emilianenses- con estrambote al mensaje final del congreso de teología

Reconozco que tengo mi punto de masoca. Por eso me he tomado mi tiempo para leer, releer, vuelta a releer y meditar el mensaje final del congreso de teología de la asociación Juan XXIII.

Pues aquí está el mensaje, al que no me resisto a hacer algunas glosas que coloco en negrita para que se distinga bien lo que es el mensaje (letra normal) y los comentarios de servidor, en negrita.

Del 6 al 9 de septiembre de 2012 nos hemos reunido en Madrid cristianos y cristianas (y jóvenes y jóvenas, y ancianos y ancianas) y de las diferentes tradiciones eclesiales (me temo que todas son la misma) y de todos los continentes (¿quién era el australiano o vecino?) para reflexionar sobre Cristianismo, mercado y movimientos sociales, intercambiar experiencias y buscar alternativas. Queremos compartir el siguiente mensaje:

1 El mercado-centrismo es la institución suprema del neoliberalismo que convierte a los seres humanos en mercancía y en piezas subalternas del sistema, identifica la justicia con el cumplimiento de la legalidad (a ver si la justicia va a ser ahora ciscarse en la legalidad y hacer lo que me venga en gana por el artículo 33), dictada por el mercado (no, dictada por los parlamentos), y reduce los derechos humanos al derecho de propiedad. El mercado genera situaciones de muerte para millones de seres humanos y para la naturaleza (puede ser, pero si quitamos la libertad de mercado nos vamos a la planificación comunista o nos dedicamos al trueque, que dan un resultado bastante peor).

2. Vemos con especial preocupación y nos provocan indignación las consecuencias de la crisis, provocada por los poderes financieros (y por los sindicatos, y por los partidos), que castiga injustamente a los sectores más vulnerables de la sociedad en todo el mundo, y de manera especial en algunos países de Europa como Grecia, Portugal y España, donde se está produciendo un espectacular incremento de la pobreza en una sociedad con recursos suficientes para satisfacer las necesidades de la población.

3. En medio de esta situación valoramos positivamente los gestos de solidaridad de algunos miembros del clero y de la jerarquía eclesiástica (menos mal, una cosa buena), pero expresamos nuestro malestar e indignación ante el silencio de la Conferencia Episcopal Española, tan locuaz en otras ocasiones y ante otras cuestiones (se les ha olvidado citar expresamente las maldades de Rouco). La sociedad percibe dicho silencio como escándalo y complicidad con quienes han provocado la crisis. Nosotros lo consideramos insensibilidad ante la injusticia, alejamiento del mensaje liberador del Evangelio y falta de compasión con las víctimas. Creemos que tal actitud se debe a la cómoda instalación de la Iglesia institucional en una situación de privilegio. Lo que contrasta con los recortes en todos los terrenos (Todo esto es más viejo que los yacimientos de Atapuerca).

4. Nosotros mismos, los participantes en este Congreso, no estamos exentos de contradicciones e incoherencias entre nuestro modo de pensar alternativo y nuestra forma de vivir acomodaticia, nuestra actitud crítica y nuestra práctica conformista; la crítica al consumo y nuestro consumismo; la opción por los pobres y nuestra falta de testimonio de pobreza. (Menos mal, aquí pecadores todos, creía que sólo pecaban Rouco, el opus y los kikos).

5. La respuesta a la crisis requiere un nuevo paradigma que se traduzca en transformaciones estructurales, revolución de la subjetividad y de las conciencias, (aquí me he perdido, lo del paradigma y la revolución de la subjetividad y de la conciencia me ha llegado al alma) de los hábitos de vida y de las relaciones personales, bajo la guía y la prioridad de los valores éticos, presentes en todas las tradiciones religiosas, morales y espirituales, si bien con frecuencia incumplidos (es decir, que nos llamamos cristianos pero en definitiva qué más da cualquier religión o sistema ético). Entre ellos cabe destacar: la dignidad humana frente al trato inhumano que reciben millones de seres humanos; el respeto a la vida, contra la violencia en sus diversas formas; la justicia global; la verdad, la honradez y la igualdad de género (Estas cosas dichas con el apoyo de “católicas por el derecho a decidir” ya sabemos lo que significan).

6. Reconocemos la importancia de los movimientos sociales (¿qué movimientos sociales?), que constituyen mediaciones necesarias para transformar la realidad; son alternativa al pensamiento único y a la globalización neoliberal (anda que no es viejo de nuevo este lenguaje); recuperan valores que parecían en vías de extinción (¿cuáles?) y se rebelan contra una realidad caracterizada por la explotación, la dominación y la tendencia a reducir la razón a mero cálculo. (mande?)

Especial significación ha reconocido el Congreso al feminismo como teoría de la emancipación y de la igualdad no clónica entre hombres y mujeres; práctica de la sororidad internacional y defensa de las reivindicaciones de las mujeres, que, con frecuencia, se ven relegadas en nombre de “intereses generales superiores”, incluso en los propios movimientos sociales (Insisto en lo de antes: el feminismo según “católicas por el derecho a decidir es que mi cuerpo es mío, que hago con él lo que quiero y aborto libre y gratuito)

8. No podemos instalarnos en el pesimismo y el fatalismo históricos. Existen alternativas. Por eso apoyamos y hacemos nuestras las iniciativas siguientes para salir de la crisis: creación de una asamblea constituyente (se acabaron el estado de derecho, la constitución, la democracia, una asamblea constituyente, ¿constituida por quién?) desobediencia civil (anarquía), banca ética, tasa Tobin, reparto del trabajo, universalización de los servicios sociales, reconocimiento de la ciudadanía a todos los residentes en nuestro territorio, pactos de ayuda mutua sin subordinación, soberanía alimentaria, cambio en los modelos de producción, etc. (Y los sueños sueños son…)

9. Como cristianas y cristianos nos comprometemos a:

. Recuperar la herencia de Jesús, que se caracteriza por la opción por los excluidos y marginados (no es cierto, ya está bien de soltar la frasecita de siempre), la compasión como principio de actuación y la afirmación de la autoridad de los que sufren (¿y esto exactamente qué es?)
. Seguir el espíritu y la práctica de Jesús, que consiste en humanizar el mundo comenzando por los últimos, luchar contra el olvido de las víctimas y ponernos de su lado (¿quiero entender que se refiere esto a ponerse del lado de las víctimas del terrorismo, por ejemplo?).
. Afirmar la incompatibilidad entre Dios y el Dinero y luchar contra el Imperio del Dinero (me interesaría saber exactamente cómo)
. Practicar la resistencia al sistema desde la no violencia activa (idem)
. Participar activamente en los movimientos sociales, los antiguos y los nuevos, y de manera especial en los diferentes Foros Sociales, que trabajan por “Otro Mundo Posible”, y en el movimiento de los Indignados, en cuyo horizonte se sitúa Jesús de Nazaret, Indignado con las autoridades religiosas, el patriarcado y los poderes políticos y económicos de su tiempo. (Menos mal que en algo son claritos: con los indignados, con los que andan gritando que menos crucifijos y más trabajo fijo, con los que intentaron machacar la JMJ lo que pudieron…)

En el congreso estuvieron presentes muchos religiosos (y religiosas, que nadie se ofenda). Teniendo en cuenta especialmente en ellos su voto de pobreza, echo en falta su compromiso de renunciar al patrimonio inmobiliario que poseen y que está infrautilizado para que puedan vivir esos inmigrantes sin papeles o la gente que se ha quedado en la calle por desahucio. Pero en fin, no me hagan caso, que uno es un tanto tiquismiquis.

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10 respuestas a Glosas -no emilianenses- con estrambote al mensaje final del congreso de teología

  1. Fernando dijo:

    Paz y Bien.
    El Año pasado, picado por la curiosidad, y bajo el lema “Los Fundamentalismos”, me fui (masocamente como tú), a la sede de Comisiones Obreras, vestido de cura y con mi cruz (quizá por provocar un poco, o por ser un loco) y ante la “atenta” mirada de muchos de los presentes, entre los que me encontré a no pocos conocidos curas (incluso ví a mi amigo, el de la Liturgia express de aquella famosa Semana Santa). Nadie me preguntó nada, pero me miraban… Fue muy curioso, porqué pensaba que sólo irían laicos, laicas, ancianos,, ancianas y miembros y miembras de aquella Asociación… Había multitud de religiosas, sin hábito claro está, con sus camisolas de colores y sus cruces al pecho. No creía yo que se liaran en tanto entramado.
    Alguien me preguntó si participaría de la Celebración Eucarística, les dije que no era Romano y me dijeron que ellos tampoco, entre risas, que eso no importaba… Me fui a mitad de la acción teatral, llamada Celebración de la Eucaristía, totalmente distorsionada de la verdadera y única instituida por Jesucristo y que perdura por los siglos de los siglos.
    Mi conclusión de tales jornadas. Curas, monjas, religiosos, religiosas, laicos y laicas contestatarios y disconformes con sus compromisos emitidos un día, felizmente, con la Iglesia. En definitiva, gente no católica romana. De cualquier otra denominación cristiana, disfrazados y amparados en la Iglesia Católica Romana. Amargados y arrepentidos de su vida, habiendo perdido el sentido de sus votos religiosos, de sus promesas sacerdotales, sin ganas de decir: “me marcho que aquí no pinto nada”, etc…
    Promotores de la maldad contras todo signo religioso cristiano, porque lo musulmán está muy bien…

    Fernando, el hereje feliz.

    • carolgar dijo:

      No soy clérigo ni ” clériga” , pero como feligrés-a y teniendo ojos para leer lo que esta ocurriendo en nuestra Santa madre Iglesia,( o parte de ella) estoy TOTALMENTE de acuerdo con su comentario.Sí, es verdad ,que parece ud un poquito masoca ( jajaja) por acudir a ese circo, pero creo que , como curiosidad y para constatar la bobería de algunos eclesiásticos que han perdido el norte de su vocación, pero que cobardemente no se atreven a respetarse asi mismos y renunciar a lo que parecen ya no creer, pienso que hizo ud bien asistiendo a la comedia.Lo bueno de todo esto es que segun dicen , la mayoria ya andan por la tercera o cuarta edad y , el tiempo , que todo lo pone en su sitio, acabará por disolverlos como azucarillo en agua…. eso sí, mientras tanto, ¡ son patéticos ! Un saludo

    • José Ronaldo dijo:

      ¿Cómo debo entender su frase “no soy romano”? es usted sacerdote de la – para mí digna de respeto – FSSP X?

  2. ¿Voto? ¿Que voto? ¡Amos anda!
    Yo a lo mío, y a ser y figurar en los periódicos y teles.
    ¡Sigan al Maestro y ya está todo arreglado por su parte!
    Que es lo que prometieron y dicen profesar.
    Lo que hagan los paganos y acólitos es cosa de ellos y de Dios.
    ¿Y esto es el catolicismo y la fidelidad?

  3. Desdeño las romanzas
    de los tenores huecos
    y el coro de los grillos
    que cantan a la luna
    a distinguir me paro
    las voces de los ecos
    y solamente escucho
    de entre las voces UNA.
    D. A. Machado.

    Disculpen mis lapsus. Es que ya soy viejito.

  4. Es curioso como les gusta Juan XXIII y como han heredado la manera oscura de disfrazar las palabras para que cada uno entienda lo que más le guste…justo como con el Concilio Vaticano II.

    Si, ya se que me vais a decir que el Concilio fue un hito de luz en la historia de la Iglesia y que todo está muy bien explicado en las encíclicas. Lo que no me queda claro es porque salieron en masa de la Iglesia tantos sacerdotes después de él y tantísima gente lo malinterpetó. Además tampoco explica porque después de este Concilio se produjera el invierno más terrible para el catolicismo.

    De esos lodos, tenemos estos barros

    Creo que la Iglesia necesita con urgencia un Concilio Vaticano III para aclarar todos los equívocos y poner los puntos sobre la íes, e intentar arreglar tanto destrozo como se ha producido (si es que se puede arreglar)

  5. Carmen López dijo:

    Me identifico un montón con tus comentarios, Jorge. Como se les nota de que pie cojean ¿no? Me huelen a rancio por todos lados. ¿Como puede alguien moverse por todas esas cosas tan superadas?
    Un abrazo

  6. José Ronaldo dijo:

    Investigué algo sobre la susodicha asociación; hay gente interesante y preparada. No me queda claro si tal asociación reúne a teólogos cristianos – así en general – o a teólogos católicos; así también, si congrega a teólogos laicos seglares.
    El que se orienten por las formulaciones de la teología de la liberación no necesariamente me hace rechazar sus propuestas, pero: ¿el sustentar ideas sobre tal escuela teológica es sinónimo de confrontación/pleito con el magisterio oficial de la Iglesia? Porque si este es el talante de tal asociación, mi postura ante la misma y cualquiera de sus pronunciamientos, me hacen ponerme en guardia.
    Creo firmemente que – aunque la correcta elección de un papa es cuestión de votos del colegio cardenalicio (seres humanos), el Espíritu Santo alienta y orienta las desiciones de cada votante.
    Supongo entonces que pedirle a los miembros de tal entidad teológica que “oren por el papa, los obispos y los sacerdotes” (nuestros pastores), es casi una ofensa para ellos. Si esto es así…que tristeza y pena me dan estos hermanos. Oremos por ellos.

  7. Ana azul dijo:

    Pues eso, tú lo has dicho todo. Saludos
    Ana

  8. Les recomiendo que busquen en YouTube un video que se llama El Tercer Secreto de Fátima que fue creado por vaticanocatolico.com. Además explican qué le ha ocurrido a la Iglesia católica después del Vaticano II, cómo estamos viviendo la Gran Apostasía profetizada en la Sagrada Escritura y en las profecías católicas. El link del video es el siguiente: El Tercer Secreto de Fátima y el Fin del Mundo

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