Nosotros esa circular no la hemos recibido

Mesa de negociación del convenio en una gran empresa. En un momento de la reunión, uno de los altos cargos de la misma dice: “tranquilos, que de aquí saldrá un convenio como Dios manda”. Me contaba que uno de los representantes de Comisiones Obreras se le tiró prácticamente al cuello: “nosotros esa circular no la hemos recibido”. Para continuar: “no sé por qué hay que nombrar a Dios aquí”.

Dios está ausente de la vida pública. No sólo está ausente, sino que nombrarlo casi casi es de mal gusto. Cualquier día descubriremos, como en los tiempos recios de la guerra civil, que decir “adiós” es señal de carcundia y ofensa al prójimo y pasaremos al siempre neutro y sobre todo revolucionario “salud”.

No existe Dios. Ni como parte de una frase hecha. Vergüenza colectiva. El político creyente calla, esconde, omite, oculta su condición de tal, no sea que alguien se ofenda. A Dios ni se le nombra. Una vez lo hizo Carrillo que en el congreso soltó un “si Dios quiere”. Pero a Carrillo hasta eso se le perdona. Fue una simple gracia. Pero es significativo.

De Dios no se puede hablar. A Dios, ni citarle. Ni siquiera una frase hecha: “como Dios manda” porque provoca una reacción inmediata: “esa circular no la hemos recibido”. Y nuestros políticos, muy preocupados por asegurarse el voto, y no molestar a nadie, evitan citar a Dios, no digamos hablar de Dios, y si lo hacen es dentro de esa indefinición del respeto a todos que uno nunca sabe exactamente qué quiere decir.

Y si de Dios no se habla, de la Iglesia menos aún. Si acaso se cita a Caritas, los acuerdos Iglesia – estado… pero siempre por lo bajinis para no molestar.

Quizá por eso me sorprendió ayer escuchar al candidato a presidente de la comunidad de Madrid, Ignacio González, en su discurso de investidura, pedir directamente que Dios le ayude en su tarea. Lo escuché en la tele y no he conseguido el texto del discurso. Pero sí, asombroso.

Sé de Ignacio González lo que cuenta la prensa, diferente según la que se lea. No sé si es católico practicante, parroquiano común o cristiano con apellido. Pero me ha sorprendido muy agradablemente que no haya tenido reparo en pedir directamente la ayuda de Dios.

Pues que cunda el ejemplo.

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9 respuestas a Nosotros esa circular no la hemos recibido

  1. Ana azul dijo:

    No sé porqué los progres asocian a Dios con la derecha, y la verdad, ¡que tendrá que ver la política con creer en Dios! Quieren ser tan políticamente correctos que se vuelven incorrectos y no pasan una a nadie que no piense como ellos, y mucho menos si nombras a Dios como tú dices. ¡Me da tanta pena!
    Besos
    Ana

  2. Alvaro dijo:

    Concretamente, Ignacio González dijo: “Le pido a Dios que me ayude y me ilumine por el bien de todos”. Recemos porque sea una frase sincera (desde luego, valiente sí es) porque, si es así, estaremos ante un BUEN gobernante.

    Lamentablemente, tampoco yo he encontrado el texto completo del discurso, aunque sí recopilaciones de las frases más destacadas. Y, curiosamente (es un decir), ésta en la que cita a Dios no está destacada, según ABC/EFE:
    http://www.abc.es/agencias/noticia.asp?noticia=1257632

    Por otra parte, me ha hecho vd recordar el clásico chiste de la reunión de comunistas a la que uno llega tarde:
    – (al entrar) Buenas tardes nos dé Dios.
    – ¡Camarada! ¿Es que no sabe que Dios no existe? Salga inmediatamente de la sala y, cuando vuelva a entrar, ¡¡salude como Dios manda!!

    Un saludo.

  3. JoseAntoniO dijo:

    Parece que hay una especie de tabú de ciertos vocablos, como adulterio – sobre todo, en los divorciados “vueltos a casar” , masturbación – parece que no existe… -, vicio – será que cada vez hay menos…. -, pureza – se referirán al grado de pureza del oro, ¿qué será eso? -, virginidad – será esa cosa de los fanáticos religiosos – , Dios – uy, lo que ha dicho¡¡ – , mentira – se dice que es incierto, como si fuera una simple cuestión gramatical, para no hacer recordar la carga de profundidad que es un engaño vil -, prostituta y otras denominaciones más castizas, fornicación – que es lo corriente de los novios o parejas, no nos engañemos -, y algunas imprecisiones como decir novio cuando se debería decir amante, relación sentimental, cuando se debería decir que tenían relaciones sexuales.
    Es verdad que hay como una “presión” mediático-sociológica para “controlar” el lenguaje. No sé si será algo organizado o será una simple “vergüenza” implícita para no llamar a las cosas por su nombre. Lo dicho, parece que si todo el mundo habla de divorciados vueltos a casar o “singles” ya no se habla de adulterio ni de perjurio.
    Total, “nà”.
    Saludos.

    • Alvaro dijo:

      Dice vd que “hay como una “presión” mediático-sociológica para “controlar” el lenguaje”, pero que no sabe “si será algo organizado o será una simple “vergüenza” implícita para no llamar a las cosas por su nombre”.

      Tenga por seguro que es organizado, por mucho que la aceptación masiva de esas directrices se haga por buenismo mal entendido, por vergüenza o por lo que cada borrego elija pretextar. El procedimiento lo detalló a la perfección Orwell en su obra “1984”.

      Que está todo dirigido queda demostrado en cuanto alguien se sale del guión, como por ejemplo sucedió en una de las primeras intervenciones de Ana Mato al frente de Sanidad. Como Mato osó llamar “violencia en el entorno familiar” a un crimen doméstico, recibió un toque de atención por parte de la Pajín: “las palabras no son neutras”, dijo ésta, remarcando que “violencia de género” era la forma obligada por la tiránica dictadura de las mentiras políticamente correctas (obviamente no lo dijo con estas palabras, ya que tiene prohibido llamar a las cosas por su nombre):

      http://www.europapress.es/epsocial/politica-social/noticia-pajin-avisa-mato-palabras-no-son-neutras-violencia-genero-definicion-comunmente-aceptada-20111227115457.html

      Naturalmente, Ana Mato disimuló, se disculpó y acató, que para eso las dictaduras son lo que son.

      Un saludo.

  4. maribelad87 dijo:

    Así anda el país, dejando a Dios fuera todo anda mal. A ver si cunde el ejemplo y se pide más ayuda a Dios.
    Maribel

  5. Blanca dijo:

    Saludos, Jorge!!
    «…Pues que cunda el ejemplo…»…
    A nosotros, nadie nos va a mandar callar…¡¡Qué Dios te bendiga!!.
    Un abrazo
    http://www.isladesentimientos.es/

  6. Alvaro dijo:

    Dos cosas, una previsible y otra agradablemente inesperada:

    La previsible, que Tomás Gómez, socialista y anticlerical de pro, se ha lanzado a la yugular de Ignacio González por atentar contra el dogma laicista y salirse del redil que la intolerancia antitea ha establecido, tachando de “integristas” cualesquiera instituciones religiosas que puedan recibir un sólo euro de la administración madrileña (y no hablo de subvenciones sino de conciertos educativos que ahorran al erario millones de euros cada año), aparte de la consabida soflama sobre el IBI.

    La agradablemente inesperada, que a Ignacio González le ha faltado tiempo para responder que se siente orgulloso de esa fe que el socialista tanto odia y tan poco respeta. Tras eso, creo que patinó un poco al decir que había muchos socialistas que compartían esa misma fe, ya que es bastante difícil (por no decir imposible) ser verdaderamente católico y socialista a un tiempo (otra cosa es no ser verdadero en alguna de ellas, o en ambas, que así se compatibiliza cualquier cosa). Finalmente, remató agregando que la exención del IBI se estableció en un concordato firmado por el PSOE, y que era algo que le parecía bien.

    En fin, parece que tenemos en Madrid a alguien bastante prometedor para gobernar bien (no sólo “con principios” -que de eso también tenían Hitler y Stalin- sino “con BUENOS principios”, y orgulloso de ello), situado frente a la clásica oposición instalada en el odio irracional (es decir, socialista).

    Un saludo.

  7. Dicen que salen, cuando lo que hacen es entrar.
    Este mundo es una casa de trato
    Vergüenza me da, de ver lo que veo por todos sitios
    Y yo soy de lo más tolerante y comprensivo
    Entiendo las endorfinas y hormonas; lo que no entiendo es la bajeza moral que impera.
    Ya no hablo de Iglesia, ni de curas, ni del Papa, al que casi nadie obedece.
    Hablo en nombre de la decencia y del honor
    Y como el tema va de hablar en plata, yo me atrevo a hacerlo así
    Los que seguimos trabajosamente, y con más fracasos de la cuenta, confiamos en la misericordia de Dios.
    Antes hace años se hablaba de Dios y del Cristo.
    Luego se podía hablar de Dios, pero cuidando mucho de no hablar de Jesús
    Ahora no se puede hablar de Dios
    Y por último, seremos fieles adoradores del mundo y de su patrón el diablo.
    Hacen falta gente orante, y gente sobria que sepa compartir
    El Evangelio es eterno, Dios también.
    Y dirán que Dios es muy riguroso, siendo justo, al igual que misericordioso.
    Creo en Dios y en Jesús
    ¡Y punto!

  8. Alvaro dijo:

    Hoy, como siempre, el cristianismo (por estas tierras sobre todo el católico) sufre de nuevo persecución. Afortunadamente, en esta época y por estos lares no es sanguinaria (en otra época -frentepopulista- lo ha sido, y en otros lares -países islámicos y regímenes comunistas- lo es) sino soterrada, callada, convirtiendo la Fe católica en una especie de tabú del que apenas se puede hablar en público sin recibir protestas y reprobaciones (“es que pertenece al ámbito de lo privado”, alegan los dictadorzuelos).

    Lo triste es que, precisamente por ser una persecución silenciosa, mucha gente no la percibe. Por ejemplo, al comentar hoy mismo la reacción de Tomás Gómez, un conocido negaba que hubiera ninguna persecución, alegando que “siempre hay cuatro extremistas que para nada son representativos” y afirmando que “la inmensa mayoría en España es católica”, incluso muchos socialistas.

    Naturalmente, al sacar a colación los numerosos actos de agresión, vejación e intolerancia, a veces llegando al atentado (como en los intentos de incendiar iglesias), resulta que siempre eran los mismos cuatro gatos (por ejemplo, los “cuatro gatos” que hubieran linchado a los jóvenes de las JMJ si no hubiese habido policías interpuestos) o los ubicuos “perturbados” (hay que ver cuántos perturbados proliferan ¿verdad? ¡Y resulta que todos los perturbados salen anticatólicos, ya es mala pata! ¿Por qué será que nunca aparece un “perturbado” antiislamista o antisocialista?).

    Por lo visto, para esta persona, las iglesias de las ciudades no amanecen con pintadas amenazantes o vejatorias, las capillas de las universidades no sufren vandalismo sacrílego, los sacerdotes no sufren presión para quitarse las sotanas, los fieles no se ven obligados a evitar llevar signos externos de su fe, los que ejercen cargo público no son defenestrados a nada que sinceramente se declaren públicamente católicos (vamos, que no me refiero a los personajes que se hacen los católicos sin serlo, como José Bono, masón de pro).

    Curiosamente, nada de eso que vemos con los propios ojos, existe.

    Le he propuesto una cosa muy sencilla: que vaya a un bar cualquiera más o menos concurrido y que empiece a hacer ostensibles comentarios elogiosos del Papa, de la Iglesia y de los católicos en general, a ver cuánto tardan en contestarle cualquier burrada o en hacerle callar.

    No creo que se atreva a hacer la prueba, a pesar de que supuestamente no hay nada que temer.

    Triste cárcel ésta, que no es percibida como tal por sus propios prisioneros, aunque sepan perfectamente dónde están sus límites, esos que “no conviene rebasar, si sabes lo que te conviene”.

    Un saludo.

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