Motu proprio sobre el SERVICIO DE LA CARIDAD. Algunos subrayados

Tiene mucho, pero que mucho que leer y pensar el motu proprio de Benedicto XVI dedicado al “Servicio de la caridad” y que acaba de hacerse público hace apenas unos días.

Lo he estado leyendo con tranquilidad y quería dejar aquí algunas cosas que me han parecido de especial relevancia, con los comentarios de un servidor.

1. Destacar la importancia de la caridad en la iglesia, a la misma altura que el anuncio de la Palabra de Dios y la liturgia. ¿No puede pasarnos que la caridad en la práctica se nos quede siempre para el último puesto, para cuando todo ya está cubierto? Abrimos una iglesia: ponemos horarios de misas y rapidito la catequesis de los niños. Y Cáritas… para cuando haya tiempo.

2. Un recuerdo a los obispos de que son los responsables de la caridad, que no es algo que pueden dejar en manos de cualquiera. Tan responsables de la caridad como de la liturgia y la transmisión de la fe.

3. No somos simplemente una organización de beneficencia: «la actuación práctica resulta insuficiente si en ella no se puede percibir el amor por el hombre, un amor que se alimenta en el encuentro con Cristo». Nos alimentamos de Cristo y damos testimonio de Cristo ante la comunidad y ante los pobres.

4. “Además de observar la legislación canónica, las iniciativas colectivas de caridad a las cuales hace referencia el presente Motu Proprio deben seguir en su actividad los principios católicos, y no pueden aceptar compromisos que en cierta medida puedan condicionar la observancia de dichos principios.” Parece de lo más elemental. No podemos hacer caridad fomentando el aborto, defraudando impuestos o mintiendo. Ni podemos colaborar con otras organizaciones de beneficencia que no respeten los principios católicos.

5. En cuanto a los voluntarios, interesante superar por fin eso de la simple “buena voluntad”: “el Obispo diocesano debe velar para que quienes trabajan en la pastoral caritativa de la Iglesia, además de la debida competencia profesional, den ejemplo de vida cristiana y prueba de una formación del corazón que testimonie una fe que actúa por la caridad.” No basta para trabajar en la caridad de la Iglesia eso de que es buena gente. Se necesita gente creyente, de vida cristiana, y formada.

6. Cáritas es el organismo oficial. Y se debe tener en cada parroquia o circunscripción de parroquias.

7. Interesante la llamada a obispos y párrocos para que no nos chupemos el dedo: “deben impedir que a través de las estructuras parroquiales o diocesanas se haga publicidad de iniciativas que, aunque se presenten con finalidades de caridad, propongan opciones o métodos contrarios a las enseñanzas de la Iglesia”. Porque esto nos pasa mucho: nos viene cualquiera para que favorezcamos una campaña, una actividad a favor de… y resulta que luego te enteras de que practican abortos, tienen dinero negro, o han sido acusados de fraude.

8. En cuanto a la financiación de las obras de caridad de la Iglesia nos viene bien recordar que no toda aportación económica es aceptable: siempre hay que rechazar las que vienen de organismos e instituciones “que persiguen fines en contraste con la doctrina de la Iglesia”. No creo que haga falta explicar nada.

9. Y recordar finalmente que sólo la Iglesia, sólo el obispo correspondiente, puede dar a algo el título de ”católico”. Y que igual que lo da, puede quitarlo.

En resumen, después de leer y releer el motu proprio, saco las conclusiones de afirmar la importancia del servicio a la caridad, la responsabilidad de los obispos en el tema, así como la de los párrocos, y eso tan elemental de que el fin –la caridad cristiana- no justifica los medios en métodos y personas.

¿En la práctica? Pues viva Cáritas. Es Iglesia, es eclesial, es eficaz. Y no hace falta que nos compliquemos más la vida.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Solidaridad. Guarda el enlace permanente.

6 respuestas a Motu proprio sobre el SERVICIO DE LA CARIDAD. Algunos subrayados

  1. dolega dijo:

    que viva Cáritas, que es la que siempre está ahí, que ayuda sin mirar coleres, razas, religiones ni nada. Solo necesidades.
    Besazo

  2. Blanca dijo:

    Siempre ha sido la caridad, EL AMOR, la señal y el distintivo del cristiano, Jesús, nos dijo que por eso nos conocerían….”Mirad como se aman”, tendrían que decir de nosotros los que no quieren aceptar que son cristianos pese a estar bautizados.

    En estos tiempos que nos ha tocado vivir desde hace ya unos años, con la durísima crisis que no tiene pinta de terminarse pronto….MUCHOS, en nuestro país están pasando HAMBRE, vecinos nuestros, conocidos, familiares, con serios apuros…. Ahora más que nunca, Caritas está trabajando a tope…y CARITAS somos todos, porque los que no podemos cargar con trabajos, nuestro bolsillo ha de soltar lo más posible. Es el momento de repartir y compartir…
    En mi parroquia, veo como cargan, y “meten horas” gratis, los que trabajan en Caritas porque en Cáritas Diocesana, hay algunos empleados, aunque la mayoría son Religiosas jubiladas de su trabajo profesional.
    Es impresionante las filas que hay para entrar en la Cocina Económica, regentada por las Hijas de la Caridad, y son varios turnos…
    Yo estoy pensando telefonear a los supermercados que no tienen recogida de alimentos para los parados, para pedírselo que lo hagan. La gente está echando al carro de la compra algo para donar y están siendo espléndidos en la medida de las posibilidades. No lo tienen todos los supermercados, pero si dan un número de contacto…Para dar quejas…..
    Aprovecho desde aquí para pedir a los que lo quieran hacer, el telefonear a Supermercados que no recojan alimentos donados por los clientes para que lo hagan.
    PERDÓN POR EXTENDERME TANTO.
    Un abrazo
    http://www.isladesentimientos.es/

  3. JoseAntoniO dijo:

    Sí señor. Cáritas.
    Bueno, no nos olvidemos de Manos Unidas, que el tercer mundo también es nuestro.
    Ni ONU, ni Cruz-Media Luna Roja, Banco de Alimentos….incluso en éste último está Cáritas, no digo que sea malo, pero que esté GARANTIZADO que el dinero no se gastará en abortos o se malgastará en dietas y gastos de representación o administración, o que irá a quien lo necesite, está claro.
    Aquí, Cáritas. Allí, Manos Unidas.
    Y yo insistiría en la Iglesia de los pobres. En la catequesis de primera comunión se enseña algo que parece que hemos olvidado, los CRISTIANOS somos una familia. Cuando somos inmersos en la Santísima Trinidad por el bautismo, nos hacemos hermanos. ¿Y qué hermanos seríamos si nos olvidamos de nuestros hermanos los pobres?
    Algunos acusan a la Iglesia de clericalización. De ser poco participativa, de no ser democrática.
    Siempre podremos mejorar, seguro. Pero no nos podemos olvidar de los pobres. No olvidemos que la teología de la liberación pudo ser una respuesta errónea a esa necesidad de compartir, via marxismo.
    Bueno, entonces hablamos de participar como voluntarios o vía donativos, ¿no? Participar y compartir. Poner negro sobre blanco…..
    Quizás habría que hablar más claro sobre los donativos…el egoísmo y la tacañería.
    Saludos.

  4. Jorge dijo:

    La caridad es esencial en la vida de un cristiano. Yo he estado mucho tiempo alejado de la Iglesia y poco a poco voy encauzando mi vida. Pero aún me queda mucho por recorrer y es muy difícil. He pensado que una buena forma ayudarme a mi mismo es hacer algo por los demás y tengo decidido hacerme voluntario en Cáritas. Ahora, leyendo ésto, me doy cuenta de mi falta de formación. Además, tampoco tengo muy claro si hay algún centro que se encargue de intentar dar esa formación a los voluntarios. Quiero colaborar con Cáritas, pero sabiendo dónde estoy y por qué.
    Un abrazo

  5. carmen dijo:

    Totalmente de acuerdo

  6. Si los cristianos fuéramos más cristianos no habría tanto pobre.
    Mientras, hay que ayudar con lo que se pueda y el que tenga a Caritas, Cruz Roja, Aldeas infantiles, misión Urbana de Madrid, y tantos otros que hacen magnífica labor.
    Cuando votemos, exijamos, y si no nos dan programa aceptable ¡fuera!, y a votar a quien lo haga, sea quien sea. Y si no abstenerse. No vamos a estar siempre a remolque cuando podemos ser la locomotora con los principios que Jesús dio.
    ¿O es que Dios no es buen administrador de sus asuntillos ni sabe lo que hay que hacer?

Los comentarios están cerrados.