Indignado con tantos indignados

Esto va por rachas. ¿Se acuerdan de las movidas del 0,7? Hubo un momento, allá por mediados de los noventa, que si no llevabas una chapita del 0,7 o no participabas en algo de eso eras poco menos que un marciano.

No se ha vuelto a hablar del asunto. Quizá porque entonces nos enteramos de que justo los países más izquierdosos eran los que menos aportaban, pero posiblemente sea una mala suposición de un servidor, así que no me hagan demasiado caso.

Hoy me doy cuenta de que lo está de moda es ser un “indignado social”. Aquí y ahora, o eres un indignado, o te conviertes en explotador y puntal del sistema. Pero es que encima cualquier indignado se convierte en representante del pueblo y lo que él dice lo tenemos que tragar los demás. En Madrid aparecen de cuando en cuando pidiendo cosas tan sencillas y consensuadas como disolución de las cortes y nombramiento de comisión político gestora asamblearia.

Leí el otro día la carta que un llamado grupo de cristianos indignados ha hecho llegar al arzobispo de Pamplona pidiendo cosas tan elementales y sencillas para un arzobispo como exigir a los poderes públicos acabar con la evasión de capitales, repartir trabajo y riqueza, el fin de los desahucios y no sé cuántas cosas más. Lo interesante es que te vas a la carta y la firman ¡31 personas!

Pues servidor ha decidido también escribir su cartita, cartita de un indignado a otros indignados, que aquí cada cual se indigna con lo que le apetece:

Queridos amigos indignados:

Yo también estoy indignado, como tanta gente de este país, aunque quizá no coincidamos demasiado en los motivos.

Nací en pleno franquismo y he conocido perfectamente lo que fue aquella época. He vivido la transición y llevamos ya muchos años en una supuesta democracia.

No fue fácil esto. Más aún, sigue sin ser fácil. Mi idea de democracia, quizá equivocada, es que vivir en democracia no es en absoluto llegar a un estado de cosas en el que cada cual puede hacer lo que le venga en gana, eso es acracia, sino que las leyes que entre todos hacemos y votamos son de estricto cumplimiento para todos y llevan sanción para aquellos que se niegan a acatarlas.

Posiblemente haya leyes que no nos gusten o que nos parezcan hoy injustas. Pero existen formas de cambiarlas: elecciones e iniciativas populares. Lo que no estoy dispuesto es a que se modifiquen las cosas por mis narices. Ni Tejero con sus bigotes, ni ETA con sus armas, ni los indignados gritando ante el Congreso sois nadie para hacerlo.

No, hermanos, no basta decir que estáis indignados. A mí me indigna una Puerta del Sol de Madrid “tomada” durante meses. Me indigna ver acosado el Congreso. Me indigna ver a los llamados “cristianos indignados” sin más plan de anuncio del evangelio que mandar cartas a los medios de comunicación sabiendo que todo lo que sea sacudir a la Iglesia siempre tendrá un recuadro en primer plano.

Indignado yo, que veo cómo unos cuantos quieREn manejar el cotarro al margen de la ley, sin más argumentos que sus gritos y sus narices. Indignado yo, que he sido privado de pasera libremente por la Puerta del Sol, de Madrid durante meses. Indignado yo, y harto muy harto de cartitas a los obispos pidiendo la luna, el sol y las estrellas que en lugar de enviarse al obispo como hermanos, se sacan en los medios simplemente “porque sabemos que es lo que más le fastidia” (sic).

Con la ley en la mano, lo que sea. Con caridad fraterna, lo que sea. Con una vida comprometida, lo que sea.

Pero si vamos “por mis narices” y jugando “a que se fastidie”, no vamos a entendernos.

Así que hoy por hoy, indignado, servidor.

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6 respuestas a Indignado con tantos indignados

  1. Ana azul dijo:

    Firmo tu carta. Ya somos dos
    Ana

  2. JoseAntoniO dijo:

    Son los facciosos de izquierda de bocadillo y bus, los coros y danzas de la progresía, el puño del totalitarismo que golpea en lo que tenga a mano.
    No se puede dialogar con ellos, ni mandarles cartas. Que se manifiesten en paz, y que nos dejen a nosotros vivir en paz. Con eso ya sería bastante.
    Es curioso que para cuatro pelagatos salgan tanto en los medios.
    Pero saben armar jaleo y a la gente nos gusta el morbillo ese de revolver la basura.
    Saludos.

  3. Blanca dijo:

    Saludos, Jorge.
    Firmo tu carta: Ya somos TRES.
    Un abrazo
    http://www.isladesentimientos.es/

  4. Nada que añadir… o mucho
    En España falta mucho que aprender y aprehender
    Pero, bueno
    Dejémoslo así

  5. dolega dijo:

    ¿Y donde dices que hay que firmar? 😀
    Besazo

  6. saravasti dijo:

    Solo diré que discrepo, porque yo esas leyes no las he votado por ningún lado. Estaban así cuando llegué. Estaban así cuando cumplí 18. Y ahora que tengo poquitos más nadie me escucha, porque soy una cría, al fin y al cabo, y vosotros tenéis más años y experiencia en la vida y la opinión de una veinteañera poco importa. No me atrevo a negar en ningún momento que los años sean puntos de experiencia y que el mundo se entiende mejor cuando lo vives y lo conoces, pero quizá, y tal solo quizá, sería bueno que unos y otros nos escuchásemos. El movimiento del 15-M ha sido finalmente tomado por izquierdistas carentes de ideas sólidas y formadas, por lo que muchos de nosotros lo hemos abandonado. No se pueden pedir las cosas porque sí, porque me sale de la punta del pie derecho; cualquier cambio tiene una serie de consecuencias que hay que valorar, pues esto no son los mundos de Yupi. Muchos de nosotros somos conscientes. No se puede liderar un movimiento social con ideas extremistas, no convences a nadie. Ahora bien, ¿no opina usted que las hipotecas deberían quedar saldadas al quedarse el banco la casa? (O quizá con unos cuantos euros más por la depreciación de la vivienda, pero no las condenas a una deuda eterna que hay ahora). ¿No opina usted que hay demasiado chorizo en las altas esferas, que la gestión pública debería ser más transparente? Creo que esos son ideas que nos benefician igual a gente de izquierdas y de derechas, y a apolíticos incluso.
    Por otro lado, y lamentando mi soberbia en este último asunto, creo que me preocupa más mi derecho a la educación y mis derechos laborales que el de cualquier turista a pasear por Sol tranquilamente. También se llena la plaza de gente en épocas navideñas y quienes estamos en contra del absurdo despilfarro de las fechas no nos quejamos aunque nos moleste no poder pasear a gusto.

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