Sobre la misa tradicional

Algunos comentaristas me han venido haciendo, sea en comentarios, sea en correos, tres preguntas en los últimos días sobre la llamada “misa tradicional” a las que quiero respoder ahora.

¿Qué piensa de la misa tradicional?

Pues que “misa tradicional” se compone de un sustantivo: misa, y de un adjetivo: tradicional. Y que mal estaríamos si diésemos más importancia a lo segundo que a lo primero.

La misa es la celebración del sacrificio incruento de Cristo, celebración de la muerte y resurrección del Señor, que se entrega por nosotros. Es la Iglesia quien ha recibido este tesoro de Cristo y de los apóstoles y es la encargada de custodiarlo. Por eso es la misma Iglesia quien marca la liturgia y regula su celebración.

Desde el año 1570 se vino celebrando ininterrumpidamente en latín con el misal de san Pío V hasta la publicación de misal de Pablo VI en 1970. Pues muy bien. Después se autorizó celebrar en distintas lenguas. Pues perfecto. Más tarde se aumentaron las plegarias eucarísticas autorizadas, fantástico.

Hoy se puede celebrar con el misal de Pablo VI, con el de san Pío V, y en otros ritos como pueden ser el mozárabe, el sirio-malabar, el ambrosiano, bizantino o melkita, siempre que se cumplan unas determinadas condiciones que marca la Iglesia.

Lo importante es celebrar la eucaristía tal y como nos lo pide la Iglesia. El rito autorizado por el cual se haga no deja de ser una cuestión menor. Es el adjetivo.

¿Es mejor la misa tradicional? ¿Da mejores frutos?

Toda misa celebrada según lo que pide la Iglesia es igual de buena y santa. En cuanto a los frutos que produce hay que recordar que dependen de dos cosas: del mismo sacramento y de las disposiciones de quien lo recibe. En lo que se refiere al sacramento, todas las misas son lo mismo: el sacrificio incruento de Cristo por nosotros y todas producen los mismos frutos. Otra cosa es con la disposición que vaya cada cual a la celebración, o que unos determinados ritos nos parezca que facilitan mejor la buena disposición de los fieles. Santos hay que se santificaron con la misa de san Pío V, y santos que celebraron prácticamente toda su vida con el misal de Pablo VI, por ejemplo el beato Juan Pablo II.

¿Usted celebra, o celebraría con el misal de San Pío V?

Del misal de San Pío V recuerdo mis años de monaguillo, pero yo sólo he celebrado con el misal de Pablo VI. No tendría problema alguno en celebrar con el misal de San Pío V o por el rito mozárabe si fuera necesario.

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4 respuestas a Sobre la misa tradicional

  1. JoseAntoniO dijo:

    Bueno, esto “roza” el Concilio Vaticano II, y me parece bien que se entienda la Misa y el que quiera la del antiguo misal, la busque así. Yo recomendaría la película El Gran Milagro, que narra la “revelación privada” a Catalina Ribas, que pretende describir lo que no se ve en el Sacramento de la Eucaristía.
    A mí me inquieta, más bien, las interpretaciones que se han querido dar al ecumenismo del citado CVII y su ruptura con la tradicíon eclesial de que “fuera de la Iglesia no hay salvación”, que seré torpe, porque no acabo de entender del todo. No puedo dejar de creer que el Espíritu Santo no actúe, siquiera indirectamente a través de la recta conciencia – de lo que ya hablaba Pedro -, pero en el caso de los bautizados que han puesto interés en olvidar su amistad con Dios, o han renegado abiertamente de´El, me cuesta creer que una situación de pecado – enemistad – con Dios les lleve a otro sitio que al Infierno, aunque Dios les quisiera testar en el último momento la Misericordia, aunque sea para un Purgatorio infinito, o casi. Me cuesta creer que tanta gente vaya al Infierno, y hay revelaciones privadas que hablan de MUCHA gente, no de infiernos vaciós.
    Claro, no se suele hablar mucho del demonio. A lo mejor debería hacerse más. ¿No sería peor que una guerra la tragedia de almas perdidas eternamente para Dios?
    Saludos.

  2. CISMÁTICOS

    La postura de los lefrevristas me parece exagerada y más aun, si se embarrancan en los asuntos litúrgicos.
    Es una gran contradicción hacer hincapié en la liturgia y negar que lo que afirmó un papa ya no se puede mover por otro papa reconocido
    Y más por este actual, en el que brillan tantas virtudes y tan gran unción.
    Cuando se producen barrabasadas en un intento más o menos bien intencionado, todos lo vemos con desagrado
    Los rechazamos por salirse de una solemnidad que debe presidir cualquier acto litúrgico, y más el de la misa que es la liturgia central de la Iglesia Católica.
    Los excesos se cortan, y ya está, pero no se puede llamar a los últimos papas anticristos y masones, y al concilio Vaticano arma del demonio.
    Como el asunto es delicado y fuera de mi capacidad, envío un enlace y creo que bastará.
    Mejor no.

    Un poema para presumir de poeta; se cocinó ayer.
    Está calentito y poco pulido, pero ¡allá va!

    ALABANZA NOSTÁLGICA DE JESÚS
    En mis noches dolientes evoco con nostalgia
    Tu serena apostura y tu perenne gracia
    Al acercarme lleno a mis últimos días
    Recuerdo acongojado tus gracias que eran mías.

    Solamente ya espero de tu fuente del bien,
    Sus aguas limpiadoras, tu palabra también,
    Tus muchas bendiciones que por tu sangre tuve,
    Formando mi carácter, desde tu oculta nube.

    Quise siempre beber de tu pan y tu vino,
    Pues depreciaba parco cualquier otro manjar
    Que no se cocinara en tu divino hogar.

    No quise alimentarme de pan adulterino,
    Antes bien, quise solo hacer de ti un yantar,
    Y en tu divina lumbre poderme calentar.

    Rafael Ángel Marañón

  3. José Ronaldo dijo:

    Buscando respuestas a este tema fue que encontré este blog. El P. Jorge – en su estilo particular y a lo largo de ya casi un año – ha ido respondiendo a mis inquietudes y ubicándome mejor. La entrada de hoy es una especie de colofón a lo tratado anteriormente.
    Como músico, algo que lamento de la “misa actual”, es el relativo descuido con que se aborda precisamente lo referente al canto litúrgico.
    Estimo que los músicos, los sacerdotes y la asamblea tienen su cuota de responsabilidad en tal situación. Me apena pensar que la historia pueda decir más adelante que: “a finales del siglo XX y principios del XXI la Iglesia perdió para siempre ese tesoro artístico musical que conformaba el canto gregoriano y la polifonía en latín”.

  4. Ana azul dijo:

    No sé porque hay que buscarle tres pies al gato, la verdad. La misa tradicional está bien. Besos
    Ana

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