¿Por qué no puedo llevar a la parroquia el fotógrafo que quiero?

La gente en ocasiones se nos queja de que en algunas parroquias sólo permiten hacer fotos a algunos profesionales elegidos por ellos. Suelo decir que no me extraña. Porque cuando te ha tocado sufrir a fotógrafos que no saben estar en una celebración y que te la han liado, sobre todo si se trata de una parroquia de esas de muchas bodas, pues terminas diciendo que no siendo Fulano, Mengano o Perengano, que te niegas.

Les voy a contar tres o cuatro anécdotas que me han pasado con fotógrafos en celebraciones. Y luego me cuentan si es extraño que uno diga: espontáneos, no. Porque claro, yo no tengo demasiadas celebraciones “especiales” y me puedo permitir el lujo de reunirme con cada fotógrafo y aclararle cosas. Pero el compañero que tiene en su parroquia cinco o seis bodas cada fin de semana, no puede. Así que acaba diciendo que si no son estos, nada de nada.

Ahí van las anécdotas.

Una boda en parroquia de Madrid. Estamos en el ofertorio. De repente veo que el fotógrafo sube al presbiterio, se coloca a mi lado en el atar, me da con el codo para que me aparte, y me dice… ¿le importa? Le dije: evidentemente que sí, baje del presbiterio y no vuelva a subir un solo escalón.

Bautizo en el pueblo. La pila bautismal, chiquitita. Imaginen: sacerdote, padres, padrinos y criatura. Y el fotógrafo viendo por dónde conseguía colarse para la foto. Justo cuando voy a empezar a bautizar me dice: ¿le importa apartarse un momento? Le dije: vale, pero entonces se quedan sin bautizo.

Otro bautizo de pueblo. En esta ocasión un señor grabando en video con una cámara enorme, de las de hace tiempo. La pila, como ya he dicho, chiquitita. Y el buen hombre no sabía por dónde meter la cámara para grabar el momento. Ya digo que una cámara enorme. Hasta que consiguió cargarse la cruz procesional que estaba al lado y que decidió aterrizar en la cabeza de un servidor.

Primeras comuniones. Madrid. Acabo la celebración y cuando me dispongo a retirarme hacia la sacristía me llega el fotógrafo u me dice: ¿Le importaría dar la comunión otra vez a dos niños, que no ha salido bien la foto? Ni respondí.

¿Entienden ahora por qué digo no me extraña que en parroquias con muchas celebraciones especiales sólo permitan trabajar a determinados profesionales?

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Celebrar la fe. Guarda el enlace permanente.

9 respuestas a ¿Por qué no puedo llevar a la parroquia el fotógrafo que quiero?

  1. karmenfl dijo:

    De TBO… y de verguenza…

  2. Martina dijo:

    ja,ja,ja que anécdotas más divertidas.(increíbles por cierto)
    La verdad es que algunos piensan que están en la verbena de la Paloma en vez de en una Iglesia.
    En mi antigua parroquia,en Alemania,estaba prohibido que los familiares hacieran fotos.Solo le permitían hacerlas a un profesional conratado para ello,y así había orden.
    Un saludo D.Jorge. Y paciencia!

  3. Ana azul dijo:

    ¿Se les ocurriría en un teatro decirles a los actores que volvieran a actuar porque no lo han visto bien? ¿Se levantarían enmedio de un concierto de música clásica a decirle al director que se retire porque no ven a los músicos? ¿Porque se respetan las normas en otros sitios y en las igledias no? No lo entiendo,
    Ana

  4. Blanca dijo:

    “¿Le importaría dar la comunión otra vez a dos niños, que no ha salido bien la foto? “….De chiste!!!…Sí pasan esas cosas…Sería bueno escribir un anecdotario de lo que pasa en las parroquias…
    Un abrazo
    http://www.isladesentimientos.es/

  5. JoseAntoniO dijo:

    Será que no tienen ni pajolera idea de lo que se está cociendo.
    Fe de los fotógrafos=0
    Respeto de los fotógrafos=0.
    Espero que no haya ciberparroquianos fotógrafos….
    Saludos.

  6. Caton dijo:

    Por desgracia el tomarse la Eucaristía como una fiesta pagana ocurre demasiado a menudo pero, dando opciones de elegir fotógrafo seleccionado por la parroquia, se puede lograr una equilibrio entre una celebración adecuada y el deseo de los familiares de tener un recuerdo.
    El tema de las fotos de los familiares opino que no se debería permitir más cámaras que las del oficial ya que desvían la atención de lo principal, que es la celebración de un sacramento y más si es arropada en la Eucaristía.
    El problema es cuando en alguna parroquia no se deja cambiar el fotógrafo (único) a menos que se abone una “donación” que coincide con la que aporta el fotógrafo oficial, sic.

  7. carolgar dijo:

    De vergüenza !, a veces pienso que estas cosas sólo pasan en un pais tan folklórico como el nuestro,En la primera comuniòn de nuestro hijo menor, estaba delante de nosotros un señor poniendo a caldo al cura celebrante , sòlo por el hecho de que, con muy buen criterio, el sacerdote pidió un poco de orden en el guirigay que se estaba armando con las fotos y los videos…. Tuve que contenerme para no llamarle la atención y agravar la situación, pues el tal señor ( por llamarle de algún modo ) no solo faltaba al respeto a la iglesia, sino tambien a los que estábamos cerca y queríamos seguir la ceremonis atentamente.En fin, quiero pensar que son fallos humanos producto de la poca reflexion a la hora de hacer o decir algo, pero es verdad, que son muy molestos

  8. Myrian dijo:

    Se entiende perfectamente. Pero lo que no se puede entender es que los chollos de una parroquia vallan a parar siempre a personas del círculo del cura y que no son ni de los más baratos ni mejores profesionales.Y es que los feligreses de a pié acaso colaboramos también en la parroquia y tenemos cerca: fotógrafos, pintores, albañiles, que a lo mejor no tienen ni trabajo. Para evitar este tipo de críticas, mejor sería tomar estas decisiones entre el sacerdote (que para eso es el jefe de la parroquia) y Consejo Parroquial, pedir presupuestos a varios profesionales y coger el que más convenga, independientemente de quien sea. No hago esta exposición por dejar en mal lugar al cura, que ni es mala persona, ni egoísta con el dinero, pero me gustaría que estas cosas no se hiciesen “a dedo” para que todos tengan la misma oportunidad de trabajar, teniendo en cuenta por supuesto la economía y la calidad de los trabajos. Estoy totalmente de acuerdo, (hablando de ceremonias) un solo fotógrafo, que la Iglesia no es un gallinero y merece mucho más respeto y silencio del que a veces le damos. Saludos.

  9. Lucía dijo:

    Yo soy de Galicia y conozco a varios fotógrafos, aquí se firman una especie de acuerdos entre el Arzobispado y la Asociación de Fotógrafos, en esos acuerdos se les explica a los fotógrafos las normas que deben seguirse para sacar fotos en una ceremonia. Los profesionales con los que trato son muy respetuosos, también son creyentes. Pero hay personas que piensan que una ceremonia religiosa es como una verbena. En mi parroquia en las Primeras Comuniones nuestro párroco deja tiempo al principio y al final para que los familiares hagan las fotos que deseen, y durante la ceremonia hay que estar quieto. La mayoría se comporta, aunque siempre hay gente maleducada. Buenos días, me encanta su blog hay días que me río yo sola de las situaciones que cuenta, gracias y que Dios lo bendiga.

Los comentarios están cerrados.