Sor Lucía Caram se reconcilia con el papa

Si en algo estamos de acuerdo todos es que sor Lucía Caram, como la España de Fraga, “es diferente”. Un día se encontró con un micrófono en la mano y unos palmeros que jaleaban sus ocurrencias y desde entonces no ha dejado de hacer méritos para estar cada día en el “candelabro” mediático, sin importarle a costa de qué.

Una monja normal que rece y transmita convencimiento de su vida interesa muy poco por no decir nada. Lo que a la gente le va es el morbo de una reverenda soltando soplamocos a la doctrina y haciéndose la “insertada” en el mundo a base de gracietas y disparates. Es el precio que hay que pagar por estar en la cresta de la información.

Lo último que me ha llegado de ella son unas declaraciones de hace días en Radio Nacional en las que afirma nada menos que “El papa Francisco me reconcilia con la cúpula de la Iglesia“. Interesante se coja por donde se coja la cuestión.

Como premisa digo que eso de iglesia de base y de cúpula, de poderosos y oprimidos, de mandamases y curritos, de Vaticano y periferia es más viejo que la tos y más fuera de sitio que Curro Romero en tarde aciaga. Viejos residuos de los setenta más que superados, aunque parece que no por todos.

Así que sor Lucía se ha reconciliado con la cúpula de la Iglesia. Como no me consta que los mandamases (el papa, y los cardenales y esa gente tan antievangélica, ya saben) hayan roto nada con la reverenda, quiero imaginar que es ella la que decidió unilateralmente romper hostilidades con el papa y los obispos entiendo que por no ser suficientemente evangélicos según ella, convertida en medida de la fidelidad a Jesucristo por ella misma, lo cual es signo d humildad y sencillez digno de encomio.

Parece que en gesto de magnanimidad y buena voluntad, sor Lucía ha enterrado el hacha de guerra y ha decidido que estos son los buenos y aquellos los malvados. La cosa de no juzgar, amar, respetar y aceptar a todos como hermanos.

A sor Lucía el ministerio petrino o el ministerio de los obispos la trae al pairo. Para ella el papa no es el vicario de Cristo, sino un señor con el que se puede uno llevar bien o mal dependiendo de cómo te caiga, lo cual no deja de ser algo interesante. Qué lejos de Santa Catalina de Siena cuando afirmaba que: “«¡Oh dulce Verbo, Hijo de Dios!, tú has dejado esta sangre en el cuerpo de la santa Iglesia, y quieres que nos sea administrada por las manos de tu Vicario…. Por esto es necio el que obra en contra de este Vicario, que tiene las llaves de la sangre de Cristo crucificado… Aunque fuese un demonio encarnado, no debo yo levantar la cabeza contra él, sino humillarme siempre, pedir la gracia por misericordia, pues de otra manera no podéis tener ni participar del fruto de la sangre” ( y que por cierto me he prermitido copiar esta cita del último artículo del P. Iraburu). Pero no vamos a comparar. Santa Catalina era una ñoña y sor Lucía el evangelio vivo y con toca.

Como no le gustaron ni Juan Pablo II ni Benedicto XVI decidió “pasar” de ellos y decir disparates de la jerarquía eclesiástica. Francisco le cae mejor, pues viva el papa. ¡Cómo se ponen las cabezas!

Pero es que además sor Lucía acaba de darnos prueba una vez más de que en el reparto de dones a ella no le llegó el de la prudencia. La entrevista a que hago referencia es del 28 de marzo, dos semanas después de ser elegido papa Francisco, y cuando lo único que habíamos visto de él eran pequeños detalles en la vestimenta (cuántas veces han escuchado eso de no juzgar por apariencias y que el hábito no hace al monje) y poquito más. Anda sor Lucía, que como venga luego Paco con las rebajas ¿dónde se nos va a meter?

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6 respuestas a Sor Lucía Caram se reconcilia con el papa

  1. pablo dijo:

    Padre,recuerde que Sor Lucía Caram es argentina también,por eso también le debe caer bien. Muy evangélico todo

  2. Ana azul dijo:

    ¡Y como le gusta hablar en la sexta,!¡ y que le rían las gracias!. Y ella sigue, y sigue, y seguro que cree que lo que está diciendo y haciendo es verdadero cristianismo, y que acercarse a los necesitados y los pobres es lo que ella hace.. En fin, que le sigan bailando el agua, que cuando tengan que darle la patada se la darán y ahí se quedará mas sola que la una. Bueno, sola no, que sus compañeras serán las únicas que recogerán las migajas y la apoyarán a pesar de que haya hecho o dicho lo que sea. Besos
    Ana

  3. Blanca dijo:

    Saludos Jorge,
    Lo que yo no entiendo es cómo sus Superioras se lo consienten.
    Siempre está desubicada. Un día que la vi, por casualidad, en TV. Me parecía mentira que una religiosa de Clausura pudiese hacer el tonto de esa manera por la noche en un programa de cotilleo.
    Pero lo triste es que hay gente que “la valora” y comentan lo entregada que está a la causa de los demás. Siempre es gente que vive la vida de fe a su manera y no conoce tampoco lo que es una Contemplativa.
    Feliz domingo. Un abrazo
    http://www.isladesentimientos.es/

  4. Asun Balonga dijo:

    Felicidades por el post, padre, me ha encantado y hecho pensar…
    Lo malo es que no quiero juzgar ni criticar, pero vi a esta monja una noche muy reciente, en un programa muy inapropiado, enfrentándose a debatir con una señora que “la pobre”, es rica de toda la vida, pero que hizo unos comentarios con una discreción y prudencia ejemplares.
    ¡En cambio, la Sor, además de cotorrear a placer…en fin que hay que crecer mucho en la virtud de la Humildad y de la Caridad, por Dios, que dejó a la otra, que era muy educada y no quiso entrar al trapo, como “un idem”!
    ¿No hay superioras que pongan freno cuando las monjas se desmadran, razonando y con cariño, claro…? ¿¡¡¡que es contemplativa?!!! lo que me faltaba…con lo necesarias que son las religiosas entregadas a rezar por nosotros, pecadores (lo digo completamente, en serio)
    Un saludo cordial
    Asun

  5. Dolega dijo:

    jajajaj Yque lo digas, querido Jorge, ¡Como se ponen las cabezas! 😛
    Besazo

  6. Es que el coñac es muy malo y traicionero.
    La misión de los sacerdotes es no errar en la doctrina, (que ya hay quien “face rabanetas e donaires”)
    Hacer discípulos que es lo que mandó un tal Jesús, del que se sabe cada día menos.
    Proclamar el Evangelio es la primera misión, y lo demás viene por añadidura.
    Y eso es para todo cristiano; ¡no nos vayamos a salir por la tangente, y echárselo todo encima al cura!
    Tos tenemos que arrimar el hombro toítos tos
    Que es muy satisfactorio, cuando se hace con unción y sabiendo para quien se trabaja.
    Ya vendrá la recompensa. No fallará.
    Tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna (Santiago 1, 4)
    Oremos fervientemente por la hermana.

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