Esta mañana he jurado bandera

Servidor no hizo el servicio militar en su momento. Religiosos y seminaristas estábamos exentos por razón del concordato. A cambio, se nos llamaba a jurar bandera al cumplir los treinta años y las diócesis y congregaciones religiosas colaboraban cediendo algunos sacerdotes temporalmente como capellanes castrenses.

Tampoco recibí la llamada para la jura de bandera. Supongo que la cosa fue quedando en desuso y nunca más. Y hasta hoy.

Antes de nada he decir que ante la existencia del ejército no solo no siento ninguna aversión, sino más bien profundo agradecimiento. Ya sé que lo políticamente correcto es eso de ejércitos fuera y policía represora y mantener el discurso de que los cuerpos y fuerzas de seguridad son la represión y la barbarie. No seamos ingenuos. Y,a quisiera yo que todos fuéramos ángeles celestiales viviendo el reino de Dios en este mundo y que palabras como delito y pecado fueran tan solo entradas olvidadas en un perdido diccionario.
El problema es que hay gente que no respeta las leyes, que atenta contra la vida y los bienes de los demás y que entiende que vivir es hacer su santa voluntad a costa de la sociedad. Y como eso no puede ser, existen cuerpos de seguridad para tratar de que las cosas vayan por el camino establecido, proteger la vida y la convivencia de los ciudadanos de bien y sancionar las conductas inapropiadas.

También hay países que se empeñan en no respetar los derechos de las demás naciones invadiendo su territorio o impidiendo el normal desarrollo de su vida. Me encantaría que no sucediera, pero como tampoco somos angelitos en esto, necesitamos un ejército que sea garante de la unidad y la soberanía nacional. Así qué bien venido el ejército y agradecidos al esfuerzo de nuestros militares. Si además desarrollan labores humanitarias, pues mejor.

¿Y qué me dicen de lo de jurar una bandera? En lo de las banderas se nos ha ido la olla. Si uno luce la de su pueblo, es una persona entrañable y amante de su tierra. Si la de su comunidad autónoma, patriota y concienciado de la realidad política que vive. Pero si luce la bandera de España es un fascista y un retrógrado. Y para más inri es fácil que eso lo diga alguien que acaba de soltar un discurso para explicarte que es ciudadano del mundo, se siente vasco, catalán, manchego, gallego y con orgullo, y que no se pierde cada año las fiestas de Amurrio, Mérida, Viana del Bollo o el correbous de su pueblo. Pero la bandera de España no, que eso es de fachas.

Cosas de uno. Hace tiempo, en un acuartelamiento vecino con el que mantenemos como parroquia una excelente relación, le comentaba al coronel que servidor no había jurado bandera, y que aún sabiendo que no es más que un gesto, me hacia ilusión. Ahí quedo la cosa hasta que se presentó la oportunidad. Esta mañana, en una entrañable ceremonia castrense, he prestado juramento de fidelidad a la bandera.

¿Qué supone tal cosa? Nada y mucho. Nada porque nada cambia. Mi compromiso con la patria es el que es: tratar de ser un ciudadano honrado, pagar mis impuestos, respetar las leyes, valorar nuestra historia y tradiciones, colaborar para la mejor convivencia de todos. Es ser sacerdote como soy, y ofrecer a mis paisanos la palabra, los sacramentos, el amor de Dios que se concreta especialmente en la solidaridad con los pobres, la palabra que habla también de ser ciudadano y de las obligaciones que tenemos con nuestra patria. Por cierto, he charlado un rato con el pater y ya le he dicho que si en el acuartelamiento me necesitan para cualquier cosa, que cuente conmigo.

¿Y para eso hace falta un signo como jurar bandera? ¿Los que no lo hacen son peores? Pues evidentemente no. Tampoco se ama más a la esposa o al esposo por llevar un anillo y sin embargo hay que ver lo que significa. Sólo faltaba que nos pasemos la vida explicando los sacramentos y no acabemos de comprender el sentido de jurar una bandera.

Cuando se lo decía a algunos amigos me comentaban que sí yo era de esos que daría su vida por un trapo de colores. No. Como tampoco la doy por dos palos cruzados. Pero si creo que merece a pena dar la existencia y la vida si fuera necesario por lo que significa esa bandera: la libertad, el progreso, la justicia, la paz de toda España como nación. Como estoy dispuesto a dar la vida no por los dos palos cruzados, sino por lo que significan: la fe en Cristo el Señor que se entregó a la muerte por mí.

Y todo esto para explicar que esta mañana he jurado bandera, que me ha impactado el hecho y que estoy muy contento.

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10 respuestas a Esta mañana he jurado bandera

  1. Muy bien hecho
    Y muy bien explicado
    Nada que añadir
    Sentimientos hermosos para nuestra gente, sea o no sea de nuestro palo.
    ¡Españoles tós!

  2. Ana azul dijo:

    Pues te felicito y te doy mi enhorabuena, porque lo que has hecho hoy es un acto de amor a tu país. Besos
    Ana

  3. Blanca dijo:

    ¡¡Enhorabuena!!…Hoy es un día memorable para ti…..Como español, has realizado un acto de honrar al la bandera de España, en momentos en que hay españoles, mal que les pese, que no quieren serlo. ¡¡Mi felicitación sincera!!
    Un abrazo
    http://www.isladesentimientos.es/

  4. Me gusta lo que dices. Mucho.

  5. Ignasi dijo:

    Apreciado Jorge, nada que decir a la Jura de Bandera, yo también la hice. Lo único que no comparto es que el Ejército (al que serví como Alférez) tenga que ser garante de la unidad de España. Para otras guerras, nunca mejor dicho, debe estar el Ejército, que solo nos falta reeditar una guerra civil (que, seamos realistas, viene propiciada por nacionalistas vascos, catalanes,… pero también por nacionalistas españoles). Y te lo dice un no nacionalista, viajado por razón de profesión, continuamente por el mundo. Y si bien tenemos un pais maravilloso, ni los españoles, vascos, catalanes tenemos tres cataplines, que en todas partes cuecen habas y que cada pais tiene su encanto. Incluida la Péfida Albión.

  6. José Ronaldo dijo:

    Vaya, la primera vez que supe que España no tenía himno cantado (hace pocos años, a raíz de ver por TV los campeonatos del mundo de fútbol), me pareció increíble. Así, como cosa “casi de chiste” veía a los jugadores permanecer mudos, mientras sonaba su “melodía nacional”.
    Bueno, fue allí donde tomamos conciencia de la seria situación de no unidad que existe en su país.
    Ah sí, y en las escuelas de mi país nos hacen recitar el juramento a la bandera cada 15 de Septiembre, fecha en que nos independizamos de la “Madre Patria” España. Aunque…¿no era España entonces?

  7. JoseAntoniO dijo:

    Yo lo entiendo perfectamente. Me libré de la mili cuando era obligatoria, pero siempre me he sentido español y soy extremeño, donde nos han montado un himno y una bandera y algo de historia, pero no entiendo nada de esto. Yo lo que me siento es español, español de Toledo, de Lérida, de Lanzarote, de Lugo, de Bilbao, de Almería y de Sevilla, soy español de España – lo siento si parece una canción de Lola Flores. Y si a alguien le pica, que se rasque, que también tiene derecho.
    Lo siento por los catalanes que nos llaman españolistas – yo creía que eso eran los hinchas del club de fútbol español – o los vascos que miran para otro lado.
    Yo respeto y amo la bandera. Sí, puede ser que tenga el gusanillo de no haber jurado bandera.
    Me siento español por los cuatro costados, y no sé porqué tengo que sentirlo.
    Y además acabo de salir de mi cursillo de cristiandad, y estoy DE COLORES.
    Paz a todos.
    DE COLORES.

  8. Dolega dijo:

    ¡Enhorabuena! ¿Sabes qué? Estoy verdaderamente harta de los ignorantes que se pasan el día llamando fascistas a todo lo que les lleva la contraria.
    Si hubieran sufrido y padecido un verdadero fascismo, tendrían más cuidado de hablar de lo que ni saben ni conocen.
    Besazo

  9. Nosotros llevamos el nombre de cristianos. Seamos fieles a este nombre. ser cristiano significa ser semejante a Cristo. Significa seguir a Cristo en la abnegación, llevando en alto su bandera de amor, honrándolo con palabras y actos altruistas. En la vida del verdadero cristiano no hay nada del yo: el yo está muerto. No había egoísmo en la vida que Cristo vivió en esta tierra. Llevando nuestra naturaleza, vivió una vida plenamente entregada al bien de los demás. Los seguidores de Cristo deben ser puros y verdaderos en palabras y acciones. En este mundo, un mundo de iniquidad y de corrupción, los cristianos deben revelar los atributos de Cristo. Todo lo que hagan y digan deberá estar desprovisto de egoísmo. . .

  10. carolgar dijo:

    ¡ Chapeau, D. Jorge !

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