Un problema de buena educación

Cuando ayer contaba esos bautizos surrealistas que me tocó sufrir en la parroquia, gente tuve que apelaba a la quizá insuficiente preparación de los sacramentos. Pero no es ese el problema. Porque claro, tienes una entrevista con los padres, primero individual, luego algunas charlas sobre lo que es el bautismo a las que en ocasiones asisten también los padrinos. Pero lo que no hay forma es de catequizar de paso a todos los asistentes.

No nos engañemos. Es un problema de mala educación, de no saber estar, de no comprender lo que significa vivir en sociedad.

Se ha ridiculizado hasta el infinito lo que en tiempos se denominaba “urbanidad y buenas costumbres”, que no era otra cosa que el conocimiento del arte de saber hacer agradable la vida a los demás. Porque eso es la buena educación: el arte de la agradable convivencia. Y si la buena educación es denostada, no quiero ni pensar en cosas como el protocolo, que también nos enseña a saber relacionarnos los unos con los otros de forma respetuosa y conveniente.

Protocolo, educación, hablan de hacer la vida agradable a los otros, norma de profunda sensibilidad humana, por la cual uno es capaz de renunciar a sus apetencias por mor de hacer la vida más fácil a los demás. El problema es que nos hemos empezado a creer los reyes del universo y sujetos de todos los derechos, de tal modo que en lugar de ser yo el que se esfuerza por lo común, son los otros los que han de amoldarse a mis caprichos. Así nos va.

Jamás he tenido el más mínimo problema en que asistan personas de otras religiones, agnósticos o ateos a celebraciones católicas. Comprendo que para ellos no tengan significado alguno, pero hay que entender que en ocasiones no les queda más remedio que asistir por compromisos sociales, por ejemplo una boda o un funeral. Una persona educada, sea creyente o no, sabe lo que es el silencio, el no molestar, el hace lo que hacen todos. Lo malo es el mal educado, que en lugar de pensar en lo común, por ejemplo una ceremonia religiosa o laica, piensa en que en este momento le apetece hablar a gritos con Fulanítez, acercarse a dar dos besos a Maripuri, cambiar de banco constantemente o dedicarse a hacer fotos por toda la iglesia. Ayer, por ejemplo, acabo el bautismo, vuelven los padres a su sitio para continuar con los ritos, y de repente veo que se han dado la vuelta, que no me hacen caso y que es que andan haciéndose fotos.

Y todo esto por no entretenernos demasiado en el tema de las vestimentas. Eso para otra ocasión.

Ah! Y no se te ocurra decir nada, porque en ese caso se volverán contra ti todas las iras: intolerante, irascible, retrógrado, carca, insoportable y lo de infocatólico por añadidura no porque no saben lo que es, que si no, seguro.

Buena educación. Nada más (y nada menos).

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7 respuestas a Un problema de buena educación

  1. toñi dijo:

    D. Jorge, no exagera Vd un pelo. Llevamos unos decenos con el “todos somos iguales”. trátame de tú, hay que ser natural, etc. Yo pensaba que eso solo había existido en el ámbito escolar donde ya los padres van a cantarle las cuarenta y las veinte en bastos al maestro de sus retoños., peor veo que ha saltado a otros ámbitos.

    La reforma habrá que hacerla poco a poco en todas partes, haciendo hincapié en que “donde hay confianza da gusto porque por eso nos tratamos mejor”

    Saludos

  2. Blanca dijo:

    Saludos, Jorge,
    Estoy de acuerdo contigo…Hasta cierto punto…Porque hacen esas cosas ya que se les permiten , aunque sea de mala gana….
    Si se pusiesen unas NORMAS, bien por escrito o en los encuentros previos al Bautizo igual se conseguía algo…Yo creo que se lo permiten porque no valoran el templo, como valorarían un teatro…. ¿A que en un concierto o en una obra de teatro no se les ocurre hacer todas esas cosas?…..
    Por supuesto FALTA DE EDUCACIÓN….Pero en el templo, porque esas mismas personas si se van a la Opera irían muy elegantes, pero EN SILENCIO y reprimiendo hasta un estornudo para no molestar….
    En cuanto a la ” vestimenta”….Sin llegar a los extremos de cuando yo era niña, sí se les podía decir que observen un mínimo de decoro, que si los almacenes donde compran los vestidos, eligen uno con un escote “palabra de honor” (Me parece se dice así), por favor cubran sus hombros con otra prenda elegante , porque en el templo no se ha de ir como si fuésemos a un desfile de modelos y hay que ir con cierto decoro porque…. en el vestido también hay que observar un respeto … Un señor no iría en pantalones cortos, y por qué una señora puede ir exhibiendo lo que la moda de la calle permite….No veo por qué no se puede hacer esta advertencia…..Sin reñir , sino en un lenguaje coloquial, en la preparación que se haga con las familias…
    Si se visita una mezquita….Se tienen que quitar el calzado TODO EL MUNDO, hasta los mismos reyes del país que sea….Un ejemplo que puede valer…. La Iglesia Católica en su templos debe exigir ir vestidos y vestidas las personas que entren de forma que de sobra saben, pero que se saltan a la torera porque se les permite.
    Hace años presencié en San Pedro del Vaticano como hacían ponerse una especie de gabardinas a las señoras que iban sin mangas, o llevaban minifaldas…
    Un abrazo
    http://www.isladesentimientos.es/

  3. Es cuestión de “urbanidad” que en mis tiempos de niño se nos daba como una especie de asignatura. Ahora los niños le riñen a los viejos y no temen a padres que puedan intervenir porque le guantean la cara al que les diga algo a los retoños.
    No es cosa tan fácil de hacer. En la catedral de Colonia piden con respeto, y a pasar de ello no hay ruido que distraiga. Hasta una vez que presencié una reunión de “quaqueros” en Lodres y no se oía ni una mosca. Ni los carraspeos habituales, porque decían que se llevaban unas pastillas que hasta la tos la cortaban.
    Es que la vergüenza se va perdiendo, y la sensación de estar en un lugar en donde se le rinde culto a Dios.
    Eso ya no tiene marcha atrás, si seguimos con esta democracia que permite todas las expresiones más blasfemas y más ramplonas. Ya me he pasado. Disculpen.

  4. Maria Lopez Sanchez dijo:

    Ese “hacer lo que hacen todos” de que hablas es muy peligroso, yo he asistido a funerales en los que la gente no sabía contestar a las oraciones, no sabía si tenía que estar de pie o sentado ( yo estaba detrás y los veía ), el sacerdote no les indicaba si podían sentarse y se quedaban de pie, y luego ir muchos a Comulgar “por acompañar a la familia” 😦 ¡Horror!

  5. carolgar dijo:

    De aquellos vientos salen estas tempestades.No lo dude D.. Jorge, este pais se ha desmadrado se mire por donde se mire ¿ quien tiene la culpa ¿ Chi lo sa? Unas veces por comodidad, otras por complejo “no vaya a ser que nos llamen carcas” y otras por tonto buenismo, se ha dejado hacer a cada cual lo que le vino en gana y se ha mirado para otro lado para evitarse problemas, cosa, por otra parte, humanamente comprensible, pero de muy malos resultados .Ahora que el rebaño se ha desbocado, es dificil devolverle al redil.En cuanto a lo de la vestimenta, todavia recuerdo hace unos años en Lisboa, cuando yo me paré delante una mezquita e inocentemente pregunté si podia entrar … ¡ menudo sermón me soltó el imán ( o como se llame),porque llevaba una camiseta de manga corta ,( y digo de manga corta, osea, de esas que tapan al hombro, vamos, de lo mas recatado) )y hasta me hizo gracia porque me dijo que” la Virgen Maria jamás entraria asi en una iglesia “..Yo no salia de mi asombro, , porque en ningún momento le habia dicho cual era mi religion, hasta que me percaté de la pequeña pequeña cruz que llevo siempre al cuello ( a lo mejor fué eso le enervó y de ahi la filípica que me soltó je je ) .La discusión terminó porque a parte de que no tenia el mas mínimo interés en continuar oyéndole, el sujeto hablaba en portugués y me resultaba dificil seguirle.Traigo esto a cuento porque yo, en verano , he visto a alguna muchacha venir de comulgar casi enseñando el ombligo,y por supuesto, en camiseta de tirantes…En fin , ¿ quien mató al comendador ? ¡ Fuenteovejuna, señor ! ¿ y quien es Fuenteovejuna? ¡ todos a una! Osea, entre todos la mataron y ella sola se murió….la educación y la urbanidad,osea, el saber estar.

  6. Myrian dijo:

    Opino totalmente como nuestra amiga Blanca, sencillamente no habría que consentir ciertas cosas y si hablamos de la vestimenta, pues en la calle cada uno es muy libre, pero en la Iglesia, más respeto por favor. Y es la Iglesia la que consiente, así de claro Jorge. Hace unos años y en la Celebración de las Primeras Comuniones, me quedé de piedra al ver la vestimenta de la Catequista que había hecho la preparación de los niños para el Sacramento, un escote casi hasta la cintura y la falda era más bien una corbata. La chica en cuestión era preciosa y todo un tipazo, hay que reconocerlo, no tenía necesidad de ir tan llamativa para nada, esto puede estar muy bien para la calle y la fiesta, pero en la Iglesia como que no, vaya.. Pues bien, con este atavío iba de compañera del cura, lógicamente en primera fila y la verdad es que me llamó muchísimo la atención, la una por descarada y el cura por consentidor. Que conste que no me callé y le dije al cura si no le daba vergüenza presidir la Procesión de la Vírgen con tales atavíos acompañando a los niños. Pues que no, que por mi no pasan la censura..A mi pobre entender, la Iglesia es la Iglesia y como tal merece mucho más respeto que el que a veces se le da. Creo que tenemos que cuidar más el saber estar, el silencio, las fotos, los ruidos innecesarios, respetar la iglesia por lo que representa y también a los que desean orar y a veces no les dejamos..saludos.

  7. Ana azul dijo:

    Desde luego estoy de acuerdo en que todo se basa en una buena educación. Pero el no tolerar y querer que te toleren es muy típico de las personas maleducadas y que presumen de aceptar todas las creencias.
    Ana

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