El ataque de nervios del P. Agustín Cabré, cmf

Al claretiano P. Agustín Cabré parece que una mañana le hizo mal el desayuno y se le agrió la leche. Porque otra explicación no encuentro para que un hijo de San Antonio María Claret llegue a escribir estos despropósitos refiriéndose a hermanos en el sacerdocio algunas cosas de manera diferente a la suya: “¿leerán al papa Francisco esos curitas de sotana, cuellito blanco bien visible, cruz en la solapa, zapatos de charol, disfrazados como chamanes al celebrar la misa, ávidos de antiguallas que les asegura la distancia clerical y el poder que conlleva. Y me respondo: ¡Qué van a leer! No leen los signos de los tiempos que indican que el pueblo de Dios ya tiene pantalones largos, no leen la historia de las comunidades que van asumiendo protagonismo, no leen nada. Y si leen, no entienden. En un cerebro de mosquito no cabe más que un solo pensamiento: mantener el clericalismo a todo trance, no vaya a suceder que la gente pida cuentas bien claras y en perfecto castellano”.

Ante todo, P. Agustín, sal de frutas.


Servidor, con sus más de noventa kilos en canal, y con sus años, de curita tiene poco. Llevo camisa gris y tirilla, que por cierto hay que ver lo que uno ahorra en camisas y polos, y para celebrar misa utilizo exactamente el mismo disfraz de chamán y las mismas antiguallas que el papa Francisco, cosa que según el P. Agustín debe hacer para asegurar la distancia clerical.

Veo pelín alterado a este padre. Y todo porque un sacerdote, de acuerdo con las actuales normas de la Iglesia, decidió celebrar misa en el santuario de Anacollo siguiendo una de las formas aprobadas oficialmente por la Iglesia. Pues no veo el problema. Si hubiera hecho un rito vudú, una ofrenda a la Pacha Mama o una confraternización cósmica con la madre tierra todavía, pero supongo que en ese caso quizá hasta hubiera cosechado algún aplauso.

La Iglesia tiene sus normas. Las hay que nos gustan más y otras menos, pero así son las cosas. Y las pone, sanciona, revisa y exige su cumplimiento quien tiene autoridad para ello, se siente. ¿Qué a un sacerdote no le gusta ver a un hermano en Anacollo celebrando según la forma extraordinaria? Pues que no mire. Tiene derecho a hacerlo y punto final.

Se molesta además el P. Agustín porque por encima de un párroco esté la autoridad del obispo e incluso de la Pontificia Comisión “Ecclesia Dei”. Hombre, pues ya era hora, porque por estos mundos de Dios hay mucho cura párroco que más que sacerdote de Jesucristo se sueña dueño y señor del cortijo y hace y deshace como le viene en gana sin encomendarse a Dios ni al diablo. Reverendos que han decidido que en su parroquia mandan ellos, celebran como les sale de las narices, se saltan las normas cuando les da la gana, se cachondean de la doctrina, ponen en solfa e catecismo, se burlan de la autoridad del obispo, echan pestes de Roma y se autoproclaman los nuevos señores feudales de su parroquia en la que se hace exactamente lo que les viene en gana, que para eso dicen que están con los pobres y ay de aquel que ose llevar la contraria.

Le doy la razón en una cosa: en que el pueblo de Dios ya tiene pantalones largos, a lo que añado que los curas de hoy les han dejado de tener miedo. Porque en algunos lugares curas siguen existiendo convertidos en auténticas vacas sagradas, señores de horca y cuchillo ante quienes todos temblaban. Pues me temo que afortunadamente se les ha perdido el respeto. La impresión que tengo es que se ha presentado un cura en Anacollo dispuesto a celebrar misa por la forma extraordinaria y no ha habido eso que tiene que haber para decir no. Se lo han tenido que tragar, eso sí, con el pataleo de un artículo infumable que solo aporta mala leche en abundancia.

Interesante que el fruto de este orgullo machacado lo haya querido colocar en su blog el foro de curas de Vizcaya. Lo entiendo porque me temo que están en la misma situación, cada vez son menos, menos respetados y pintando más bien poco. Pues nada, a gritar y a lamentarse.

Se pasó la época de un pueblo de Dios infantilizado y manipulado. Y los curas que vienen detrás, sí, esos a los que el P. Agustín despectivamente denomina “curitas de sotana” y de los que se atreve a afirmar que poseen el cerebro de un mosquito, vienen con sus cosas bien colocadas y no se asustan porque un cura ladre. Más aún, si las viejas vacas sagradas, si los antiguos dueños del chiringuito ladran, es señal de que vamos cabalgando. Por cierto, la gente, mucha gente, feliz con esos curitas de sotana y harta de los Agustines de turno, aunque ellos mismos no acaben de creerlo.

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7 respuestas a El ataque de nervios del P. Agustín Cabré, cmf

  1. JoseAntoni0 dijo:

    Pues a mí me parece bien que se retraten. Que haya rito extraordinario y ordinario. Y que los curas hablen. Yo creo que ya somos mayorcitos para discriminar si este o el otro cura siguen la doctrina o no, y si no, es que somos culpables de catequesis deficiente.
    Que ladren y que se les vea la cara. A lo mejor nos tenemos que acostumbrar a que en la Iglesia haya curas chalados, de la clase que sea, igual que hemos tenido que admitir los malditos pedófilos.
    Vale, más formación de laicos, no pasa nada. Y a rezar por los curas chalados. Pero por lo menos, que se les vea y se les oiga. Que se nos quite el miedo, de cualquier clase.
    Y “busque y compare”, que el Señor siempre estará ahí para los que le busquen.
    Y de colores, ¡hala!

  2. Kalikatres dijo:

    El respeto y el cariño al cura o persona que se dedique a trabajo de la santidad en el Señor Jesucristo, no está reñido con estar en algunos puntos en controversia de sus hechos. Sí que ha que guardar la obediencia aunque en confianza le revelemos nuestra inquietud por el caso en el que discrepamos.

    Esa forma de expresarse de una persona consagrada no es propia ni edifica en un consagrado. No Lutero se atrevía a hablar así de los sacerdotes ni asimilados. Y menos casi directamente como lo hace este.

    Yo he sido amigo del párroco de mi vecindario y puedo decir que no he visto persona más equiibrada y formal. Tanto que lo nombraron deán de la catedral. Mi Don Juan era alguien querido (sin reverenditis), y él se sabía entendido u comprendido por todos. Era como dicen los militares “el primero en el ataque y el último e la retirada”.

    Hablar así ¡Que pena! ¡Que poco edificante!.- Una “penica”.

  3. carolgar dijo:

    Yo creo que el que tiene cerebro de mosquito es él, el tal Agustin, vamos me atreveria a decir que, haciendo honor a su apellido, el Cabré debe de estar como una cabra para soltar las bobadas que suelta….Ay, Señor, ¡ el desvarío de algunos está visto que no tiene límite !¿ serán cosas de la edad?…, y lo mas graciosillo es que se creerán mejor cristianos que los demás , mejores conocedores del evangelio ….. pero fallan estrepitosamente en su principal mandamiento: La Caridad para con sus hermanos .Deberia de darle vergüenza al claretiano.

  4. Blanca dijo:

    Saludos, Jorge:
    ¡¡Qué pena!!…Los cristianos tenemos que ser sal de la tierra….Se nos pide ser SAL y ser LUZ….
    Y los sacerdotes, con frecuencia gastan la pluma (Hoy el PC) en tirarse los trastos a la cabeza unos a otros….”Que si dijo que dijo”…..”Que si no dijo”….”Que los que no están conmigo están contra mí….”
    ¿Es este el estilo de Jesús ?… Alguna vez se puso serio, y hasta cogió el látigo….Pero…. Los que conocemos el Evangelio, ya sabemos cuándo y por qué…Pero no fue como deporte o por sistema….

    En el AMOR que nos tengamos, se nos reconocerá como cristianos…. Me pregunto si los sacerdotes están libres del Mandamiento del AMOR…No solo al prójimo… Sino entre hermanos en el sacerdocio….
    Un abrazo
    http://www.isladesentimientos.es/

  5. Myrian dijo:

    Bueno, pues servidora prefiere al cura vestido a la usanza de siempre que a uno que nos diga la Misa solo con vaqueros, por decir algo. Las ropas litúrgicas también se merecen un respeto, siempre han estado ahí no se han inventado ayer, desconozco su significado y el inventor, pero a mi no me molestan los curas con sotana, cuello blanco etc.y no los considero antigüallas ni chamanes, ni nada de lo que esta persona critica con tanto énfasis, yo también admiro al Papa Francisco, su humildad, pero que no se pase que todo tiene sus límites, sencillo y cercano si, pero sabiendo siempre a quien representa y cual es su lugar. No estoy de acuerdo con el Padre Agustín. Saludos

  6. Siriana dijo:

    🙂 me da risa padre que al final como que se altera usted!!…solo dire que hay gente que a veces necesita un retiro espiritual y que entre en el sendero que eligio al principio para que no quede perdido.o.O o tambien pensare que No todos estan llamados a ser sacerdotes por Don.

  7. Amy Vazquez dijo:

    A los progre-eclesiales se les está viendo mucho la patita totalitaria y despótica que asoma tras su disfraz de ovejas auto-victimizadas y supuestamente humilladas por los dos últimos papados. Ahora piensan que con el papa Francisco ha llegado de nuevo su momento. Pero, independientemente de por dónde vaya a navegar la barca de Pedro en este papado, ellos tienen dos serios problemas: 1- Son mayormente ancianos o a punto de serlo. Eso en sí no es malo ya que todos queremos llegar a esa edad. Es un mero dato estadístico. 2- La inmensa mayoría de los fieles practicantes les ha dado la espalda y solo encuentran eco en sus medios de referencia. Y los alejados pasan bastante de sus diatribas.

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