En Santa María del Taulat de Barcelona van pocos a la meditación semanal. Afortunadamente.

Nos quejamos de que en demasiadas ocasiones apenas viene gente a las convocatorias parroquiales. Sin embargo hoy he de decir que me alegro de que a algunas llamadas no aparezca nadie o casi nadie. Mucho mejor.
Me han hecho llegar un texto repartido en una parroquia de una ciudad española en el que se da a conocer a los fieles la experiencia de meditación que se lleva a cabo semanalmente en una parroquia de Barcelona. Parece ser que a esta extraordinaria y fantástica experiencia acuden, según se dice en la hojita repartida, entre cinco y quince personas cada semana. Afortunadamente. Menos mal.

Para empezar, decir que estos encuentros los orientó el jesuita Xavier Melloni, que lo mismo imparte conferencias en una escuela de kundalini yoga, que es citado por la página de cristianos gays, o imparte ejercicios en régimen de meditación, silencio, mantras y dieta vegetariana, además de ser profesor de la Facultad de Teología de Cataluña y del Instituto de Teología Fundamental de San Cugat. Qué quieren que les diga, los que no hemos comprendido la modernidad nos sentimos raros en ese tipo de espiritualidad, pero es cosa nuestra.
Media hora semanal. Y de esos treinta minutos, los cinco finales para leer algún breve –a ver qué remedio- texto de la Escritura o de alguna otra fuente de espiritualidad –qué peligro-. ¿Y el resto del tiempo? Pues parece ser que entre relajarse, colocar bien las manos, aprender a respirar bien y repetir algún mantra se te van los minutos volando.

Interesante la “ambientación”: iluminación suave y cálida, cojines, velitas e incienso. La oración se hace en la capilla del Santísimo, pero ya se sabe que el Santísimo es una espiritualidad caduca y retrógrada. Por eso delante del altar colocan un icono de la Virgen que es mucho más interesante. ¿Resultado? Pues algunos días se han llegado a juntar hasta quince. Muchos me parece, pero hay gente pa tó. Me encanta eso de las varitas de incienso. Porque ya se sabe que el incensario es profundamente reaccionario, mientras que el incienso en varitas resulta rabiosamente actual. Cosas que uno va aprendiendo.

He de reconocer que servidor es carca, reaccionario, retrógrado, rancio, cavernícola, ultarmontano, facistoide e infocatólico. Nosotros no dedicamos media hora semanal a la oración ni enseñamos ejercicios profundos de respiración y colocación de manos. Qué va. Nosotros a lo bruto: el Santísimo en la custodia, y perpetuamente, es decir, veinticuatro horas los trescientos sesenta y cinco días del año. ¿Quién va a acudir, se preguntarán el padre Melloni, la parroquia de Santa María del Taulat de Barcelona y el buen cura que repartió entusiasmado esta información a sus fieles? Pues CIENTO SESENTA Y OCHO HORAS semanales siempre cubiertas y con más que abundancia. Es decir, que mientras en la parroquia de Santa María del Taulat, con Melloni S.J., varitas de incienso, lucecitas, icono ad hoc, relajación  y postura de manos hay semanas que a la media hora de oración acuden hasta quince personas, en la de un servidor, la Beata María Ana Mogas de Madrid, a lo bestia, sin más metodología que el Santísimo expuesto y el silencio, cientos y cientos cada semana.

Pero no vamos a comparar. Aunque en Santa María vayan cuatro siempre será algo mucho más moderno, actual, ecuménico, sintético e hiperbólico, básicamente lúdico y perfectamente insípido.

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7 respuestas a En Santa María del Taulat de Barcelona van pocos a la meditación semanal. Afortunadamente.

  1. Blanca dijo:

    Saludos Jorge,
    ¡¡Hay gente para todo!!, Como tu bien dices….
    No me han invitado nunca a ese Grupo ni he visto propaganda…
    Un abrazo

  2. María dijo:

    Hola,

    Yo sí he participado en ese tipo de oración, y he de decir que ayuda. Por lo menos a mí y a mucha otra gente ayuda. A mí el parar un momento de la agitación diaria para orar no me resulta facil, porque tengo la cabeza y el corazón llenos de “ruido”, y me resulta casi-casi imposible hacer una oración en la que simplemente y de golpe, me ponga en presencia de Dios.

    Ese tipo de espiritualidad a mí me ayuda porque me serena, el que te dirijan con unos ejercicios de relajación es algo que a mí me hace sencillo después poder hacerme consciente de la presencia de Dios, no ya solamente como un acto voluntario de fe (“Senor, sé que estás y ya”), sino poder disfrutar de ese rato de oración, disfrutar de estar en Dios y con Dios.

    Esos ejercicios de relajación y esas respiraciones no son la oración, por lo menos para mí y para mucha gente que conozco no lo son. Lo que sí son es una ayuda para poder poder orar después. A mí me ayuda la metodología de la Lectio Divina, y si antes hago un poco de relajación, de serenar la mente y el corazón mucho mejor, y si me ayudan a hacer esa preparación con una música suave y unos ejercicios sencillos de respiración, ¡ya mejor que mejor!

    No sé que puede tener de malo que utilicemos las cosas que nos ayudan a cada uno para orar. A mí me ayuda usar un cuaderno, y a mi marido le parece que el ir escribiendo le bloquea en la oración. Él ora paseando, yo tengo que estar quieta con mi cuaderno y mi boli y mi biblia, mientras él va con los cascos dando un paseo por el parque. Y no creo que Dios necesite ni sus paseos, ni mi cuaderno, pero nosotros lo necesitamos.

    Lo que sí creo firmemente es que Dios quiere que oremos, y si para eso mi cuaderno ayuda, bendito sea, y si los cascos le ayudan a mi marido, benditos sean, y si hay gente a la que le ayudan las varitas de incienso, ¡benditas sean! Benditos también esos 15 que acuden a orar si se encuentran con el Señor.

    Si encender varitas de incienso no es pecado, ni inmoral, ni antilitúrgico, no sé que tiene de malo que haya gente que lo haga. Esa variedad es riqueza, porque todos somos distintos, y lo que a uno ayuda a otro puede que no lo haga. Lo importante es que Dios solo hay uno, y eso es lo importante.

  3. Diego Ball dijo:

    Salve, Señora, santa Reina, santa Madre de Dios, María, que eres virgen hecha iglesia y elegida por el santísimo Padre del cielo, a la cual consagró Él con su santísimo amado Hijo y el Espíritu Santo Paráclito, en la cual estuvo y está toda la plenitud de la gracia y todo bien. Salve, palacio suyo; salve, tabernáculo suyo; salve, casa suya. Salve, vestidura suya; salve, esclava suya; salve, Madre suya y todas vosotras, santas virtudes, que sois infundidas por la gracia e iluminación del Espíritu Santo en los corazones de los fieles, para que de infieles hagáis fieles a Dios.

  4. José Ronaldo dijo:

    Entiendo que hay numerosas técnicas para conseguir un adecuado estado de relajación, que visto objetivamente, no es sino poner a las neuronas cerebrales en cierto nivel de funcionamiento, lo que trae consigo cierto tipo de impulsos químico-eléctricos.
    Para ello, es necesaria la estimulación específica de cada uno de nuestros receptores sensoriales: visto, oído, tacto, olfato y gusto (y algún otro más). La mayoría de tales técnicas proceden de culturas orientales; en nuestro ámbito occidental, por contraparte, cada vez más recurrimos a…pastillas.
    Pero este ámbito fisiológico, tiene poco o nada que ver con un ámbito espiritual (al menos como lo concibe el cristianismo, y más específicamente la Iglesia Católica.
    La capilla del Santísimo es algo muy distinto a un “cubículo ambientado para conseguir ondas alfa”.
    Así es que gente como el jesuita que usted menciona…me merecen la mayor de las desconfianzas.
    Quienes practican estas técnicas de relajación y les funciona (claro que funcionan)…bien por ellos!
    Pero a un capilla en donde está el Santísimo no vamos a encontrarnos con “nuestro cerebro” – nuestro yo más profundo – sino a ponernos en contacto con el ámbito de lo trascendente, lo infinito, lo eterno…con el amor de Dios.

  5. carolgar dijo:

    Pienso que para hablar con Dios no se necesita tanta escenografia ni tanto teatro, basta con tener el corazón dispuesto y eso se puede hacer en una capilla de adoración perpetua, en cualquier iglesia ante el Sagrario, en cualquier capilla vacía o en la propia casa, en un momento de descanso de los quehaceres cotidianos. Tanto ejercicio de respiración , tanta relajación, y tanta musiquilla ambiental más parece la preparación para un parto que para la oración , pero si a algunos les ayuda tanta parafernalia para a hablar con Dios, pues, como se suele decir, …¡ cada loco con su tema ! ( que conste que es una mera expresión . no trato de ofender a nadie).De todos modos veo que la concurrencia es escasa , debe de ser que la puesta en escena no convence demasiado….

  6. JoseAntoni0 dijo:

    Me parece que se reúnen para practicar zazen en un zazenkai, que es una reunión periódica para la práctica del arte de la contemplación zen, lo que no tiene nada que ver con la oración litúrgica ni cerca ni lejos del sagrario. Yo practico hace años y no creo que haya que mezclar churras con merinas.
    El padre Melloni creo que es un erudito en ciertos temas, como la patrística, al margen de que pueda ser un poco progre y a lo mejor es un poco sincretista.
    Yo, como estudiante de zen, advierto que hay maestros creyentes, o sea, enamorados de Cristo, y ateos, o creyentes de otras religiones. ¿Qué cómo puede ser eso? Yo no sé, ni sé si lo sabré algún dìa. Sé que la práctica del zen aporta estabilidad y concentración, por no hablar de quien tenga sensibilidad espiritual, que ya hablaríamos de otras cosas.
    Cada cosa es cada cosa. Dice mi maestra que cada cosa por su lado, cristianismo por un lado – ella lo es – y zen por otro.
    Curiosamente se advierten analogías entre San Juan de la Cruz y el zen, lo que es un poco llamativo.
    Ya digo, cuántas cosas no sabemos.
    Para mí lo que hay que establecer es una línea entre unas cosas y otras. Claro, que yo tampoco soy autoridad en esto.
    Oremos y contemplemos. La diferencia entre meditación cristiana y “meditación” zen es que en ésta no hay objeto.
    Amemos a Cristo. No hay nada mejor.
    Tampoco hace daño sentarse en un cojín para abismarse en/hacia el hondón del alma.
    ¿No dijo el Maestro ” El reino de los cielos está entre/dentro de vosotros”?
    De colores.

  7. Myrian dijo:

    Me gusta tu forma de explicar Jorge, a veces lo haces con un toque de ironía que tiene mucha gracia, o será que yo también voy a lo bestia y no necesito tanta meditación, colocación de manos, varitas de incienso o saber respirar, vamos que soy más bruta que un arado..me basta el silencio y la compañía del Santísimo…¿Para qué más? saludos

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