Francisco: perplejidad y entusiasmo. Y sobre todo, tranquilidad

 

Vaya la que lió Rafaela el otro día con su llamada de teléfono. La pobre no comprendía algunas cosas y simplemente intentaba aclarar sus dudas. La ingente cantidad de lecturas del post y los 135 comentarios a estas horas, dan prueba de ello.

Hay un hecho incuestionable. Y es que a día de hoy el papa Francisco es siempre noticia de primera página en todo tipo de medios, sean del tipo que sean (religiosos, generalistas, políticos) o de la tendencia que fuere. El papa está en la cabecera y sus palabras son leídas, pensadas, comentadas más de lo que nunca fueron las de cualquier otro papa.

Y hay otro hecho incuestionable: la cantidad de católicos que se sienten “perplejos” ante unas formas y un modo de expresarse del santo padre que les resulta extraño. Puedo decir que no pasa día en el que no se me acerque gente a comentar que no entiende algunas cosas, que otras le causan extrañeza, que se pierden, que están algo confusos. Sobre todo laicos, pero también sacerdotes y religiosos. También cada día encuentro personas entusiasmadas con el papa Francisco y que consideran que su llegada es por fin una señal de esperanza y vuelta al evangelio. Nada que objetar. Pero es lo que hay.


En estos momentos creo que necesitamos serenidad sobre todo y en ambos extremos. El papa tiene su propia personalidad y su forma de expresarse y llegar a los fieles, que ciertamente no estábamos acostumbrados a papas que diesen entrevistas y emplearan un lenguaje más coloquial. Eso hace que algunos se encuentren descolocados y perplejos. Tranquilos. No es para tanto.

Pero también pediría tranquilidad al otro extremo en medio de su entusiasmo. El camino del evangelio es largo, difícil y muy lento, y no es bueno pasar de la reticencia ante Juan Pablo II y Benedicto XVI al entusiasmo desbordado de Francisco. Como tampoco pasar de la veneración hacia aquellos a la sospecha con este.

Tranquilidad, mucha tranquilidad. Aceptar al papa, rezar por él y ofrecerle nuestro cariño. Sea el que sea. Y luego, eso sí, es legítimo que cada cual, desde su libertad de hijo de Dios, opine que le gustaban más las homilías de este, ese o aquel, los gestos de uno, otro o el de más allá, las encíclicas de Pablo, Juan, Juan Pablo, Benedicto, Francisco, León o Pío. Uno dirá que el que se explicaba bien era Benedicto, frente al que prefiera las palabras de Francisco. Los habrá que estaban más cómodos con Juan Pablo y otros recobraron justamente el agrado con Benedicto o Francisco.

Otra cosa es cuando aparece una encíclica, un texto magisterial y no digamos una definición dogmática. Ahí es lo mismo. Se acepta y punto.

Lo cierto, y es lo que cuento, es que mientras hay gente entusiasmada con Francisco, hay muchas Rafaelas que me dicen que andan perdidas.

Acabo con un texto de Las Partidas, cuyo autor es un pobre ignorante castellano de hace 725 años que reinó con el nombre de Alfonso X:

“Según dijeron los sabios, palabra es cosa que, cuando es dicha verdaderamente, muestra con ella aquello que quiere decir e lo que contiene en el corazón. E tiene muy gran pro cuando se dice como debe, pues por ella se entienden los hombres los unos a los otros de manera que hacen sus hechos más desembargadamente. E por esto todo hombre, e mayormente el rey, se debe mucho guardar en su palabra de manera que sea catada e pensada ante que la diga pues que sale de la boca no puede hombre hacer que no sea dicha”.

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4 respuestas a Francisco: perplejidad y entusiasmo. Y sobre todo, tranquilidad

  1. Blanca dijo:

    Saludos, Jorge.
    Ha llegado el momento de no poder leer todo, escribir en todos los sitios, hacer mis obligaciones en la Red… EL ARTÍCULO que comentas en esta entrada, tiene tantísimas respuestas que no me permite el tiempo leerlas todas.

    El Papa, está siendo una figura mediática, más de lo que nos podíamos imaginar….Es un Papa que trata de vivir el estilo del nombre que eligió, FRANCISCO, y eso es pobreza, fraternidad, servicio, anuncio del Evangelio, entrega sin privilegios…. Y esto nos ENCANTA a muchos entre los que me cuento, pero…..Tiene que doler a muchos también….

    Dios quiera que tenga unos cuantos años más de lucidez para llevar a la Iglesia por caminos de EVANGELIO, al estilo del mismo Jesús…..

    Yo creo que ciertas cosas hay que interpretarlas con la mentalidad de Hispanoamérica,
    Por ejemplo cuando dijo QUE ÉL NO ERA DE DERECHAS…..Muchos se ofendieron. Yo pienso que más bien quiso decir que estaba con los oprimidos y no con los opresores….Sin referirse precisamente a Partidos Políticos.

    Oremos por el Papa y pidamos que Dios le de muchos años de vida…
    http://www.isladesentimientos.es/

  2. Dolega dijo:

    Yo estoy encantada con él y estoy segura que pondrá las cosas en su justa medida a su tiempo.
    su mensaje no cambia en lo sustancial con respecto a los anteriores, pero las formas y a quien va dirigido si es novedoso y me gusta.
    Besazo

  3. José Ronaldo dijo:

    Una de la razones, – sino la principal – por la que me enganché a este blog, es que quien lo administra y escribe no se identifica como teólogo (que obviamente lo es) sino como cura; y además, un cura que habla de cosas sencillas, cotidianas (que no simples) con una visión e intención pastoral. Es un cura que desde el Evangelio – que no tanto desde la teología – trata de iluminar nuestros anhelos y afanes cotidianos de laicos seglares, de feligreses.
    A veces visito otras páginas católicas, pero generalmente encuentro en ellas mucho discurso teológico; teólogos escribiendo para teólogos.

    He comenzado señalando lo anterior porque algo similar está intentando – y lo está logrando – el Papa Francisco.
    Francisco nos está hablando desde varios contextos, inentendibles para Europa; inentendibles porque nunca los ha vivido; los conoce “de oídas”, teóricamente, y varios de ellos, no le interesan.

    Hasta hoy, los papas nos tenían acostumbrados a hablar desde la vasta doctrina de la Iglesia, desde su inmenso acerbo teológico, desde la tradición. Han hablado como pontífices, como europeos, Y es entendible.
    Así han hablado desde siempre en Europa, continente acostumbrado a sus reinos, a sus reyes y príncipes, a sus palacios y a sus cortes; a conquistar e imponer – herencia directa del imperio romano – Y el Vaticano, desde siempre, adoptó tal estilo, y los papas, también.

    Francisco viene desde la periferia de la Iglesia europea, con otra experiencia eclesial, con otra manera de entender y sentir el mundo, porque viene del Tercer Mundo, en donde campea la injusticia social; viene de un mundo que fue “conquistado” a sangre y fuego por culturas cristianas, las que siempre se caracterizaron por una actitud de menosprecio hacia las culturas autóctonas. No por nada fue la Iglesia de América Latina la que asumió la actitud de optar preferentemente por los pobres.

    De allí se explica que Francisco: haya rechazado de entrada revestirse de ésos símbolos de poder en su vestimenta; vivir en los aposentos del “palacio” del Papa; que haya decidido visitar a los refugiados de una isla, convivir con los empleados del Vaticano en lugar de recepciones oficiales con el cuerpo diplomático.
    Para un obispo latinoamericano, estas conductas y procederes son relativamente naturales, en tanto que para el catolicismo europeo en general, esto es motivo de escándalo y confusión.
    Como alguien dice: todo esto son nuevos aires que soplan desde las nuevas iglesias periféricas aireando toda la Iglesia.
    Bien sabían los miembros del Cónclave que eligió a Francisco, que las cosas podrían ser así; que este podría ser el inicio de una nueva forma de ser Iglesia; que la Iglesia necesita una nueva forma de relacionarse con el mundo, con las personas, so pena de desaparecer.

    Jubilosos y animados, acompañemos a Francisco en esta primavera eclesial, haciéndonos eco de lo que pidió a los obispos en Brasil: hacer la revolución de la ternura y la sencillez. Amén.

  4. Roberto dijo:

    Querido Jorge:
    Para entender a Francisco hay que tener en cuenta dos cosas, es jesuita y es argentino.
    Yo soy argentino, he estado infinidad de veces en España, trato frecuentemente con españoles y tengo una idea clara de cual es la forma de pensar de los españoles y de su forma de razonar y sobre todo de hablar.
    Además he tenido el privilegio de conocer personalmente a Bergoglio en Buenos Aires, he conversado con él, lo he visto disertar, he viajado en el metro con él y creo conocerlo bastante bien.
    Como jesuita Bergoglio es practico, muy preparado, astuto, y sabe como llegar al interlocutor, al que toma tal como es. Los jesuitas siempre toman la realidad como es y no como quisieran que fuese, y sobre esa base evangelizan.
    Si el Papa de entonces hubiera aceptado las propuestas de los jesuitas de instrumentar un rito chino y otro malabar, seguro que hoy China e India serían mayoritariamente cristianas y católicas.
    El jesuita siempre busca evangelizar y no hace proselitismo que, como lo señaló Benedicto,es algo distinto. Y en general ha tenido éxito.
    Por ejemplo a través de Scalfari, a quien él busca personalmente, está tratando de evangelizar a los agnósticos y ateos. Sabe perfectamente que Scalfari por su condición de editorialista de un diario laico crítico de la Iglesia tiene una llegada a quienes él quiere llegar, que seguramente no la tiene el Osservatore Romano. Francisco encontró el medio para llegar y la verdad que ha tenido una repercusión extraordinaria.
    Nada, pero absolutamente nada, de lo que ha dicho Francisco hasta hoy difiere de lo sostenido por Juan Pablo II y Benedicto XVI y la Iglesia, aunque es esperable que haya algunos cambios en el futuro.
    La realidad es la única verdad decía un político argentino, y la realidad es que Francisco está llegando a un público al que nunca llegó otro papa.
    La realidad también nos dice que la Iglesia Católica se ha ido reduciendo año a año y ha perdido la capacidad de enamorar con la buena nueva. Y Francisco lo está logrando hoy.
    Además, y esto es más importante de lo que parece, Francisco es argentino.
    Los argentinos tenemos una capacidad de palabra que evita formalismos y resulta cercana a la gente. El español, cualquiera sea postura política o religiosa, tiene una forma de expresarse buscando la expresión redonda y contundente, magistral, que es bien sonante pero no resulta cercana.al oyente.
    No es una crítica, me siento bien con los españoles, realmente me han tratado siempre muy bien y además desciendo de españoles. Sólo señalo que cuidan mucho las formas y no resultan cercanos a la gente.
    Asimismo, la realidad argentina y latinoamericana en general es mucho más cruel que la española y la búsqueda de una referencia espiritual es mayor.
    Todos los argentinos aceptan la religiosidad como un factor positivo, aunque sean agnósticos, y el laicismo (que también es preconizado por Bergoglio) ve en la religión aspectos positivos.
    No existe ese enfrentamiento tan duro que existe en España entre creyentes y no creyentes. Hay un espíritu de mayor respeto y aceptación de las creencias ajenas. Bergoglio es muy amigo, pero muy amigo, de los jerarcas de otras confesiones cristianas. judías y musulmanas. No me extrañaría que un día fueran todos al Vaticano a tomar unos mates juntos.

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