“Entre todos”: maldita televisión, vergüenza de país

 

Los que pasan de los cincuenta seguro que recuerdan aquel famosísimo programa de Alberto oliveras que triunfó en la cadena SER durante muchos años: “Ustedes son formidables”. Eran los años sesenta y España tenía aún mucho de negrura goyesca. Por las ondas se presentaban dramas y dramones de todo tipo y especie suscitando la colaboración ciudadana para paliar desgracias de todo tipo tanto personales como colectivas. Eran otros tiempos.

Hace días volví a recordarlo. Cosas del zapping de la tele. Me encontré con un programa que no conocía, y que lleva por título “Entre todos”. Por lo que me han dicho de enorme audiencia, pero que personalmente me causó el mayor de los sonrojos. Internet me hizo conocer más. Un programa donde la gente se moviliza para conseguir pequeñas o grandes cosas para personas o familias en necesidad. Por ejemplo, en los últimos días: un coche adaptado, una silla de ruedas, un pequeño préstamo para un negocio familiar, adaptar una vivienda para una persona con discapacidad, unos aparatos ortopédicos, un fisioterapeuta, los libros del cole de la niña…

Sí. Vergonzoso. Vergonzoso que en el país de los ERES, los Gurtel, los Bárcenas, el marisquito con cargo a la Junta, los millonarios sueldos de todo el mundo, no haya dinero para una silla de ruedas, adaptar un baño o libros de texto para una cría. Vergonzoso que haya que exhibir el llanto de esa pobre gente en televisión para mover los buenos corazones. Me parece un insulto a su dignidad que tengan que enseñarnos en televisión sus casas deshechas, sus piernas inmóviles, sus bracitos deformes. ¿Esto es dignidad? ¿Esto es humanidad? Vergüenza de país, y sí, repito VERGÜENZA, que deja abandonados a la solidaridad, a la pública caridad a sus hijos más débiles.

Vergüenza el paternalismo, vergüenza que la televisión sume audiencia sacando en público el dolor del afligido. Vergüenza que haya colectivos a los que se les niegan sus derechos porque jamás saldrán a la calle a manifestarse porque ni eso pueden. Eso sí, qué buenecitos todos que hemos conseguido una silla de ruedas. Gente me dice que sigue el programa porque le parece bonito y solidario. No. Es basura, pornografía social, comerciar con el dolor ajeno. Repugnante.

Claro que hay familias que no pueden vivir, abandonadas por el estado que es quien tiene la obligación de garantizar una vida digna, eso lo sabemos mejor que nadie en Cáritas. Pero son familias a las que se trata con dignidad, con respeto a su intimidad, con discreción, buscando, antes que la caridad fácil, la justicia, la reivindicación de sus derechos. Vergonzoso. Que si recortes, que si huelga de estudiantes, que si pactos, nacionalismos, independentismos y demás ismos absurdos y falaces. Pero otra vez presentando a las personas con necesidad, especialmente a la gente con discapacidad no como personas con igualdad de derechos, sino como un simple objeto de caridad que se exhibe en televisión para mover los corazones de los “buenos”.

Maldito programa. Si les parece que en este país hay situaciones de flagrante injusticia, déjense de programitas tiernos y salgan a la calle, al congreso, a los ministerios y exijan derechos para todos, especialmente para los más débiles, que esa es la grandeza de una nación: tener como reyes a los más débiles.

Año 2013. Los pobres, los débiles, las personas con discapacidad, dependiendo de la caridad de los “buenos”. Y esto es uno de los grandes éxitos de la televisión. Maldita televisión. Vergüenza de país.

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10 respuestas a “Entre todos”: maldita televisión, vergüenza de país

  1. Dolega dijo:

    plas, plas, plas,
    Besazo

  2. María dijo:

    ¡Bravo! Suscribo palabra por palabra.

  3. José Ronaldo dijo:

    Por situaciones como ésas, es que América Latina es la cuna de la Teología de la Liberación.
    Y es que hacia ese tipo de cosas es que también apunta tal escuela teológica.
    Algunas de sus “posturas más extremistas” orientan hacia “la toma del poder”; otras, mucho más cercanas a la Doctrina social de la Iglesia, claman fundamentalmente por la “DIGNIDAD Y EL RESPETO” de la personas. Y obviamente, en tal sentido, lo que usted indica me parece totalmente correcto.
    Como usted señala, eso No es caridad cristiana (“que tu mano derecha no sepa lo que…”, ) eso es puro y duro mercantilismo descarado, usando el dolor y necesidad ajena.
    Por todo ello…España: “Qué hiciste de tus raíces cristianas”? o será que “te quedaste en raíces y no trascendiste a dar fruto”? (y…la misma pregunta le hago a mi amado país…).

  4. Myrian dijo:

    Me uno a tu protesta desde lo más profundo de mi alma ” los débiles e indefensos..dependiendo de la caridad de los buenos”. Y a lo mejor hasta nos sentimos más importantes que esta pobre gente indefensa, sin medios económicos ni de otros y acaso s eles mire por encima del hombro porque son pobres… Vergüenza y más que vergüenza!!! nadie es más que nadie y lo que hay que hacer es compartir lo poco que queda, los mismos derechos para todos, eso es lo que nos pide el Evangelio . La televisión de asco, vende lo que le interesa mientras tenga audiencia…saludos.

  5. Maria Lopez Sanchez dijo:

    Una vez más no estoy de acuerdo con usted, yo he tenido que dejar mi trabajo por motivos de salud, mis gastos han aumentado a causa de mi enfermedad. Gracias a Dios mi marido gana lo suficiente para mantener a la familia, pero si no fuera el caso, y debido a que el Estado no vela por el bienestar de los ciudadanos, estaría encantada de acudir a ese o a programas parecidos para solicitar ayuda. Cáritas ayuda, pero sus recursos son muy limitados y el número de personas que acude a ella cada vez son más, el año pasado vi cómo 2 conocidas mías tenían a todos sus miembros en el paro, una recurre a Cáritas de la parroquia, la otra prefirió vender el piso e ir tirando con ese dinero hasta ver si vienen tiempos mejores, pero la parroquia no puede comprarte un coche, o pagarte una reforma en tu casa, o sesiones de fisioterapia durante un año, etc ( casos que he visto)…. y en ese programa se han sufragado “entre todos” esos gastos. Yo no puedo usar transportes públicos salvo en recorridos cortos (no puedo estar al lado de nadie con colonia), tengo asma, SQM, sinusitis, problemas de espalda, rodillas, etc de momento tengo coche, algunos ahorros y un marido, pero si lo necesitase no dudaría en acudir a ese programa si de ese modo puediese solucionar un problema grave. ¡Dios quiera que se mantenga mucho tiempo en la parrilla y pueda ayudar a cuanta más gente mejor!

    • José Ronaldo dijo:

      María, aprecio la entereza que tienes al dar tu opinión, aunque vaya en contra de la opinión de este buen sacerdote del blog.
      Te cuento brevemente: en mi país, existen comunidades (especialmente en el área rural) en donde sus habitantes han mejorado físicamente sus viviendas, calles principales, servicios de agua; han construido salones comunales, y hasta los niños se benefician con el obsequio de libros y demás útiles escolares…todo con dinero de narcotraficantes; son cientos de miles de dólares.
      Te pregunto, ¿qué te parece lo que hacen? aceptarías tú su dinero y ayuda?

      • Maria Lopez Sanchez dijo:

        Creo que en las parroquias, al menos en las que yo he estado, se aceptan los donativos sin preguntarle a la gente si se escaquean a veces en el trabajo, si alguna vez se han traído folios o bolis de la oficina, si pagan a sus empleados correctamente, etc. En ese programa, la gente que ayuda es gente normal, a veces hay personas más pudientes económicamente, pero muchas otras son personas que dan 50 o 20 euros, algunos son pensionistas, otros están en paro, precisamente por eso son más solidarios, porque han conocido el dolor; yo más de una vez he dudado en dar, pero ya no trabajo y prefiero ayudar en mi parroquia o en la de algún antiguo párroco con quien conservo la amistad. Las reformas de las que hablo, era en casas de personas enfermas y les adaptaban los baños, les pagaban sillas de ruedas especiales a niños con parálisis varias y problemas de salud muy serios.
        El caso que me planteas no tiene nada que ver con lo que se hace en el programa, pero si me preguntas si yo personalmente aceptaría ese dinero te respondo: Si lo necesito para comer y no lleva NINGUN tipo de contraprestación sí, en cualquier otro caso NO. En España no existen esos grupos que dices por lo que me es difícil ponerme realmente en la situación, yo tengo la suerte de que cuento con mi marido, llevaba más de 20 años trabajando y no me gustó tener que renunciar al mismo pero es lo que hay. Aquí en España en las parroquias se reparten alimentos o se ayuda a pagar algún que otro recibo, en la mía en concreto tenemos un comedor social que da de comer a diario a 250 personas, a parte de ese reparto de alimentos a otras muchas familias. Se recogen alimentos en la misma parroquia, se aceptan donativos en metálico e incluso hay un número de cuenta para que cada cual aporte lo que buenamente pueda o quiera.

    • María dijo:

      El problema es que haya que recurrir a esos programas. Lo que tendríamos que conseguir es que nadie necesitara humillarse públicamente para conseguir cubrir sus necesidades básicas.
      ¿Ayudar? Desde luego. ¿Pedir ayuda si lo necesitas? Sin problema, faltaría más. Pero lo que ya no veo bien es que se tenga que hacer un espectáculo de eso, exponer la vida y miseria de la gente para que a cambio de situarse bajo el foco, de airear sus desgracias en un programa, se les dé el dinero que necesitan.
      Y luego vienen algunas preguntas como el saber la forma en la que hacen la selección: ¿Quien más lo necesita? ¿Quien más morbo provoca? ¿Quien más guapo sale en antena? ¿Lo sortean?…
      Esas personas, sin duda, deben recibir ayuda. No creo que se esté dudando aquí de que todo el mundo merece una casa digna, o que quien lo necesite no pueda recibir fisioterapia. El tema es que nadie tendría que “desnudarse” para recibir esa ayuda.
      El problema en este caso no es que se ayude a estas personas por justicia, porque están en su derecho como ciudadanos y desde el punto de vista de la fe, como hijos de Dios, de vivir dignamente, sino que la justicia se transforma en limosna.
      Con el dinero de todos rescatamos bancos, y esos bancos se niegan a financiar a quien quiere emprender un negocio. ¿Realmente la Seguridad Social no puede dar fisioterapia a quien lo necesita y no puede pagárselo? Pues ese es el problema, y yo creo que la solución no puede ser ayudar a 2 o 3 personas cada tarde, haciendo un programa morboso en el que a cambio recibir ayuda tengan que mostrar su intimidad, sino exigir y trabajar para cambiar las cosas.

  6. Myrian dijo:

    Con permiso de María copio: “Lo que tendríamos que conseguir es que nadie necesitara humillarse públicamente para conseguir cubrir sus necesidades básicas”.y lo copio porque esta frase lo dice todo. Ante Dios nadie es más que su prójimo. Cuando nos presentemos ante El, no tendrá valor alguno el escalafón que hemos ocupado en esta sociedad por muy alto que sea, aunque la esquela ponga: ha fallecido el Excelentísimo Sr D…..ta, ta, ta, la incineración o los gusanos son los mismos para todos, ni los bienes terrenales, ni las joyas, ni tan siquiera los dígitos de la cuenta corriente. Es verdaderamente lamentable que haya indigentes, jóvenes de 28 años por poner un ejemplo, que no tienen más que el día y la noche, una mano delante y otra detrás, que no les queda otra que humillarse para poder comer mientras nuestros gobernantes roban a diestro y siniestro y no pasa nada ¿en que manos estamos Dios mío!! y digo esto poniéndome en el lugar de otras personas, yo tengo trabajo y un sueldo, pero no podemos sentirnos indiferentes ante la situación de los demás. No es el programa de televisión, son nuestros gobernantes los responsables de la situación dolorosa y desesperante que viven muchas familias, los que trabajamos vamos tirando bien, el problema son nuestros parados y es ahí donde se tendrían que centrar y buscar soluciones de la forma que sea, para eso han sido elegidos, En la situación económica que se vive es indignante que haya familias en las que entra sabe Dios cuanto dinero al mes, a saber! aun quedan privilegiados, mientras otros no tienen ni siquiera los poco más de 400 €, algunos han optado por el suicidio y esto ha sido una realidad..a día de hoy el gran Dios siguen siendo el dinero y el poder, con esto todo se compra y se vende y lo digo por propia experiencia.Triste, muy triste.

  7. carolgar dijo:

    Totalmente de acuerdo , D. Jorge. y me alegro de coincidir con ud en esa apreciación, porque. ante el gran éxito de esa “solidaridad televisada ” , ya empezaba a pensar que yo debia de ser una persona bastante rarita porque ,desde el primer ( y único ) dia que ví ese programa ,afirmé, sin la menor duda, que aquello no era mas que un nuevo episodio de la telebasura dirigido al entretenimiento de mentes morbosas y de escasa formación .Me avergüenza ver como exponen sin pudor las desgracias ajenas para entretenimiento de los demás asi como que la necesidad lleve a algunas personas a pasar por la humillacion de ver expuestas sus miserias a los ojos de todo el mundo. Pienso que el fin no justifica los medios y que en nuestras manos está el impedir que proliferen esos programas que nos causan sonrojo.Solo tenemos que cambiar de canal o apagar el televisor

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