El libro de los muertos

 

Hoja difuntosPues esto fue una curiosa iniciativa pastoral que servidor había visto en algún sitio y que se me ocurrió que podría resultar algo curioso e interesante para la parroquia.

En las grandes ciudades en la práctica han dejado de llevarse los libros de difuntos de la parroquia. En núcleos más pequeños aún están al día.

En el pueblo donde un servidor estuvo de párroco se me ocurrió hacer una base de datos con todas las defunciones ocurridas desde el año 1940. Antes pensé que no porque uno no puede remontarse hasta el origen de los tiempos y por salvar el siempre complejo paréntesis de la guerra civil española. Pues bien, con la base de datos terminada, la ordené por mes y día de la defunción de forma que iban apareciendo los difuntos del día. Y con esos datos tuve la santa paciencia de ir haciendo una hoja para cada día del año donde aparecían los difuntos de ese día ordenados por el año de su defunción, según puede verse en el ejemplo que ilustra el post.

Qué éxito. Tanto que lo primero que hacía cada persona que entraba en la iglesia era acercarse al pequeño atril donde estaba la lista para recordar a la gente y ver si eran conocidos. De aquellas listas aprendí muchas cosas de la pequeña historia del pueblo. No faltaba la señora, generalmente eran señoras, que ante un nombre te contaba una historia, alguna anécdota, un detalle de la vida del lugar. Con aquellas listas aprendí a conocer familias: “esta era la madre de Tal, Cual, Fulano, Mengano…”, a sonreír con las anécdotas: “de este hombre se decía que… porque en una ocasión recuerdo que…”, a estremecerme con las desgracias:”era muy joven, se murió de recién casada…, lo encontraron muerto, tres niños pequeños tenía…”. En definitiva, a conocer mejor el pasado y el presente.

Pero además esa lista consiguió avivar la oración por los difuntos. Cuántas familias me decían: “hoy la misa por mi padre, que aparece en la hoja”.

Conseguí hacer la lista de todo el año. Dejo esta ocurrencia sobre todo pensando en los compañeros sacerdotes que ejercen el ministerio en pueblos. Para mí fue algo bonito y entrañable, y que además invitaba a la oración.

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2 respuestas a El libro de los muertos

  1. Myrian dijo:

    Yo vivo en un pueblo pequeño y ese libro siempre ha existido y existe a día de hoy, cuando hay una defunción se registra en el libro que tiene la parroquia para ese fin, no está expuesto al público pero se consulta cuando un familiar o la persona que sea necesita datos para asuntos de papeleo o simplemente por saber cuando falleció un antepasado, siempre que haya un motivo que justifique dicha petición el sacerdote expide y firma un certificado con todos los datos de la defunción. En mi familia habíamos pedido el de mi abuelo por algún motivo, hablo de muchísimos años atrás, estaba escrito a mano, por ese papel nos enteramos incluso de la enfermedad causante de la muerte. También decía que había sido enterrado como pobre, esto es, que no tenía nada, por lo que se enterraba en la tierra. Yo recuerdo que siempre me llamaba la atención cuando era muy niña el hecho de que los que estaban enterrados en el suelo eran siempre familias pobres, los más pudientes ya se enterraban en nichos o panteones. En este sentido había una diferencia abismal entre unos u otros, incluso el entierro del pobre era con un solo sacerdote, pero los curas iban aumentando según el poderío económico del difunto y los mismo las flores, el ataúd, vamos que también en el entierro se veia claramente la posición social. Ahora mismo Jorge estoy recordando el miedo que me daba encontrarme en la carretera con un entierro, el cortejo fúnebre iba a pié, delante el monaguillo con la santa cruz y los ciriales, detrás el sacerdote, a continuación el ataúd llevado a hombros por cuatro personas y detrás la gente que asistía, que miedo me daba!. En casa nos habían enseñado que siempre que nos cruzáramos con un entierro, al paso de la Santa Cruz nos teníamos que arrodillar en el suelo como señal de respeto hacia el Señor, hasta que pasaba todo el cortejo, ¡Qué tiempos, Jorge! Saludos.

  2. Myrian dijo:

    Había puesto comentario y está desaparecido, ha echado patas. Saludos.

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