Sentencia del Prestige: ¿y ahora, qué?

 

El Prestige era un gran barco petrolero que naufragó frente a las costas de Galicia, España, el 19 de noviembre de 2002 causando uno de los mayores desastres ecológicos de la historia de España. Ante tamaña catástrofe, arreciaron por toda España, y especialmente en Galicia, las protestas que, al grito de “Nunca mais” culpabilizaban al gobierno de la nación por la gestión del suceso y sus nefastas consecuencias.

Tras once años, ayer los tribunales nos han hecho saber la sentencia, que afirma que el vertido fue casual y consecuencia de una serie de circunstancias no predecibles, y que la actuación del gobierno fue correcta. Y ahora, tras once años de “Nunca mais”, protestas, manifestaciones y acusaciones al gobierno de turno de absolutamente todo, ¿qué, alguien pedirá perdón, alguien reconocerá que se equivocaron, alguien asumirá que aquellas protestas eran totalmente injustas y que se hizo mucho daño a un gobierno que actuó debidamente?

Este no es un blog político, stricto sensu, ni ecologista, pero lo del Prestige me hace pensar en muchas cosas. Porque cuántas veces hemos oído y apoyado sin demasiados miramientos dimes y diretes en contra de alguien, especialmente de un sacerdote, sin pararnos a pensar las consecuencias. Y cuando se ha demostrado que no era nada ¿alguien pidió perdón, alguien se preocupó de destacar y publicar su inocencia?

Saben que un servidor fue acusado de adulterio en el pueblo donde ejercía su ministerio. Aquello quedó en nada, pero a mí nadie me pidió perdón, nadie se disculpó. Nadie pensó si sufría, si era justo. No hacía falta: se hablaba, se decía, se sabía. Y si no es verdad pues no pasa nada.

Si yo hubiera sido el único caso. Pero D. Fulano vendió el retablo y se quedó con los cuartos, y por más que tras la restauración del templo el retablo volvió a su lugar, aún había quien afirmaba que no era el mismo… A D. Mengano hoy, tras cincuenta años, hay quien le sigue acusando de vender las imágenes de la iglesia. Tampoco importa que las enseñes perfectamente guardadas en un cuarto apropiado. Criticar al cura es barato. Anda que no escuché veces que los cuartos de la parroquia se los llevaban los curas en parroquias donde el cepillo apenas llegaba ni para pagar la luz. Triste realidad donde el cura por ser cura es culpable y donde la presunción de inocencia no existe. ¿Eres sacerdote? Seguro que algo oscuro has hecho…

El mundo al revés. La culpabilidad se presupone y la inocencia has de demostrarla, sabiendo incluso que siempre llevarás encima ese terrible “algo habría”. Pobres curas: aquél se entendía con doña Fulanita, este otro era un comunista peligroso, ese malvendió el retablo, D. Fulano era borrachín, D. Zutano mujeriego… Jamás se demostró nada, pero el daño estaba hecho. Ah, y no te quejes… que es que los curas no aguantan nada, y se sabe de muy buena tinta.

¿No se lo creen? Pues esto es también parte del ser cura. Muchos compañeros podrán corroborarlo.

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4 respuestas a Sentencia del Prestige: ¿y ahora, qué?

  1. carolgar dijo:

    Pues sí, lo del ” cura vende retablos” me suena mucho.En un pueblo que conozco bien, llevo muchos años oyendo a las lugareñas que” la · iglesia vieja tenia un retablo de gran valor y que el cura lo habia vendido cuando la tiraron para hacer una nueva”.Cuando les dije que no me creia que el cura lo hubiese vendido y que tal vez el retablo estaria apolillado y por eso lo retiraron a un trastero, ellas, erre que erre, insistian que no, que fue el cura quien lo vendió….Y eso que les argumenté que si fuera tal como dicen, el dinero no le debió de cundir mucho , porque el señor cura vivia en una rectoral que se caia a pedazos y debía de pasar un frío de órdago ….. Pobre cura, yo no lo conocí, pero me imagino que se fué para el otro mundo cargando con ese sambenito y sin que nadie se disculpase ! Ah, todavia estoy esperando que alguien me diga quien fué el doctorado en Arte que determinó el ” gran valor artístico del retablo” y que no se interesó por la desaparición de semejante joya artística, aunque ya hace tiempo que esa pretensión, la dejé por imposible. Asi que ¡ como para esperar que los “Bloqueiros” del Nunca Mais, y sus socios titiriteros pidan disculpas por sus pancartas difamadoras !

  2. Ana azul dijo:

    Ahora no pasa nada, los que montaron el pollo se callarán y todo olvidado. Desde luego, de esta noticia no se ha enterado casi nadie, todo escondido, todo oculto. Son maestros en eso
    Ana

  3. Ana azul dijo:

    Los bulos sobre sacerdotes son inacabables, sobre todo en un pueblo.
    Alguien dijo una vez:
    “Difamar a una persona aunque luego sea inocente es como tirar un cubo de agua. Luego no recoges la misma cantidad que tiraste ni igual de limpia”.
    Pues es lo mismo. Siempre quedan los que dicen.
    “Seguro que hubo algo”.
    Saludos
    Ana

  4. Myrian dijo:

    Esto pasa con los curas y con los que no son curas, los curas acaso más porque estáis en una situación más de cara al público y se os ve “más” pero es que los humanos somos así de malos, buscamos el morbo barato y siempre con críticas a veces infundadas de todo. Yo no se si mi cura tiene líos o no, pero tampoco me importa, no es cosa mía, pero si digo que es una persona muy honrada, que no coge ni un centavo para su bolsillo, es más ni lleva la contabilidad siquiera. En sus Homilías siempre dice que la gente es muy buena y la verdad es que yo no coincido con esa idea, hay en verdad personas con mucha bondad.pero los otros son muchos también y tienen muy mala leche, todo les vale con tal de hacer daño. Y este una vez hecho, ahí se queda porque de pedir perdón o tratar de devolver la honradez a quien se la quitan nada de nada…saludos

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