El día en que Rafaela decidió comprarse un libro

 

Rafaela es la repera. Desde que su sobrino ha decidido que tiene que modernizarse, está desconocida. Ayer, llamada con el móvil. Pero mujer, con móvil y todo… Pues sí, y me están enseñando a mandar guasaps de esos. Cualquier día te doy una sorpresa. ¿A que no sabes dónde estoy? En Madrid, en una librería religiosa grande… ¿Y eso? Pues mira que quería comprar dos novenas que perdí en su momento y una vida de Jesucristo. Esto es un lío, está lleno de libros y me pierdo. He preguntado a un señor muy atento y estoy ahora en una estantería que pone “cristología”, pero a ver cómo elijo algo que esté bien, porque quería comprar otro para mi sobrino, ese que es tan listo y estudia tanto, un libro bueno sobre Jesucristo. ¿Tú cuál me recomiendas? ¿Cómo sé yo que me llevo un libro bueno y no alguna barbaridad?

Mujer, eso es facilito. Para que no tengas duda, hay una cosa que no falla. Mira si en la segunda página, en algún sitio, pone “Imprímase” y el nombre de algún obispo. Si es así, es un libro de confianza, si no… vete a saber. Vale. Luego te llamo.

Una hora más tarde otra vez Rafaela. Oye, que aquí eso del imprímase no lo tiene casi ningún libro. ¿Has preguntado a alguien? Sí, a un señor de aquí, y me ha dicho que lo que más se vende sobre Jesucristo son un libro de un tal Boff, otro de uno que se llama Sobrino y otro de un tal González algo… espera que miro… Ah sí, González Faus. Pero ninguno de esos tiene lo que tú me dices. Pues entonces no te fíes.

Oye, otra pregunta. Es que he visto estanterías con nombres de autores. Deben ser gente importante. Ese tal Boff está por todos los lados. Otro que también tiene muchos libros es uno que se llama Melón. No mujer… ¿no será Melloni? Eso. ¿Me compro alguno? Ni se te ocurra… Ni del uno ni del otro. Vale. Pues ya que estoy me voy a comprar uno que está nada más entrar y que tiene en la portada la foto de una monjita, estará bien. Depende… ¿Cómo se llama la monjita? Espera que te digo… sor Lucía Caram. Rafaela por Dios, ni loca.

Tú lo que tienes que hacer es que te busquen las novenas de San Roque y San Expedito y ya está. Ya, pero es que me dicen que de eso no tienen, que ahora lo que se lleva son los libros de autoayuda. ¿Sabes? Pues como que tampoco…

Mira Rafaela, si quieres comprar algo sobre Jesucristo que sea serio y se lea bien, diles que te den los libros de Benedicto XVI. Espera que pregunte.

Oye, que nada, que precisamente ese no lo tienen. Pero que el del tal Boff se vende bien, que por qué no me lo llevo. Anda, lárgate de ahí y acércate a la calle la Paz, que hay una taberna que tiene unas torrijas buenísimas. Mejor te aprovechará el dinero.

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6 respuestas a El día en que Rafaela decidió comprarse un libro

  1. Lo más lamentable de esto, es que en librerías religiosas como la que tienen aquí en Jaén las Nazarenas, tienen un catálogo de libros que, o bien desconocen su contenido, o bien lo conocen y solamente les importa vender. Son libros que, en manos de personas no muy formadas y experimentadas pueden causar un daño más que notable a personas con sencillez en su fe. Se supone que las editoriales que suministran estos libros son de fiar. Pero esto es mucho suponer. Al final parece que lo que priva es el negocio.

  2. Blanca dijo:

    Sí, pasa eso, pero “eso”….No es todo….Hay de todo , pero se ha de buscar….La pena es que gente muy buena se está leyendo sin parar a Boff y elogiando a sor Lucía Caram…
    No creo que tenga arreglo fácil…
    Un abrazo amigo

  3. José Ronaldo dijo:

    Recuerdo que el “nihil obstat” era una constante en los libros “religiosos” de antes; hoy, una excepción.
    Sin embargo, como anécdota, le cuento que en la publicación de un “primer librito” que edité hace algunos años sobre música y liturgia, quise contactar al obispo – miembro de la Conferencia Episcopal de mi país, presidente de la comisión respectiva – para poner a su consideración mi texto. No obstante haberle enviado dos notas escritas (con mi correo electrónico), nunca obtuve respuesta alguna.
    Finalmente, un amigo sacerdote me dijo: “no te preocupes, tu trabajo es bueno, publícalo”. Lo llevé a una editorial católica que no puso peros para editarlo.
    Las varias librerías católicas a donde lo llevé, también lo recibieron sin más.
    ¿Fue mi condición de laico seglar la que hizo que el obispo no me prestara atención?
    ¿Sería la burocracia que rodea a estas Conferencias obispales, la que impidió que el obispo conociera mi solicitud?
    ¿Será que el obispo sí conoció mi solicitud, pero por cuestiones de tiempo no pudo darle una “hojeada” y prefirió no contestarme?
    En la siguiente ocasión, publiqué, sin el bendito “imprimatur”.

  4. José Ronaldo dijo:

    Padre Jorge, veo que en este blog, sólo aparecen tres comentarios en relación al “problema” de libros de doña Rafaela, en tanto que en Infocatólica, nada menos que 40 (e incluso, se generó un interesante debate). Algo similar he observado en posts anteriores. ¿Se vale participar en ambos lugares?

    • Jorge dijo:

      Suelo publicar el mismo post tanto en Infocatólica com en wordpress. Lo cierto es que la repercusión e smuy distinta. Pero cada cual puede hacer sus aportaciones donde desee.

  5. María dijo:

    El problema tiene unos 40 años. Nos fiábamos de ellas. De alguna manera esas librerías “canonizaron” a muchos autores y han contribuido al despiste cuando no escándalo de muchos laicos.

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